Platas para Adrián Ben, Saleta Fernández y Belén Toimil y bronce para Leticia Gil

Galicia finaliza con seis medallas su participación en el primer Campeonato de España de pista cubierto celebrado en la comunidad


Ourense

Hace años que quedó desterrado aquel tópico de que Galicia era sinónimo de fondista al hablar de atletismo, pero nunca había quedado tan claro el cambio experimentado por la disciplina en esta esquina de la península ibérica. El nacional bajo techo de Expourense, el primero que se celebra en Galicia en el medio siglo de vida del certamen, se convirtió en un inmejorable escaparate para los nuevos tiempos del atletismo galaico. Porque de su cosecha de seis medallas (dos oros, tres platas y un bronce), cinco llegaron en concursos: tres horizontales (Ana Peleteiro, Jean Marie Okutu y Leticia Gil), uno vertical (Saleta Fernández) y otro en lanzamientos (Belén Toimil).

Saleta Fernández, plata en el salto de altura

La cosecha se reinició ayer con la plata de Saleta Fernández en el salto de altura con un mejor intento de 1,79 metros. La monfortina ya sabe lo que es saltar por encima de los 190 centímetros, pero que llegase a tiempo a Ourense fue su principal logro: «Se non fose aquí, optaría por preparar o aire libre, pero quería competir na casa e facelo o mellor posible». Los problemas físicos le han acompañado todo el invierno. Primero por una recaída que le condicionó hasta noviembre y después una molestia en la espalda que casi le obligó a parar del todo.

Con estos condicionantes, Saleta comenzó el concurso en el 1,68 metros saltando a la primera todas las alturas hasta los 1,79, en donde tuvo su primer nulo, pero superó el listón a la segunda. Entonces le tocaba atacar los 1,82 metros para mantener el pulso con Cristina Ferrando, pero no lo consiguió y se quedó con la plata. «Esperaba saltar iso e igual un pouco máis, pero non foi posible». El oro estaba en 1,85, como la gallega ya intuía.

Belén Toimil consolida su técnica giratoria con una plata

Belén Toimil tuvo que improvisar una técnica de emergencia para sumar otra plata en su currículo en el lanzamiento de peso. Comenzó con su nueva técnica giratoria en los tres primeros lanzamientos, pero no se encontraba cómoda y buscó una solución de emergencia a medio camino y al menos pudo completar el concurso con dos lanzamientos por encima de los 16 metros (uno de 16,16 le dio la medalla).

La mugardesa, afectada por la situación, explicó después que «en la técnica tengo cosas cogidas con pinzas y no estaba segura con ciertas cosas, y eso me jugó una mala pasada a nivel mental y entonces a mitad de competición cambié la manera de lanzar y, en vez de hacer un lanzamiento completo hacía medio, y ahí fue cuando metí 16 metros. En vez de arriesgar hasta el final con el giratorio, quise hacer ese medio lanzamiento en el resto porque era la manera más segura de conseguir distancia. Fue una situación de emergencia», reflexionó, algo que se traducía en que no era «ni un parado ni un completo, pero era con lo que me sentía más estable». Eso sí, estaba convencida que estaba preparada para arrebatarle el oro a Úrsula Ruiz, que volvió a repetir cetro.

Leticia Gil no pudo repetir oro, pero se colgó el bronce

El bronce ayer fue para la única ourensana que subió al podio. Leticia Gil defendía el título de campeona de España de salto de longitud, pero sabía que en una prueba tan exigente el oro era casi imposible, con Fátima Diame como rival, y para la plata también se postulaba Laila Lacuey, que batió el récord de Navarra.

Por eso, el bronce, con mejor marca de la temporada (6,19 metros), no le sentó nada mal a la valdeorresa. «O meu obxectivo da tempada é estar aquí e estou moi contenta», comentó Leticia, que comenzó el concurso con un salto de 5,55, luego en el segundo ya superó la barrera de los seis metros (6,16) y en el cuarto consiguió la marca que le llevó al podio. «Eu son moi consciente de onde veño e para min chegar ata aquí significa moito», concluyó.

Récord y aluvión de marcas que avalan la pista de Expourense

Más de un centenar de marcas personales, un aluvión de mejores marcas de la temporada, un récord de España de triple salto y un récord de campeonato (el de Paula Sevilla en los 200 metros con 23,23 segundos). Esa son las cifras que avalan la pista voladora de Expourense como un lugar de encuentro del atletismo para el futuro. Porque más allá de la buena actuación de la armada gallega y del nivel del campeonato, Galicia también superó con nota el test organizativo, y además la pista fue bendecida por todos.

«A pista é moi boa e todo o mundo está moi contento porque a xente está correndo moito e as sensacións son tamén moi boas», comentaba la ourensana Leticia Gil recogiendo el pálpito general del mundo atlético. En las carreras hubo un aluvión de marcas personales en los 60 metros. Una de ellas llevó la firma de Orlando Ortega, que tras ganar los 60 vallas en la jornada del sábado, ayer se impuso en los 60 lisos, rebajando la marca personal que ya había conseguido el sábado. La dejó finalmente en 6.65 segundos pese a protagonizar la segunda salida más lenta de todos los participantes.

