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La Copa ATP: Balance muy positivo, aunque faltó un líder en el doble español

Fernando Rey Tapias

DEPORTES

MARK EVANS | EFE

Nadal está ahora un punto por debajo de Djokovic en pista dura y su ausencia en el duelo por parejas pesó demasiado

12 ene 2020 . Actualizado a las 20:01 h.

España cierra un ciclo de dos meses de grandes competiciones por países con un balace brillante. Campeón de la Davis y finalista de la ATP Cup. Con un Nadal brillante y un Bautista excepcional. Lo lógico parece que los dos eventos se fusionen, pero en todo caso ver torneos de selecciones supone un estímulo incalculable para el tenis. Juntar en una misma sede (o en tres, como esta vez) a raquetas de altísimo nivel es un activo para la promoción de este deporte, aunque se haya perdido el romanticismo de jugar en casa como en la vieja Davis. Considero un éxito esta ATP Cup, como lo fue la Davis de la Caja Mágica. En ambas tuvieron la suerte de reunir a ídolos locales como ganadores: Djokovic en Australia y Nadal en Madrid.

A Rafa le cuesta apretar a Nole sobre esta superficie

Nadal llegó a la final con muchas horas de tenis en las piernas, y situaciones de alta tensión. La derrota ante Goffin rebajó algo su estado de ánimo y con Djokovic perder en pista dura entra dentro de lo normal por tres motivos. En primer lugar, porque en esta superficie es donde Nole se muestra más superior. En segundo, por el apoyo del público australiano a Djokovic. En ningún lugar juega tan animado por el público como en este país, donde se concentra una numerosa colonia serbia y donde ganó siete de sus 16 grand slams. Y por último, porque el balcánico compite siempre al 100 % contra el español, con el que mantiene una larga rivalidad.

Un doble de poca jerarquía

El doble de Serbia desperdició tres bolas de eliminatoria en los cuartos de final ante Rusia en la Davis de Madrid. Troicki falló con todo a favor y se desencadenó un drama en el equipo balcánico. Para el equipo la ATP Cup suponía un desquite. De nuevo Djokovic y Troicki como pareja en el dobles decisivo. Pero ahora con Nole reclamando toda la responsabilidad después de haber ganado a Nadal. Suyo fue el liderazgo tenístico y anímico en el partido decisivo de la final. Enfrente —y aunque ahora, tras no jugar Nadal por el cansancio, sea fácil poner reparos— estuvo una pareja en la que faltó un líder. Aunque son jugadores sobresalientes, ni Feliciano López ni Pablo Carreño juegan ese rol ni mantienen una compenetración tremenda. Faltó alma en una pareja que pasó de mandar por 3-1 a perder siete juegos seguidos sin intentar ningún cambio. La pareja serbia sí supo dar ese cambio, pero en nuestro banquillo faltaron ideas y garra. Sin Nadal, es cierto que Bautista no es un especialista en el doble, pero Carreño tampoco lo es. Pesó la ausencia de Nadal en un partido corto y en el que habría aportado un valor añadido a nivel psicológico tanto para tirar de España como para intimidar a Serbia.