De Zidane a Bale, incierto futuro para el Real Madrid

La eliminación europea da paso a un período de reconversión en la que todo está en el aire


Faltaba Sergio Ramos, pero, sobre todo, faltaba Cristiano Ronaldo. Aunque su Juve también pinchó, el Real Madrid hubiese pasado de octavos de final de la Champions con él. Al menos eso dicen las estadísticas de los últimos años. Con Varane como chivo expiatorio, se impone un análisis un poco más profundo.

BALANCE

No tan positivo como la versión oficial

El inmaculado regreso del parón provocado por la pandemia que acabó con el título de Liga en las vitrinas blancas sirvió para descargar de presión a un equipo que, de otro modo, se vería en la obligación de ganar la Champions para salvar la temporada. Pocos se acuerdan ya de la Supercopa de España conseguida, pero más rememoran ahora la eliminación en los cuartos de la Copa del Rey a manos de la Real Sociedad. Zidane analizó contradictoriamente esta trayectoria.

EL BANQUILLO

Zidane se ratificó en el cargo

Con una convicción poco tranquilizadora, el francés soltó tras la eliminación: «Soy el entrenador del Madrid hasta que pase algo». La obviedad resta temor al madridismo, que ya vio cómo Zidane abandonó el banquillo tras haber conquistado la tercera Champions consecutiva. El descalabro posterior fue memorable. La mera posibilidad de que la historia se repita pone en jaque el futuro inmediato.

EL VESTUARIO

Bale, James y la inversión en plena pandemia

La negativa de Bale a jugar en Mánchester y el desahucio de James vuelven a abrir la puerta a ambos, sin garantía de éxito (como en anteriores períodos de mercado). Se exige una reconversión de la plantilla, pero los efectos de la pandemia condicionarán la inversión, por el descenso de ingresos por derechos televisivos, mercadotecnia y entradas, aunque el Real Madrid no presentó ERTE.

Las presiones de la directiva con Hazard y Vinicius

Subyacía en la primera salida abrupta de Zinedine Zidane una injerencia de la directiva en pleno mercado de fichajes invernal, con la incorporación del guardameta Kepa Arrizabalaga como epicentro. El portero no llegó y el entrenador se marchó.

Después de lo sucedido esta temporada, de nuevo la cúpula del club presiona desde los despachos para matizar el peso de los futbolistas de la plantilla. En esta ocasión Hazard y Vinicius protagonizan el debate.

Mientras que la directiva quiere que el brasileño tenga cada vez más presencia, Zidane intentó de todos modos recuperar al belga en su mejor versión. Para el entrenador, ambos confluyen en el flanco izquierdo y no sopesa situarlos simultáneamente en el campo. También por definir el papel que otorgará a Valverde y a Rodrygo, el futuro del equipo.

El Juventus de Cristiano despide a Sarri como entrenador y elige a Andrea Pirlo

Hace poco más de un año, el Juventus tomaba una decisión revolucionaria para su historia al destituir a Massimiliano Allegri, símbolo de un fútbol sólido y práctico, para apostar por el «buen juego» de Maurizio Sarri. Un proyecto que, sin embargo, nunca funcionó y que llegó a su fin con la destitución del técnico tras el fracaso en los octavos de final de la Liga de Campeones contra el Lyon.

Una Serie A ganada, la novena consecutiva, una eliminación en octavos de Champions y unas finales perdidas en la Copa Italia y en la Supercopa italiana son el balance de la temporada de Sarri, algo que, unido a unas prestaciones nunca brillantes, no fue suficiente.

Nunca hubo la chispa necesaria para lanzar un proyecto de juego creíble. Su equipo perdió la solidez defensiva que ostentaba en el pasado sin brillar en ataque.

Andrea Pirlo, que había sido presentado hace pocos días como nuevo preparador del equipo sub-23, aceptó pasar de forma inmediata a dirigir la primera plantilla en la que será su primera experiencia en un banquillo. Firmó por dos años.

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