La federación confirma que la Supercopa será en Arabia Saudí

La mediación fue llevada a cabo por la empresa de Piqué y asegura unos ingresos para la RFEF de 120 millones en tres años


Colpisa

Ya es oficial y no hay marcha atrás. La primera Supercopa con formato de 'final four' se jugará en Yeda, Arabia Saudí, las próximas tres temporadas, merced a un contrato por el que este país, que atenta contra los derechos humanos y las libertades de las mujeres, pagará a la Federación Española de Fútbol en torno a 120 millones, 40 por año. De esa cantidad, la mitad irá a parar a los clubes participantes, en función de su ranking histórico y clasificación, y la otra parte será destinada al fútbol base y femenino.

Aunque asegura haber valorado ofertas similares de otros países, sobre todo del entorno asiático, como Catar, China o la India, la FEF se ha decantado finalmente por el país saudí tras unas negociaciones de las que ha participado Kosmos Internacional, la empresa de Gerard Piqué. Fuentes federativas matizan, no obstante, que el documento firmado no contempla comisiones ni pago alguno para el central azulgrana desde las arcas del fútbol español. Es decir, especifican que el jugador del Barcelona no cobrará un euro a título personal, pero se sobreentiende que la empresa de la que Piqué es el propietario sí recibirá un pellizco de las gestiones.

Según estás mismas fuentes, la decisión de jugar en Arabia ha sido sopesada y adoptada porque había dos opciones: «acabar con una competición obsoleta, devaluada económicamente y con dificultades de calendario, o potenciarla y darle una mayor proyección internacional». Y el organismo presidido por Luis Rubiales se ha decantado por la segunda, sin que los cuatro clubes participantes hayan puesto pegas. Queda garantizado por contrato que las mujeres puedan entrar libremente y sin restricciones en su vestimenta al estadio, con capacidad para 62.000 espectadores y sin zonas acotadas en esta ocasión en función del sexo. Un «éxito» que desde la federación han querido proyectar como un triunfo en la pelea por defender la dignidad de las mujeres pero que en realidad se han limitado a firmar las mismas condiciones que ha firmado la federación italiana para su Supercopa, que también se celebrará en el país árabe.

Los clubes dispondrán de decenas de miles de entradas para sus aficionados y disfrutarán de «máxima seguridad», una temperatura de unos 20º de media y unas «condiciones de Champions», tanto en los campos de entrenamiento como en los hoteles de lujo para la concentración. Además, el contrato extiende a la Federación la capacidad para supervisar la implementación y desarrollo en la zona de de una competición integramente femenina. La RFEF asume las críticas por tan controvertida e histórica decisión, pero pone de manifiesto que «el fútbol y el deporte en general deben de ser herramientas de cambio, de transformación social, no de bloqueo sino de apertura de fronteras». Lejos de admitir contradicciones respecto a los postulados de UEFA, donde el presidente Luis Rubiales es vicepresidente, y FIFA, desde la FEF se recuerda que «uno de los mandatos del organismo presidido por Gianni Infantino es lograr la interrelación entre diferentes Federaciones». Y el Mundial del 2022 está asignado a Catar.

El Comité Ejecutivo de la UEFA instó hace un par de meses a sus 55 asociaciones nacionales y a todos los clubes europeos a no jugar sus partidos en paises en los que las mujeres tengan acceso restringido a los estadios. Este anuncio se produjo tras los llamamientos de la FIFA para que se permitiera a las mujeres iraníes el acceso libre e ilimitado a los campos de fútbol del país, prohibido desde 1981.

Respecto a los reproches llegados desde la opinión pública y el propio Gobierno español, en Las Rozas se habla de cierta «hipocresía». España organizó un Mundial atribuido en plena dictadura franquista, tiene embajador en aquél país con el que el Rey Emérito ha mantenido lazos de amistad, Felipe VI lo visitó hace no mucho y existen estrechas relaciones comerciales. Entre ellas, la construcción del AVE a La Meca, en la que participó un fuerte consorcio de constructoras españolas. En el plano deportivo, argumentan en la FEF que Arabia Saudí acoge pruebas de Fórmula 1, el Rally Dakar, torneos del circuito de tenis e incluso partidos amistosos de altos vuelos como un Brasil-Argentina.

Consideran que jugar en Sarabia Saudí «la única competición que es exportable» -el reglamento no contempla que se disputa en el exterior ni la Copa del Rey ni partidos del torneo de la regularidad como el Villarreal-Atlético que la Liga pretende llevar a Miami-, «será bueno visualmente para el fútbol español y potenciará su plan para organizar un Mundial junto a Portugal».

El Gobierno y Amnistía Internacional Desde que ya a primeros de año se conoció la idea de que la Federación podría llevar la Supercopa a Oriente Medio, han sido muchas las voces que surgieron para tratar de impedirlo. El pasado septiembre, la ministra de Educación y portavoz del Ejecutivo en funciones, Isabel Celaá, tuvo que responder a esta cuestión tras una reunión del Consejo de Ministros. «Nosotros defendemos la igualdad de las mujeres y de los hombres y lo llevamos en nuestro programa», explicó. «Hay cuestiones todavía por resolver socialmente, mundialmente, globalmente, y esa puede ser una», añadió.

Tiempo atrás, Amnistía Internacional avisó por escrito a la Federación instándole a su presidente, Luis Rubiales, a que estudiara al detalle el historial de Arabia Saudí para mostrar su rechazo a esta competición. La ONG recordó las «vulneraciones de derechos humanos, incluyendo el uso extendido de la pena de muerte o de la tortura y otros malos tratos a personas detenidas». Además, según expuso Esteban Beltrán, su director, hay que tener en cuenta la discriminación que sufren las mujeres, su participación en la guerra de Yemen. La organización también le preguntó entonces a Rubiales qué medidas está empleando para garantizar el respeto de los derechos humanos y, sobre todo, para evitar la segregación de las mujeres en los estadios.

No fue hasta el 18 de enero de 2018 cuando, por primera vez, las mujeres saudíes pudieron acudir a ver un partido de fútbol, aunque huberon acomodadas en una zona sin hombres.

Así quedan los cruces

Valencia-Real Madrid y Barcelona-Atlético de Madrid serán las dos semifinales de la Supercopa de España 2020 que se disputará a principios de enero en Yeda (Arabia Saudí), según deparó el sorteo celebrado este lunes en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas (Madrid).

El duelo que medirá al campeón de la Copa del Rey contra el conjunto madridista se disputará el miércoles 8 de enero en el King Abdullah Sports City, mientras que el campeón de LaLiga Santander y el equipo colchonero se verán las caras al día siguiente. Los dos ganadores pelearán en la final del domingo 12 de enero.

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