El inesperado Stroll rompe los pronósticos

El canadiense se llevó la primera pole de su carrera en el GP de Turquía, con Hamilton sexto y Bottas noveno


colpisa

De un viernes caótico a un sábado aún más extraño, tanto en su contenido como en su resolución. El Gran Premio de Turquía de este insospechado 2020 pasará a la historia ya por haber dado a Canadá su primer 'poleman' desde 1997: Lance Stroll. El canadiense y su equipo Racing Point demostraron más inteligencia que nadie en la Q3, y le dieron a un piloto cuyo valor para estar en Fórmula 1 es ser el hijo del dueño del equipo su primera pole. Nadie le esperaba, pero en un sábado con lluvia en una pista ya muy resbaladiza de por sí, no podía salir un resultado sencillo.

La clasificación ya empezó con problemas: dos banderas rojas en la Q1 retrasaron su resolución casi media hora. Las dificultades para mantener los coches en pista convertían dar una vuelta en toda una aventura, a excepción del brillante Max Verstappen. El neerlandés demostró por qué es uno de los más admirados de la parrilla, ya que en condiciones adversas como las que se han encontrado en Estambul, cuajó dos días casi perfectos. Fu el más rápido en los libres del viernes, en los del sábado y en las dos primeras partes de la clasificación.

Todas las miradas estaban puestas en Red Bull para la Q3, ya que el recital de Verstappen parecía que iba a acabar con un solo de guitarra como solo los grandes del rock and roll saben, pero nadie esperaba a Racing Point. Posiblemente, ni ellos mismos tenían previsto que montar los neumáticos intermedios para salir a la Q3 les saliera tan bien. Primero Sergio Pérez y luego, en el último intento, Lance Stroll, consumaron un final impensable para cualquier otro año que no fuera 2020.

Los grandes derrotados, en cualquier caso, son los hombres de Mercedes. Ferrari tampoco lo hizo de manera brillante, pero de quien nada se espera, nada se logra. Lewis Hamilton y Valtteri Bottas no estuvieron a la altura de lo esperado en ningún momento de la clasificación, y por primera vez, ya no solo en 2020, sino en mucho tiempo, estuvieron muy por detrás de los líderes. La lluvia les deshizo como si fueran la bruja del oeste de Oz, y lo que iba a ser un fin de semana de paseo hasta el título se les ha convertido en un camino mucho más tortuoso.

Hamilton saldrá sexto y Bottas noveno. El británico ya se había quejado amargamente el viernes, pero lo cierto es que las condiciones eran complicadas para todos y los hombres de Mercedes no han estado a la altura hasta el momento. A la Fórmula 1 se viene llorado de casa.

La apuesta de McLaren sale mal

En condiciones tan complejas, algunos equipos lanzaron una moneda al aire, pero no a todos les salió bien. McLaren, por ejemplo, cometió un error clave en la Q2. Lo explicaba el propio Carlos Sainz: «Me he dado cuenta a mitad de sesión que nos habíamos equivocado con el intermedio. Cuando he puesto el extremo de agua iba bastante mejor. No me ha dado tiempo a mejorar lo suficiente».

Las condiciones cambiantes de la pista de Turquía hacían imposible acertar con los neumáticos correctos. No en vano, si bien Sergio Pérez y Lance Stroll acertaron a la postre, no todos tuvieron el mismo tino. McLaren se la jugó al poner neumáticos intermedios al principio de la Q2. La apuesta era clara: si conseguían una vuelta aceptable, iban a forzar al resto a jugar a una estrategia distinta, pero con la ventaja de que ellos ya habrían dado un giro. El problema es que la pista no estaba aún lo suficientemente seca como para ello, y cuando quisieron rectificar con los neumáticos de lluvia, ya no les dio tiempo a coger rango de temperatura.

La pifia de McLaren significó que, por primera vez en este 2020, ninguno de sus dos pilotos entró en la Q3. En plena lucha por el tercer puesto de la clasificación general de constructores, cometer un error así puede ser clave si no son capaces de arreglarlo en carrera. En un asfalto que está siendo criminal para todos, en seco también, puede ocurrir de todo, pero no tienen margen para errar este domingo.

McLaren se equivocó, pero Sainz también. Su sábado para olvidar lo completaron los comisarios con una sanción de tres posiciones por estorbar a Sergio Pérez cuando este iba en vuelta rápida en la Q1, lo que hará que el madrileño parta en una pobre decimosexta posición. Necesitará todo lo mejor de sí para acabar en los puestos de puntos, un punto de suerte y no cometer ningún error.

Tampoco puede fallar Hamilton si quiere levantar el trofeo, pero aún tiene colchón. Para proclamarse campeón le vale con no perder ninguna posición, ya que incluso acabando sexto ganará el título si Bottas no es segundo o gana. Y el finlandés, partiendo noveno, no lo tendrá nada sencillo, pero visto lo visto este sábado, quizá no deba dar por hecho nada antes de salir a pista.

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