Gayà maquilla el reestreno de Luis Enrique

Ignacio Tylko COLPISA

DEPORTES

Philipp Guelland | EFE

Un gol «in extremis» del valenciano y un gran De Gea sostienen a la experimental España ante una Alemania superior

03 sep 2020 . Actualizado a las 22:55 h.

Decía Luis Aragonés, sabio él, que la condición física de base de los españoles es inferior a la de muchos de sus rivales europeos. Y citaba sobre todo a los alemanes. Pero los tiempos, la vida y las morfologías cambian, ya que cada vez se ven más chicarrones del norte por la geografía nacional, aunque algo de razón tenía el de Hortaleza. Se comprobó en esta cita oficial pero veraniega de Stuttgart hasta que el arreón final, la típica fuera española, encontró premio con el gol de Gayá. Con dos combinados bastante nuevos y una evidente falta de rodaje, los germanos estuvieron un peldaño por encima hasta ese final heroico.

Esta España experimental es un buen proyecto pero no esa maravilla que bailaba al son Xavi e Iniesta y a base de clase superaba escollos gigantescos. Corre tú, que yo toco, me muevo y te mareo, venían a decirles esos extraordinarios bajitos del mejor Barça a sus adversarios. ¡Qué tiempos aquellos, no tan lejanos!. El reestreno de Luis Enrique en la Liga de Naciones no fue como aquella victoria ante Inglaterra que disparó las expectativas, pero hay que tener mucha paciencia. Los grupos campeones no se hacen en tres entrenamientos de pretemporada. Empató 'in extremis' La Roja y De Gea fue el mejor. Gran noticia la del discutido guardameta pero regulares síntomas en la noche histórica para los debutantes Ferran, Ansu Fati, Merino y Oscar Rodríguez.

«¡Hombre, Antonio!», le dijo Sergio Ramos a Toni Kroos en el protocolario saludo de capitanes en un duelo entre antiguos campeones que comparten la misma visión del fútbol, ya que Joachim Löw se declaró siempre un enamorado del 'tiki-taka', pero insulso. Descafeinado sobre todo por el lío de fechas que ha provocado el coronavirus, que perjudica la preparación y el descanso de los futbolistas y obliga a los preparadores físicos a escribir páginas nuevas en sus manuales clásicos. Y con poca chicha porque le faltó el ruido de la afición, consustancial a este juego, y porque para los grandes la Liga de Naciones es un buen invento pero con pinta de amistoso.