Que ningún gurú lo estropee


El triunfo de Morikawa, después de casi un año sin celebrarse grand slams, revitaliza en cierto modo el golf. Emerge con toda su fuerza un jugador nuevo, joven, de solo 23 años y, aunque de nacionalidad estadounidense, de origen asiático. De entrada, su victoria hace justicia a la gran pasión por el golf que sacude lugares como Japón y Corea del Sur. Este último país ya domina desde hace lustros el golf femenino, con un batallón de estrellas.

Aunque es joven, de Morikawa ya me gustaba antes su forma de competir. Sabe manejar la presión, gestiona los contratiempos con entereza y no se arruga ante las dificultades. Parte de ese cuajo le sirvió durante las últimas jornadas del Campeonato de la PGA. No es nada frecuente que un profesional con tan pocos meses de experiencia en el circuito, ya se haga con un major.

Morikawa destaca por la naturalidad con la que compite. Juega a la antigua, si se me permite la expresión, con espontaneidad y sin amaneramientos técnicos o manías. Como Finau, otro de los jugadores más brillantes de las últimas temporadas. El ganador del PGA tiene su propio estilo, y solo espero que los gurús que se suelen acercar a los jugadores de moda o con proyección no lo estropeen. El torneo también deja muy buenas noticias para Jon Rahm. El viernes perdió sus opciones de victoria, pero nunca le perdió la cara al torneo y esa capacidad de lucha le permitió recuperar el primer puesto del ránking. Con los grandes regresa el protagonismo de otros buenos jugadores, como Dustin Johnson o Brooks Koepka. Aún queda un interesante verano de golf.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Que ningún gurú lo estropee