Luces y sombras del ajedrez virtual

El torneo organizado por Carlsen abre un camino espectacular, pero se resentirán los jugadores que no son de primerísimo nivel


El ajedrez online está disfrutando de un bum tremendo, pero hay que ser muy cuidadoso. Magnus Carlsen ha organizado recientemente un evento en la plataforma online chess24 (la mejor para seguir eventos de ese tipo) que ha tenido mucho seguimiento, con un formato muy interesante de partidas rápidas y eliminatorias. La emoción es altísima y los nervios se ponen al límite. Para los que no estén familiarizados, en una partida de ajedrez rápido puedes llegar tranquilamente a las 150 pulsaciones por minuto en algunos momentos. El torneo en cuestión lo ganó Magnus en una apretadísima final contra Nakamura. El americano estuvo muy cerca de ganar la última partida y llegar al empate, pero un pequeño error en un final le permitió a Carlsen igualar y ganar el match por la mínima. Al parecer, se van a organizar nuevos torneos de este tipo, y no creo que desaparezcan, sino que creo que son el futuro y han llegado para quedarse.

Los premios y las trampas

El gran problema que veo es que si quitas a los 15 mejores del mundo, los demás jugadores están fastidiados porque no hay torneos. Hay algunos online abiertos en los que juegan sobre 300 jugadores, pero los premios son escasos y controlar las trampas es muy complicado. En los torneos de élite nadie haría trampas, no se arriesgarían, pero grandes maestros que de repente no tienen torneos que jugar y se encuentran en una situación económica difícil... No me extrañaría (de hecho, por desgracia ya se ha dado algún que otro caso). Ahora, todos los jugadores que estamos por debajo del puesto 15 del mundo tenemos 3 opciones:

1) Seguir entrenando y aguantar con lo ahorrado hasta que pase todo esto. Las ayudas que tenemos no son suficientes para sobrevivir sin jugar. La idea es entrenar durante este tiempo con la misma intensidad y confiar en que a la vuelta estés mejor preparado que los demás. Hay jugadores que se lo pueden permitir, pero otros que no. Los jugadores con familias no podrán.

2) Empezar a dar clases de ajedrez online. El problema de esto es que ahora muchos jugadores quieren dar clases, por lo que los precios por hora disminuyen... Pero, ¿qué otra opción queda?

3) Dedicarse a otra cosa. Es muy raro el caso de un deportista profesional que pueda reciclarse con facilidad a otras esferas, así que esto queda para unos pocos.

El problema de los viajes

En cuanto a mis torneos de ajedrez, soy bastante pesimista. Sinceramente, este año no me imagino jugando más. La Bundesliga de ajedrez parece que en principio no hará, aunque siguen buscando fórmulas. El gran problema de mis torneos es que son internacionales, y con bastante gente, además de jugar uno enfrente de otro. En un fin de semana de Bundesliga, nos encontramos sobre 40 personas, entre jugadores, capitanes y árbitros. De esas 40, es muy probable que 20 sean de distintos países. Con el coronavirus, cada país pone sus normas y los tiempos en cuanto al número de contagios son distintos. No me imagino una Bundesliga en la que participen solo jugadores de ciertos países o que los jugadores deban arriesgarse a jugar y no poder volver a sus casas por las cuarentenas de sus respectivos países.

Confío en que en el 2021 (el 2020 lo veo muy difícil) las cosas vuelvan a la normalidad, así que seguiré entrenando para, cuando llegue el momento, tener resultados. Y lo compagino con una plataforma online en la que doy una clase a la semana. Es lo que queda, aguantar y esperar tiempos mejores.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Tags
Comentarios

Luces y sombras del ajedrez virtual