Inés Rey: «No soy CR7, pero alguna foto me piden»

A la alcaldesa de A Coruña le sorprende ser reconocida por adolescentes y se siente identificada con Fran y Álex Bergantiños


Aun sin ser una fanática del deporte, como lo era su abuela materna socia del Deportivo desde muy joven, una charla con Inés Rey (A Coruña, 1982) sirve para comprobar que su cabeza es un registro de momentos clave tanto a nivel local como nacional e internacional. Los grandes éxitos y decepciones de su Dépor, los Roland Garros de Nadal, los Juegos de Barcelona, el Mundial de Sudáfrica... Eso sí, deporte visto desde la grada o por la televisión, porque muy lejos quedan los años de yudo o natación de la alcaldesa de A Coruña. Con el tiempo ha optado por largas caminatas por el paseo marítimo herculino, algo de gimnasio y, últimamente, bikram yoga (yoga a 42 grados de temperatura).

-¿La alcaldía deja tiempo para el deporte?

-No mucho, pero vamos sacándolo. Precisamente, cuando comencé mi mandato me propuse retomar la actividad deportiva. Y empecé a ir cada día al gimnasio a las siete y media de la mañana. Luego, con el confinamiento, pues desempolvé una máquina de step que tenía en casa y, mientras revisaba papeles, pues ahí me ponía. En la desescalada, que todos estábamos necesitados de calle, me pegaba largas caminatas por el Paseo Marítimo. Unos días hacia el Portiño, otros desde las Esclavas hasta María Pita y volver... Ahora se me ha dado por el bikram yoga, que es una modalidad que hacemos a 42 grados de temperatura.

-¿Una coruñesa puede hacer algo a 42 grados y no morir en el intento?

-Pues sí. También le digo que salgo de allí que es para pillarme con recogedor (se ríe). Lo peor de todo es la mascarilla, pero en este caso es lo que nos toca en la actualidad y hay que adaptarse.

-Como el detergente, ¿se lo recomienda a sus vecinas y a sus compañeros de trabajo?

-Por supuesto. Sobre todo a los compañeros, porque las campañas electorales requieren un gran esfuerzo físico. Hay que estar en forma. La gente no se lo cree pero es así.

-Yudo, natación, gimnasio, bikram yoga... Todos deportes individuales, ¿en la política también es tan individualista?

-No, no. Me considero una jugadora de equipo en todos los ámbitos. Lo de los deportes individuales es coincidencia, aunque aprendes también mucho. La natación, por ejemplo, que es un deporte muy exigente, te obliga a concentrarte tú sola en la piscina. Eso ayuda mucho luego en otras situaciones.

-¿En la alcaldía es fácil sentirse a veces tan sola como en la piscina?

-Aquí nunca me he sentido sola. Esto es un deporte de equipo y he de decir que tengo muy buenos compañeros de vestuario.

-¿Dónde se ve más identificada como alcaldesa: de entrenadora, de jugadora...?

-Pues muchas veces tengo que ser el árbitro. Me siento como un árbitro de fútbol, teniendo que decidir e impartir justicia.

-¿Como cuando hay que mandar para el banquillo a alguna jugadora concejala?

-Por ejemplo. En este caso, casi más como entrenadora. Un equipo es fuerte si todos se implican al máximo y trabajan al cien por cien de sus posibilidades. Cuando un jugador no cumple, pues hay que reemplazarlo y darle la oportunidad a otro que está en el banquillo. Es lo justo y lo necesario para que todo funcione.

-Como jugadora de campo ya hemos visto que usted es peleona. Que no se arruga. Va al frente con todo. ¿En el banquillo es también de las que rajan contra el entrenador por no ponerla?

-Mi trayectoria me avala. He estado siempre en el banquillo trabajando para ayudar a los que en aquel momento eran titulares. Nunca fui de remar en contra. Ahora, sucede que he pasado del banquillo a ser la delantera titular y me gusta que todo el mundo haga como hacía yo. Lo importante es el trabajo conjunto.

-¿No cree que algunos políticos viven más ajenos a la realidad que muchas estrellas futbolísticas, que están endiosadas?

-Sí que creo que hemos convertido a algunos deportistas en dioses, pero en la política no creo que lo seamos. Estamos cerca de la gente. Yo, como alcaldesa disfruto del cargo más bonito al que puede aspirar un ciudadano. Y hago una vida normal, como cualquiera. En la vida tienes que saber siempre de dónde vienes. Que hoy estás aquí y mañana no. A mí se me puede seguir viendo en los mismos sitios que antes y haciendo las cosas que hacía, como la compra. No sé si los deportistas de élite hacen la compra (se ríe).

-¿Cuando está por la calle nota la fama? ¿Le piden autógrafos?

-Autógrafos no crea. Pero le voy a decir una cosa, no soy Cristiano Ronaldo, pero alguna foto me piden. Lo que más me sorprende es cuando algún adolescente, que pensamos que pasan de todo, y resulta que me reconocen y me dicen: alcaldesa esto, lo otro, o si se pueden hacer un selfie.

-Decía antes que a veces tenía que hacer de árbitro. Pero si de un equipo de fútbol hablamos, ¿qué posición cree que se adapta más a usted? ¿Extrema izquierda (así se denomina a las futbolistas que actúan por esta banda)?

-No, no. Ahí no. Yo me veo más como organizadora. En el centro del campo. Aunque, en realidad, me identifico mucho con Fran o Álex Bergantiños, gente de aquí, con grandes valores.

-Quizá por esta identificación se mostró tan dura cuando Bergantiños fue detenido.

-Es que lo que se le hizo no tiene nombre. Fue una barbaridad. Estamos hablando de una persona que desprende lealtad, deportividad, serenidad, valor, sensatez, fidelidad... Es que se me acaban las palabras. Y vienen y lo detienen en un parque delante de su familia... No tiene nombre. ¿Es esto en lo que se ha convertido el fútbol? Todo lo que sucedió este verano me dio vergüenza.

-En el caso Fuenlabrada sacó la María Pita que lleva dentro.

-No se podía consentir semejante atropello. Se puso en riesgo a toda una ciudad. Y no puedo permitir que alguien se crea que está por encima de los demás. Que goza de impunidad ante la ley. Lo que se ha hecho, primero a la ciudad y luego al Deportivo, no tiene nombre. Es vergonzoso.

-¿Tuvo presiones desde su partido en Madrid o desde el Gobierno?

-Tengo la conciencia muy tranquila, porque salí en defensa de mi ciudad, que era lo que tenía que hacer.

-Me está regateando. ¿Repito la pregunta?

-Solo le voy a decir que hice lo que tenía que hacer.

-¿Qué le parece el Dépor de este año?

-Pues que tiene un enorme entrenador y va líder. No se puede pedir más.

-¿Cree que le dará tiempo a verlo en Primera como alcaldesa?

-Seguro que sí. Este año, ascenso a Segunda y el siguiente, a Primera.

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