Los Alpes separan a Eslovenia del Tour

Jesús Gómez Peña COLPISA

DEPORTES

STEPHANE MAHE | REUTERS

Las tres etapas que vienen son el examen final para Roglic y el Jumbo, frente al talento de Pogacar y con Landa metido en la lucha por un lugar en el podio

14 sep 2020 . Actualizado a las 19:27 h.

A la segunda jornada de descanso los ciclistas llegaron laminados. Como si les hubiera pasado un rodillo por encima. Eso sucedió. El equipo Jumbo de Roglic funciona como una apisonadora. Coloca a Van Aert, un ganador de la Milán-San Remo, al frente en los puertos y disipa cualquier atisbo de rebelión. Sólo un vecino de Roglic, el también esloveno Pogacar, parece con fuelle para saltar esa valla. «Daré todo lo que tengo», avisa el debutante. Los otros, Urán, López, Yates, Porte, Landa y Mas, miran sus potenciómetros y comprueban que van al límite a rueda de los gregarios de Roglic. Así ha sido el guion de las dos primeras semanas del Tour. Queda la tercera. Los Alpes. La cordillera que separa al Tour de su traslado a Eslovenia. Para evitarlo, alguien tendrá que hacer descarrilar el tren del Jumbo.

Espacio hay. Quedan tres etapas alpinas, mañana, pasado y el jueves, antes de la contrarreloj del sábado, que incluye la subida a la Planche des Belles Filles. Las tres jornadas de montaña se ciñen a un kilometraje similar, sobre 170 kilómetros. A este Tour le ha faltado un maratón. Una etapa colosal, antigua, larga, cansina, hecha para resistentes. El formato actual prima a los corredores explosivos. Antes de su hundimiento, Bernal repetía que sus datos de potencia en esta edición eran como los del año pasado, cuando ganó el Tour. Y ni así le daba para seguir a Roglic y Pogacar.

El dúo esloveno tiene la carrera en su mano. Roglic, líder, le saca 40 segundos a Pogacar. Puede bastarle para la 'crono' final, pero no es tiempo suficiente para confiarse, y menos ante un prodigio como Pogacar, debutante sin complejos. Si ellos no bajan el nivel, a los demás parece quedarles la lucha por la tercera plaza del podio. Urán, López, Yates, Porte y Landa están en apenas un puñado de segundos, con Enric Mas un minuto más lejos. «Yo no tengo presión», dice Urán, que ya ha subido al podio. «Sigo en la pelea», avisa 'Supermán' López, al que más perjudica la 'crono'. «Lucharé por el podio», insiste Landa, que el domingo volvió a tener molestias en el psoas, el músculo que le tortura la espalda. «Ha estado con el osteópata. Ya está bien», calman en su entorno.