El submarino amarillo, sin alma, no fue rival

El Villarreal fue el mejor invitado posible para el estreno de Koeman en el Nou Camp ya que ni atacó ni defendió


El Villarreal fue el mejor invitado posible para el estreno de Koeman en el Nou Camp. Vista la primera parte, es imposible saber cuál era el plan de partido de Emery. Su equipo ni atacó ni defendió. Y el Barça, sin ser un ciclón, se fue al descanso con cuatro goles en su haber.

agujero

La banda derecha amarilla

El once azulgrana enseguida entendió que era por su costado izquierdo, el derecho del Villarreal, por donde había más espacios. En el primer gol Jordi Alba ganó la espalda a la zaga, pasó atrás y Ansu Fati, solo, finalizó de manera impecable. En el segundo, Mario no bajó, nadie tapó su lado y Ansu Fati recibió con metros para calibrar su lanzamiento. En el tercero, otra vez Ansu Fati, esta vez en el uno contra uno, forzó un penalti. Y el cuarto fue un envío de Messi desde ese costado que Pau Torres despejó involuntariamente a su red. Por el otro lado Estupiñán estuvo más aplicado y ni Sergi Roberto ni Griezmann participaron tanto como Jordi Alba y Griezmann.

sin ariete

Messi, en el mascarón de proa

Tras la marcha de Luis Suárez no hay un nueve claro en el Barça. Koeman optó por situar a Messi en el mascarón de proa, entre los centrales. Con el paso de los minutos el argentino tendió a bajar hacia el centro del campo a buscar balones. Dejó detalles y no precisó pisar el acelerador a fondo.

sin identidad

Descalabro amarillo

El Villarreal ni tapó la salida de balón del Barça muy arriba ni supo cerrar espacios con las líneas muy juntas. Con el balón en los pies, ni elaboró posesiones largas, ni optó por un fútbol directo ni atacó con velocidad, más allá de una aproximación en los compases iniciales en la que Alcácer hizo una dejada con el pecho y Chukwueze estuvo lento en la resolución. Fue un equipo sin dientes y con mandíbula de cristal, una nadería.

centro del campo

Dos anclas y un apoyo

Visto el arranque de curso, Koeman se decanta por jugar con dos anclas en el centro del campo (De Jong y Busquets) y un tercer medio de vocación más ofensiva (Coutinho). Por delante juntó a Ansu Fati, Messi y Griezmann, que apenas tuvieron que trabajar en el repliegue. El Villarreal fue tan tierno que falta por ver como responderá el Barça cuando se vea más exigido en la presión y el juego sin balón.

ansu fati y kubo

Un regalo para la vista

Ansu Fati en la primera parte y Take Kubo en el último cuarto de hora, dos jóvenes talentos con desparpajo, dejaron las intervenciones más vistosas para el espectador.

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