El Bayern humilla al Barcelona sin piedad (2-8)

El conjunto de Setién cayó con estrépito ante el equipo más en forma de Europa que mostró en todo momento su insultante superioridad física


El Bayern partía como favorito ante el Barça, pero nadie imaginaba que tanto. El que fuera el mejor equipo del mundo hace no tanto cerró su brillante etapa de dominio continental con un réquiem dolorosamente desafinado interpretado de manera coral por todos los estamentos del club. El resultado de lo ensayado por esta orquesta durante meses fue el mayor ridículo europeo de la historia del club.

En el planteamiento inicial, Setién optó por prescindir de Griezmann para recurrir a Vidal. Ese elemento extraño dentro del ADN Barcelona, pero que acaba jugando con hasta el más purista de los inquilinos del banquillo culé. Quería más medio del campo para contrarrestar la superioridad física del rival y a los tres minutos, un ataque a la contra ideado entre Messi, el propio Vidal y Sergi Roberto al que no puso la guinda Luis Suárez casi pone a los catalanes en ventaja. Fuegos artificiales advirtiendo al espectador que arrancaba la verbena.

Inmediatamente después, el conjunto bávaro inició una jugada por banda izquierda que recibió, con esa apariencia de fútbol torpe, Thomas Müller dentro del área. Convirtió el control en un pase a Lewandowski. Tanto se habló de los goles del polaco que al final regaló una asistencia para, de nuevo, Müller, que en otro remate poco plástico puso el primero en el marcador. Era el minuto 4.

Ni dos tardó el Barça en empatar por medio de Alaba. El defensa del Bayern remató hacia su propia portería un centro de Jordi Alba. Le coló una vaselina perfecta a su portero que devolvió las tablas e inició un período de fútbol alegre del Barcelona que dejó escapar la oportunidad de marcar un par de goles.

Dio un respiro el partido al espectador. Uno muy breve. En el minuto 22, a Sergi Roberto se le fue largo un control en el medio del campo y un Gnabry sobrerrevolucionado le robó el balón. El lío ya estaba hecho. Solo había que triangular con inteligencia, y los de Flick tuvieron la sangre fría para aprovecharlo. Una pared de benjamines sirvió para que Perisic batiese a Ter Stegen por segunda vez.

Cinco minutos después, otra bofetada. Gnabry hacía fácilmente el tercero, porque por entonces al Bayern ya le bastaban tres toques para plantarse ante la portería del Barça. Y a los cinco minutos, otro. El cuarto. Esta vez fue Semedo el que pecó de exceso de confianza pese a que el ambiente no invitaba a ello. El lateral perdió el esférico pegado a la línea de fondo que acabó generando una jugada por la banda contraria que remató en el área Müller.

La cara de Setién era un poema. La de Messi una pesadilla. El Barcelona inspiraba lástima cuando el árbitro pitó el descanso.

El conjunto español hizo algún intento en la segunda parte. Pero lo que mal empieza, mal acaba. Ayer, pero también para los que pensaban que por arte de magia el Barcelona de Setién había resucitado tras su vencer mediocremente al Nápoles.

Luis Suárez le puso el corazón recortando distancias cuando se rozaba la hora de partido. Pero de poco vale el corazón sin alma ni cabeza. Davies, un lateral izquierdo llamado a dominar ese flanco desde ya, humilló a medio Barça —Messi incluido— para regalar el quinto a Kimmich.

Setién ya había hecho inventario de todo lo que no debe olvidarse a la hora de hacer la maleta cuando llegó el sexto. De Lewandowski (peor que Messi pero mejor ayer) a pase de Coutinho, cedido por el Barça, que marcó el séptimo y el octavo para incrementar la penuria y el mayor ridículo jamás protagonizado por el Barcelona.

Ficha Técnica

Barcelona-Bayern de Múnich (2-8) Barcelona: Ter Stegen, Semedo, Piqué, Lenglet, Alba, Sergi Roberto (Griezmann, min. 46), Busquets (Ansu Fati, min. 70), De Jong, Vidal, Messi y Suárez.

Bayern: Neuer, Kimmich, Boateng (Sule, min. 75), Alaba, Davies (L. Hernández, min. 84), Thiago, Goretzka (Tolisso, min. 84), Gnabry (Coutinho, min. 75), Müller, Perisic (Coman, min. 67) y Lewandowski.

Goles: 0-1: min. 4, Müller. 1-1: min. 7, Alaba (p.p.). 1-2: min. 22, Perisic. 1-3: min. 27, Gnabry. 1-4: min. 31, Müller. 2-4: min. 57, Suárez. 2-5: min. 63, Kimmich. 2-6: min. 82, Lewandowski. 2-7: min. 85, Coutinho. 2-8: min. 89, Coutinho.

Arbitro: Damir Skomina (Eslovenia). Amonestó a Suárez, Alba y Vidal, del Barcelona; y a Boateng, Davies y Kimmich, del Bayern.

Incidencias: Partido de cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el Estadio Da Luz de Lisboa a puerta cerrada.

Piqué: «La palabra es vergüenza, el club necesita cambios»

Europa Press

«Nadie es imprescindible, si tiene que venir sangre nueva soy el primero en irme»

El defensa del F.C. Barcelona Gerard Piqué calificó de «vergüenza» la actuación del equipo culé este viernes en la histórica derrota (2-8) ante el Bayern de Múnich, en cuartos de final de la Liga de Campeones, «un partido horrible» tras el que pidió «cambios».

«Un partido horrible, una sensación nefasta. Vergüenza es la palabra. No se puede competir así, no se puede ir así por Europa. No es ni la primera, ni la segunda, ni la tercera vez, es muy duro. Espero que sirva de algo, el club necesita cambios», dijo en declaraciones a Movistar Plus, recogidas por Europa Press.

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