Una final azulgrana

A. BOUZO

Por el camino han caído pesos importantes. Incluso alguna sonada eliminación. Qué no por sorprendente, también sirve para darle un plus de emotividad y diferencia a esta liga que daba la sensación en los últimos años, de haber perdido la capacidad de sorpresa. Lo importante era volver

En esta fase excepcional de la Liga ACB, Barcelona y Baskonia, han decidido poner el doble color azul y grana para dirimir quién se lleva el título más raro de la historia del básquet nacional.

Un acierto este formato con doce equipos, con una ronda definitiva a todo ritmo que ha demostrado muchas cosas. Incluso desde el punto de vista físico.

Seis partidos en diez días es el número hasta hoy. Es decir ,jugando sin apenas descanso. Rotaciones, control de los minutos y plantillas amplias ha sido la clave de los de Svetislav Pesic y Dusko Ivanovic. Ningún entrenador español el martes en el cara a cara definitivo.

Llegó el Barcelona superando al San Pablo Burgos. Equipo de señorío. Juego valiente en ataque, con más anclajes conservadores desde el apartado defensivo. Una zona bien planteada tuvo gran mérito. Dos primeros cuartos fantásticos, liderados por un Augusto Lima soberbio, frenaron el látigo azulgrana. Fue una goma de estirar y retroceder. A cada golpe de los de Pesic, la madurez del juego burgalés impidió romper el partido antes del descanso.

Apostó el Barcelona por seguir con esa dupla Higgins-Hanga para los dos puestos exteriores pequeños. Y esa apuesta por el físico desbordó la resistencia del San Pablo a la tercera tentativa. Varios tiros de Mirotic, Kuric y un excelente Heurtel, dejan el 6-0 en esta ronda final al cuadro catalán.

Pero el partido vibrante fue la segunda semi. ¿Qué le dieron de comer a Jordan Loyd ayer? Estaba el tío desatado. Incluso pareció con algunas revoluciones de más. Y sucedió que tras los primeros 20 minutos donde Valencia llevó el pulso del partido, Baskonia impuso su poderío físico.

La nota fue en ese agresivo trap cuando Valencia jugaba el pick and roll hacia la banda. Muchas dificultades para pasar, para encontrar al jugador libre y pérdidas de balón, traducidas en fáciles canastas al contragolpe de los de Vitoria.

Desaparecido Dubljevic, con algunos lesionados importantes, el conjunto de Valencia se quedó fuera de su final. La que se juega en su casa, pero sin público. Bueno, ayer, había bastante ambiente en las gradas...

Gran baloncesto hasta la fecha. Incluso mejor de lo esperado, tras esos dos meses y medio de confinamiento por el covid-19. Toca esperar a mañana. El trofeo será azulgrana. Es lo único seguro.

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