Un campeón del mundo en la lucha de la Brilat por blindar los geriátricos

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

DEPORTES

Aparcada la pelea por una plaza en Tokio, el canoísta arousano Diego Romero, militar de profesión, forma parte de uno de los equipos de desinfección del ejército

20 abr 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

«Nin a min nin a ninguén do meu batallón nos tocara antes facer este tipo de traballo. É o que toca, adaptarse. Aquí estamos para axudar á xente». Diego Romero Fraga figura entre los millones de trabajadores a los que la pandemia del COVID-19 les ha volteado ese hoy preciado tesoro que conocíamos por rutina. El virus que atenaza al planeta entero ha aparcado el reto del canoísta arousano de volver a pelear por una plaza en el C1 1.000 en los próximos Juegos Olímpicos, que hace cuatro años acarició con los dedos. También su empeño por seguir engordando un brillante palmarés como piragüista de maratón, encabezado en este momento por sus tres títulos mundiales y uno continental en los dos últimos años. Desde el decreto de estado de alarma que llamó a filas a los 47 millones de españoles, requiriéndoles su aportación responsable en función de sus respectivas circunstancias, Romero combate al COVID-19 en el Batallón de Zapadores Número 7 de la Brilat con base en Pontevedra. En una guerra preventiva, en la que participa en labores de desinfección de centros con población sensible ante la pandemia, principalmente residencias de mayores.

Adscrito al batallón desde enero del 2018, a las pocas semanas de jurar bandera, el piragüista internacional recibía al comienzo del estado de alarma junto a sus compañeros un curso de una semana sobre desinfección de la compañía de Defensa NBQ de la Brilat, dedicada a la lucha antinuclear, biológica y química: «Aprendimos como funciona o virus, como se transmite, como hai que poñer e quitar o equipo de protección, como desinfectar...», cuenta.

Con los conocimientos necesarios, Romero entró en batalla. Con su batallón realizando aquello para lo que lleva siglos preparado: «Facer de todo. Somos unha unidade de apoio á infantería ou á cabaleiría, polo que somos moi polivalentes». En su caso, interviniendo hasta hoy en una media docena de residencias de mayores y el centro penitenciario de A Lama. «Imos a sitios nos que non hai casos de contaxio», aclarando que a aquellos en los que ha habido positivos la Brilat envía a su compañía de Defensa NBQ.