Romay: «Me noto en la senda de los elefantes, cada vez quiero estar más en Coruña»

Está a punto de cumplir medio siglo en la capital, pero añora su tierra


A Coruña

Rondaba el año 1973, cuando un imberbe Fernando Romay (A Coruña, 1959) recibió la llamada del Madrid. Su envergadura (2,13 metros de alto) no pasó desapercibida en la capital y logró labrarse un futuro en la pintura, coleccionando títulos tanto de clubes como con la selección (plata olímpica en Los Ángeles). Dejó la casa blanca en 1993 y jugó un año en el OAR Ferrol y otros dos en el Zaragoza antes de retirarse. Regresó a Madrid y afinó su faceta de showman. Ahora, casi medio siglo después, siente cada vez más la necesidad de retornar a su tierra.

-Pasa unos días en Galicia.

-El motivo que me ha traído es la 25.ª edición de la Carrera Alternativa y luego un simposio en Agaxede, con Eduardo Blanco, en una serie de ponencias hablando de deporte para todos, algo que me ha permitido aprender muchísimo. Ha sido un tres en uno espectacular para mí. Estas dos iniciativas y además la oportunidad de poder volver a estar con mi hijo.

-¿Y qué tal la vuelta? ¿Le siguen parando por la calle para hacerse fotos con usted?

-Bueno, sí de vez en cuando, pero eso es porque tengo un físico muy agradable. Pocos saben lo que es ser un icono sexual y llevarlo bien [bromea entre risas]. No, en serio, la gente se porta genial conmigo en Galicia. Según pasan los años, cada vez me siento más en casa aquí y echo más de menos Coruña. Llevo desde los 14 en Madrid y según pasa el tiempo cada vez echo más de menos mi tierra. Me noto en la senda de los elefantes. Necesito estar más tiempo aquí.

-Me imagino que sigue la ACB. ¿Cómo la está viendo?

-Pues a un Real Madrid con dudas, a un Barcelona intratable, a un Baskonia muy sólido después de ser el campeón de la pasada liga, Ojalá ahí esté pronto el Básquet Coruña también, que esta temporada tiene muchas esperanzas de poder subir. Están intentando hacer un buen proyecto y espero que sea exitoso.

-¿Y el Obradoiro qué? Mucho mérito lo que hace.

-Pues sí. Y este año ha hecho un equipo importante. Tiene mucho mérito porque siempre se le van yendo jugadores porque en otros sitios les pueden pagar más. Pero el Obradoiro siempre se rehace. No tiene fuelle para aguantar a sus estrellas, pero sí para mantener a su cuerpo técnico, que es el secreto de su éxito. Tienen fe en el proyecto y no se dejan influenciar ni cuando sale un año bueno ni cuando pasan dificultades.

-A su Madrid le dio guerra. Con ayudita arbitral y todo, ¿no?

-A ver, a ver, yo no he visto a ningún árbitro que meta canastas para que gane un equipo. Y bueno, una cosa es plantarle cara al Madrid y otra verse mejor que él. El Madrid está haciendo un inicio dubitativo, pero el final de temporada estará ahí arriba como siempre. Ojalá ese Madrid-Obradoiro podamos verlo en una semifinal por el título.

-¿Mejor el baloncesto de ahora o el de antes?

-Yo el baloncesto de ahora lo veo más como aficionado, pero el de antes tenía unas dosis de romanticismo y de valores que ahora no hay. Antes no había tanta estadística. Ahora se basa todo en número. Echo en falta más ‘buahs' y menos tantos por ciento. Me gustan más los ‘uffs' que me despiertan las jugadas que las valoraciones de los jugadores.

-¿Jordan o LeBron?

-Todo aquel que abre el camino tiene que tener un plus. Hay un grupo de jugadores que lograron cambiar el baloncesto y esos merecen siempre un lugar especial en la historia. ¿LeBron? Es como Jordan, pero mucho más fuerte y mucho más potente. Por tanto, ¿es mejor? Sí. Pero, ¿quién ha abierto el camino a los jugadores físicos? Jordan. Por ejemplo, dentro del baloncesto actual considero que tiene tanto o más mérito Curry, Ese jugador que no tiene las condiciones físicas de LeBron, que va un poco a contracorriente, porque basa su juego en el acierto y abre el camino a esos jugadores que no puedan tener esa materia prima que tiene LeBron.

-A Jordan le hizo un tapón. ¿Cuántas veces lo ha contado?

-Menos de lo que debería. ¿Te puedes creer que yo no sabía que le hice ese tapón hasta que se retiró Jordan y me lo dijo un periodista? El mérito de ese tapón es de él. Yo no dejo de ser un español pillo que no ha salido de aquí y él es Jordan. Yo puse muchos tapones en mi vida, pero ese será recordado por Jordan, no por mí [se ríe].

-¿Sería capaz también de taponar a LeBron con el portento físico que es?

-Si se deja sí [vuelve a reírse]. Pero el problema no son los tapones que puedas meter, que tienes muchas oportunidades a lo largo de un partido. El tema es que el otro [Jordan] te hace varias decenas de puntos. En fin, que el mérito del tapón es que fue a Jordan, no porque lo hiciera Romay.

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