Bottas se empeña en aguar la fiesta a Hamilton

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Cinco grandes premios después, el hexacampeón no saldrá desde la pole, sino segundo, en una parrilla en la que Carlos Sainz partirá décimo, con problemas de rendimiento

10 oct 2020 . Actualizado a las 19:33 h.

Nadie duda de que Lewis Hamilton alcanzará y superará, salvo catástrofe, las 91 victorias de Michael Schumacher. El rendimiento del británico es tal que es capaz de hacerlo casi sin buscarlo, dado que cuenta con una máquina infinitamente superior a la del resto y unas cualidades como piloto que le colocan en el olimpo del automovilismo.

En Rusia se quedó con las ganas por una sanción que ha levantado mucha polvareda y que ha provocado la creación de una norma ex profeso: para que no haya dudas, la FIA ha establecido el lugar exacto para hacer los ensayos de salida. Todo estaba preparado, incluida la presencia de Netflix en su box, para grabar el momento histórico en el que Hamilton llegase a esas 91 victorias. Pero basta con tener el vestido perfecto para que llueva en la boda.

El destino le ha dado una nueva oportunidad en un lugar mucho más propicio para ello, Nürburgring, a poco menos de 50 kilómetros del Kerpen natal del 'kaiser'. Dado que este es un circuito donde solo siete pilotos han rodado antes en Fórmula 1, él incluido, necesitaba no jugársela. Quería esta 'pole' más que otras, dado que las incógnitas para la carrera son notables. El frío que está azotando el circuito ha hecho que el rendimiento de los neumáticos no sea el esperado, y muchos pilotos se han lamentado de los problemas para alcanzar la temperatura óptima de rendimiento.

Por eso, al no lograr la pole, Hamilton estaba más contrariado que otras veces. Sabe que muchos pilotos le tienen ganas, empezando por su propio compañero Valtteri Bottas. El finlandés se sacó una vuelta impensable en la segunda intentona de la Q3 en la que no solo superó a Hamilton, sino que le endosó más de dos décimas. Una diferencia casi más propia para que sea al revés, dado que suele ser el británico quien le saca los colores al de Nastola.

En una clasificación marcada por el viento cambiante (los tiempos de la Q3 fueron peores que los de la Q2 por este motivo) y por las dudas generalizadas, quien casi pesca una inesperada pole fue Max Verstappen. El neerlandés se quedó en la misma décima que Hamilton, algo casi impensable en otros tiempos, y de hecho comenzó la sesión definitiva como la referencia. Un pequeño sobreviraje en el último sector del circuito germano le mandó, otra vez, a la tercera plaza de la parrilla.

La carrera de este fin de semana tendrá un invitado un tanto inesperado en la lucha por el podio: Charles Leclerc. Aunque el monegasco ha visitado el cajón varias veces este año, no ha sido ni mucho menos por el rendimiento de un Ferrari menor. En este Gran Premio de Eifel, el frío les está viniendo de perlas para sus opciones y tanto en los libres de la mañana (los únicos del fin de semana tras la cancelación del viernes) como en la clasificación siempre estuvieron en la zona alta. Sebastian Vettel volvió a decepcionar, no obstante, y cayó en la Q2.

Justo delante de él partirá Carlos Sainz. No fue un sábado cómodo para él, ya que las novedades aerodinámicas que monta en su MCL35 no van como esperaban. En lugar de 'mejoras', parecen 'peoras', y de hecho Lando Norris no las lleva, ya que se dio cuenta en Rusia de que no le iban a dar ninguna ventaja. Mientras el británico partirá séptimo, el español lo hará décimo. Entre ambos, un 'abismo' de 3 décimas.

Hulkenberg se sube en el coche de Stroll La parrilla de este domingo la cierra un piloto que no estaba en el paddock hasta este mismo sábado a mediodía. Nico Hulkenberg fue convocado, otra vez, por Racing Point, esta vez para sustituir a un Lance Stroll que, en palabras del equipo, «no se encontraba al 100%». Aunque rápidamente se extendió la posibilidad de que un test de coronavirus al que se había sometido había arrojado un resultado no concluyente, desde la escuadra británica no dan más detalles.