Tras el triunfo, Orlando anunció su intención de luchar por la mínima olímpica en los 200 metros: «Una de mis pruebas favoritas son los 200 metros. Con mi entrenador lo hemos estado meditando. A ver si tenemos la oportunidad de correr antes de los Juegos una o dos carreras de 200, a ver si podemos hacer la marca mínima para Tokio», comentó en Teledeporte.

Pero las grandes marcas tampoco faltaron en las pruebas del anillo e incluso en las de corte técnico también afloraron los poderes de la pista, como demuestra el récord de España de Pablo Torrijos en el triple con un salto de 17,16 metros, en el sexto y último intento y cuando el campeonato estaba a punto de concluir.

Superada con nota la reválida, la incógnita ahora es saber si el nacional de pista cubierta volverá a Galicia. Para que así sea cuenta con el aval más importante: el de los atletas.

Adrián Ben remonta hasta el oro, pero termina con la plata en 800

Adrián Ben puso el colofón con una plata en los 800 metros. Un subcampeonato con sentimientos encontrados, porque el de Viveiro, alentado por el público, superó al gran favorito, Mariano García, en la última recta, pero cuando se disponía a levantar los brazos vio cómo Pablo Sánchez-Valladares, su compañero de entrenamientos, le arrebataba un oro que hubiese puesto la guinda perfecta al campeonato.

Pablo fue el gran beneficiado de la batalla entre los dos gallos. La final salió lenta, muy táctica y con Adrián marcando el paso sin perder un gramo de fuerza. Así pasaron los 200 primeros metros y los 200 segundos, hasta que el primer ataque de Mariano, en la tercera vuelta, desató las hostilidades. «Eu dediqueime a defender a posición dos ataques de Mariano e entre tanto cambio e tantos golpes entre nós aproveitou Pablo para levarse o ouro», comentó el de Viveiro, que había hecho lo más difícil, guardarse un cambio en la última recta para salir a la calle libre y superar al líder del año. Pero cuando estaba a punto de culminar la maniobra, Pablo Sánchez le adelantó sobre la misma línea. «Eu conto con Mariano todo o tempo, céntrome nel, vou con todo e non me podo reprochar nada, pero foi Pablo quen se aproveita desa situación». Adrián fue plata con un tiempo de 1m 53s 76c, doce centésimas más que el ganador, también bajo la dirección técnica de Arturo Martín y el manto del FC Barcelona.

Pero más allá del puesto y el tiempo, la cita de Ourense confirma seis meses después de Doha el gen camaleónico del ciudadano de Viveiro en el tartán. Los gurús repiten como un mantra que el 1.500 es su espacio natural y Adrián toma esta distancia como base de entrenamientos, pero con tan solo 21 años se ha convertido en un ochocentista de muchos quilates. «Eu sempre preparo todo por enriba, facendo quilómetros pero tamén series de velocidade», comentó tras subirse al podio en Ourense, al tiempo que anunciaba que si la salud se lo permite el próximo fin de semana formará parte de la selección gallega en el nacional de cros, otro de las disciplinas en donde se defiende de maravilla. «O cros sempre vén ben». Quizás sea como una vuelta al pasado.

Bronce de Solange Pereira para Canarias

Por otra parte, Solange Pereira, hasta diciembre pasado con licencia gallega y que ahora entrena en Pontevedra con Carlos Landín fue tercera en la final de los 1.500 femeninos. Y en el plano general Orlando Ortega se convirtió en el gran protagonista del campeonato al ganar su segundo oro en los 60 lisos con mejor marca: 6,55,

Mauro Triana no pudo subir al podio en los 200 metros masculinos

Por su parte el coruñés Mauro Triana acabó quinto en la final de los 200 metros en donde el oro fue para Daniel Rodríguez con una marca de 20,30 segundos. El atleta que dirige Juan Carlos Tuñas marcó un tiempo de 21,54 segundos. La final resultó de lo más competida y exigida.

Okutu y Peleteiro se visten de oro en Ourense

la voz

El marinense se proclamó campeón de España de longitud y la ribeirense de triple salto

Galicia comenzó con dos oros su andadura en el primer Campeonato de España en pista cubierta que se celebra en la comunidad autónoma. Ana Peleteiro, en su primera competición medio año después del Mundial, se hizo con el triunfo con un salto de 13,90 metros, mientras que Jean Marie Okutu en un concurso de longitud lleno de emoción hasta el último salto, alcanzó el oro saltando dos centímetros más que el favorito Eusebio Cáceres (7,93 fue su marca). Esta mañana los anfitriones disponen de cinco opciones claras para aumentar su presencia en el medallero.

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