«Rafa, tenemos un problema»

La frase de Toni Nadal, cuando conocieron a Djokovic, fue premonitoria, pero el español tiene varios argumentos a su favor para ganar una final apasionante


La famosa frase que le dijo Toni Nadal a su sobrino la primera vez que vio jugar al serbio, «Rafa, tenemos un problema», fue sin duda una de las más acertadas que pronunció el forjador del balear.

Rivalidades

Habrá aficionados que opinen que la rivalidad más grande de los últimos años es la de Federer y Nadal, por sus distintos estilos de juego y porque han protagonizado partidos inolvidables que figurarán para siempre entre los mejores acontecimientos de la historia del tenis. Pero hay dos factores en esa rivalidad que la distinguen de la del serbio y el español. Rafa y Roger son de generaciones distintas y su relación siempre ha sido buena, de admiración y respeto mutuos.

La del serbio con el balear no ha sido idílica. Desde las bromas en los inicios, imitando sus gestos, que no sentaban nada bien al español, hasta ahora, las relaciones entre ambos han sido casi siempre distantes. Tras la descalificación del balcánico en Nueva York, Rafa comentaba que había que tener autocontrol en la pista, en clara crítica a las salidas de tono de Nole cuando las cosas no le van bien.

La segunda diferencia de la rivalidad con Roger es que Novak y Rafa son de la misma generación (solo un año de edad les separa), y Novak siempre ha jugado los partidos más intensos de su carrera frente a Rafa. Aún en los mejores momentos de la carrera de Djokovic, este ha sentido que los públicos de todo el mundo, salvo contadas excepciones, admiran y apoyan más a Nadal que a él, algo que no comprende.

Trayectoria

Rafa siempre fue por delante. Más maduro que Novak, en sus primeras épocas lo demostró, tanto en su palmarés como en los enfrentamientos entre ambos. Su trayectoria siempre ha sido ascendente, solo frenada por sus lesiones. El balcánico necesitó más tiempo para explotar sus cualidades, debido a sus irregulares actitudes en la pista, pero una vez que se asentó, demostró su enorme potencial.

Físico

De complexión diferente, ambos tienen un gran potencial físico. Más elástico el de Belgrado. Más potente el de Manacor. Ambos resistentes y acostumbrados a jugar en el límite de su resistencia. Rápidos y con buena anticipación, quizás las lesiones de Rafa han desnivelado a favor de Novak estas cualidades.

Técnica

La mejora del saque de Rafa ha equilibrado este golpe, del que el serbio sacaba ventaja habitualmente. Djokovic tiene posiblemente el mejor resto del circuito, por la anticipación con que lo ejecuta y la profundidad que consigue. En el juego de fondo, el drive de Rafa es más versátil que el de Novak. Logra más variaciones con él, aunque el de Novak es también muy bueno y peligroso. La bola le corre y puede atacar invertido, paralelo, o buscar ángulos con facilidad.

En el revés, un golpe en el que Rafa ha mejorado mucho, y sobre todo se ha soltado más, jugando a más ritmo y consiguiendo golpes ganadores, Djokovic es superior. Seguro, con un alto ritmo y capaz de cualquier variación, cimentó muchas de sus victorias sobre el balear con este golpe.

De media pista hacia delante, ambos mejoraron mucho en un aspecto que antaño no estaba en consonancia con el resto de sus golpes. No son especialistas de la volea cuando la bola viene complicada, pero suelen elegir muy bien el momento de las subidas para volear dominando y acabar los puntos. Hay que destacar el golpe de remate, que Rafa ejecuta a la perfección, con una seguridad y confianza extraordinaria, no así Nole, irregular e inseguro, y con fallos que le costaron caro en momentos clave de su carrera. Las dejadas han sido otro de los aspectos que han mejorado claramente, y al igual que en el revés cortado considero que hay igualdad en estos golpes.

Táctica

Ser zurdo da cierta ventaja a Rafa frente a rivales diestros, poco acostumbrados a enfrentarse a ellos. Es algo que Rafa aprovechó frente a Federer muchos años. El suizo se desesperaba para contrarrestar el drive cruzado y con efecto de Nadal sobre su revés. En el caso de Djokovic, pasados los primeros enfrentamientos, Rafa se encontró con el problema de que su drive cruzado que tanto daño hacía a sus rivales, a Novak no le incomodaba, y al igual que Roger tardó años en buscar otra solución táctica para superar al español, este repitió en demasiados enfrentamientos frente al serbio una táctica que no funcionaba.

Nadal tendrá que buscar un muy buen porcentaje de saque, y estar muy atento a no dejar la iniciativa a su rival con el resto. Además, tomar la iniciativa va a ser fundamental para ambos.

La mentalidad de uno y la competitividad de otro

Rafa está considerado el poseedor de una mentalidad prodigiosa, una de las mejores que deportista alguno ha exhibido en todas las épocas. Un ejemplo en todos los aspectos. En cambio, el comportamiento de Novak en la pista deja mucho que desear, con gestos nada ejemplarizantes. Pero, independientemente de la gran distancia que les separa en este apartado, un aspecto les iguala en sus enfrentamientos. Los balcánicos son generalmente muy competitivos, y en eso Novak es un buen ejemplo. Además, en el caso de los partidos contra Rafa, Djokovic los disputa al 110 %, como si le fuese la vida en ellos, y saca el mayor rendimiento de sus habilidades. Con Federer puede tener momentos de flaqueza; con Nadal, no. Eso es lo que lo hace sumamente peligroso para Rafa: no le teme ni jugando en la Chatrier, no se fija en el palmarés y está convencido de que puede ganar. Nadal es consciente de ello y sabe que se va a encontrar un rival similar a él en la fuerza mental, al que solo un improbable exceso de ira pueda descontrolar. Ya vimos como reaccionó positivamente frente a Tsitsipas en la semifinal cuando el griego le levantó un match-ball y lo llevó al quinto set. El serbio, consciente de la importancia del momento, jugó concentrado y salvando con autoridad una difícil situación.

Hoy será la 56.º vez que se encuentren desde el 2006. Al principio solía ganar Rafa. Después fue Novak el que lo hacía. De hecho, Djokovic ha vencido en 10 de los últimos 12 enfrentamientos. En tierra hay más victorias del español; en dura, más del serbio; y en hierba, empate. Hoy se juegan más que un grand slam, porque es un título muy importante en la carrera que mantienen ambos y Federer para ver quién, cuando se retiren, tiene más grandes en su palmarés.

Referirse a un favorito resulta en esta ocasión enormemente complicado: Rafa está bien, se juega en la pista en la que más triunfos ha logrado y tiene ante sí la posibilidad de seguir aumentando un récord estratosférico en París, alcanzar a Federer y aumentar la ventaja con Djokovic en el palmarés de grand slams.A Novak, enrabietado por la gran ocasión perdida en el US Open, se le presenta la oportunidad de reducir distancias en esa carrera, y de derrotar a Nadal en su propia casa, reafirmando la justicia de su primer lugar en el ránking.

Para la organización y los aficionados, la mejor final posible hoy por hoy. Para Rafa Nadal, enfrentarse al rival más difícil, el mismo que premonitoriamente su tío le había advertido hace ya muchos años: «Rafa, tenemos un problema…». En definitiva, un reto para los dos, y sin duda un gran espectáculo en la nueva Phillippe Chatrier.

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