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KOEN VAN WEEL | EFE

España logró por primera vez un resultado positivo en Países Bajos pero acabó sufriendo en un partido marcado por novedades y cambios

12 nov 2020 . Actualizado a las 11:39 h.

La selección española logró al fin un resultado positivo en Países Bajos tras las cuatro derrotas precedentes y se llevó un empate de un partido que sirvió para cargar la moral ante un rival de primer nivel, ver en acción a muchos de los futbolistas que regresaban tras un tiempo más o menos largo de ausencia, con buena nota especialmente de Morata, y permitir los estrenos como internacionales de Unai Simón y Marcos Llorente. Más allá de eso, escasas conclusiones de un duelo marcado por las variaciones en la alineación y el habitual carrusel de cambios en el que acaban convertidos todos los amistosos. España fue mejor durante algunos tramos, pero la 'Oranje' acabó mejor.

Con dos onces iniciales cargados de novedades, más en el caso de España, donde debutaba Unai Simón bajo palos y regresaban como titulares Morata, Asensio, Koke o Bellerín, ausentes de las últimas listas, el encuentro sirvió además para ver a dos puntas juntos en la alineación titular, en busca del gol del que la selección española viene careciendo desde hace tiempo. De partida sin Ramos, al que Luis Enrique reservó para los duelos decisivos de la Liga de Naciones ante Suiza y Alemania, Eric García e Iñigo Martínez, que también volvía como titular tras no estar en las dos últimas convocatorias, tenían la complicada misión de hacer que la ausencia del capitán no bajase prestaciones defensivas, algo que lograron en líneas generales.

España comenzó dominando, con Morata muy activo, en su 'versión Juventus', esa que ha terminado de convencer a Luis Enrique. Había ganas de ver en acción la doble delantera española y lo cierto es que tanto el madrileño como Gerard Moreno, que actuó desde el costado derecho, ya habían probado suerte con sendos disparos en los primeros minutos. Por parte de Países Bajos, la clásica Holanda, por si los problemas en el centro de la zaga eran pocos con las lesiones de dos pilares como Van Dijk y De Ligt, Aké se resintió apenas recién comenzado el duelo, obligando a Frank de Boer a recurrir a Blind y dando argumentos a aquellos futbolistas que piensan que los amistosos de selecciones eran esta vez evitables en una ventana muy cargada de compromisos.