Un club de Oleiros vuelve a entrenar, desde los niños hasta los modestos

Con los colegios aún cerrados, el Unión Campestre retoma la actividad con un estricto protocolo


Sin colegios ni guarderías. Con las competiciones deportivas dadas por finalizadas y sin fecha clara para el comienzo de la próxima temporada, hay quien no renuncia a recuperar la vida anterior al coronavirus. Este es el caso del Unión Campestre. El club más longevo de Galicia después del Deportivo ha decidido retomar los entrenamientos en todas sus categorías. Desde prebenjamines hasta modestos, los más de doscientos futbolistas que conforman este club de Oleiros están citados esta semana para la vuelta a la actividad física.

Es el único club de Galicia, según la Federación Gallega de Fútbol, en volver. «Los niños están en la playa y en el parque jugando juntos y consideramos que es un poco absurdo que no puedan entrenar tomando las medidas oportunas. Son niños que llevan todo el año en el club. Tendrán ganas de disfrutar y de estar con el resto de sus compañeros aunque sea a distancia», afirma Lucía Grela, vicepresidenta del Campestre. Bajo un protocolo estricto, ceñido a la normativa estipulada por las autoridades sanitarias y aprobado por el Concello de Oleiros, han adaptado las instalaciones situadas en la parroquia de Montrove para no correr ningún riesgo.

Además de lo publicado en el Boletín Oficial del Estado, el propio concello les exigió una informe de trabajo con las medidas que van a llevar a cabo y la planificación de los entrenamientos. Una vez aprobado, no existe ningún impedimento legal, ni tampoco por parte de la Federación Gallega de Fútbol que impida la vuelta a los campos. «Lo veo bien, es una manera de volver a socializar. Un paso más hacia la normalidad», asegura Mauro Pereiro, presidente de la Asociación de Clubes de As Mariñas. Aunque la convocatoria ha sorprendido a varias familias de los niños.

Las primeras sesiones de entrenamiento comenzarán mañana y se extenderán durante todo el mes de junio «si todo va bien». La cautela marca la vuelta. «Nos hemos dado esta semana como prueba. Para ver si podemos llevar a cabo las sesiones con todo el protocolo establecido. Si no, cesaremos la actividad. No vamos a arriesgar», recalca Grela.

«Los niños entrarán por una puerta y saldrán por otra. Además de desinfectar las instalaciones, tanto al entrar como al salir usarán gel hidroalcohólico para las manos y desinfectarán sus botas», detalla su vicepresidenta. Sin poder acceder a los vestuarios y con una botella de agua para cada jugador, las sesiones serán de una hora para el trabajo técnico y físico en solitario. Todas las categorías base tendrán a un monitor por cada seis futbolistas y cada uno tendrá un área marcada para garantizar la distancia de seguridad.

A pesar de ser los únicos que han optado por «volver a disfrutar del fútbol», también se lo marcan como una prueba de fuego de cara a un futuro campus de verano. «Estamos esperando a ver qué pasa con los entrenamientos. Si no conseguimos controlar a los niños y cumplir el protocolo en una hora de sesión, hacerlo durante cinco horas de campus será mucho más complicado», aclara Lucía Grela.

Otros clubes ya se preparan para los campus de verano. Bergantiños, Deportivo o Atlético San Pedro esperan que la desescalada les permita realizarlo. Con plazas limitadas y con cuidadosas medidas de seguridad, esperan la autorización para desarrollar las actividades. El Unión Campestre da el pistoletazo de salida.

El seguro Xogade cubre la actividad, pero la directiva planea firmar otra póliza

La Secretaría Xeral para o Deporte facilita un seguro deportivo para todos los deportistas federados entre 6 y 16 años, independientemente de la modalidad que practiquen. Con la conclusión de la temporada futbolística en las categorías de base, la cobertura de la mutualidad es lo que más interrogantes ha generado entre la directiva del Unión Campestre. La Xunta aclara que «la póliza del seguro Xogade está vigente y siempre lo ha estado. Siempre que se cumplan las condiciones de la práctica deportiva en el estado de alarma (individual y sin contacto en el momento actual) y las condiciones establecidas en la propia póliza (bajo la supervisión de un entrenador y actividad vinculada a la actividad federativa), cualquier incidente será cubierto por la misma».

Además, la Xunta matiza que lo que se dio por finalizada es la «actividad Xogade», es decir, el programa de deporte escolar, diferenciando así la competición de la vigencia del seguro en entrenamientos.

Aún así, desde el club oleirense estudian contratar un seguro propio para evitar cualquier problema en caso de lesión durante un entrenamiento. «Sería el mismo que contratamos para los campus. Para que nos cubra durante estas semanas. Si no puede ser, la idea es informar a los padres. Les contaremos la situación que hay y, si aún así quieren venir nosotros, encantados. Más de eso no podemos hacer», asegura la vicepresidenta del club.

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