Maximino Martínez, contra las cuerdas

Un informe del director general de la mutualidad pone en entredicho el proceder al frente del organismo de un hombre fuerte de Rubiales


Dos de los hombres de peso de Luis Rubiales en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Maximino Martínez y Antonio Suárez, están contra las cuerdas por temas relacionados con el saqueo supuestamente llevado a cabo en la RFEF en la última etapa de Villar. Según han publicado diferentes medios madrileños, el presidente del fútbol asturiano podría haber intentado mantener el mismo sistema que condujo a un posible desfalco de la mutualidad de futbolistas; mientras que el de Las Palmas, está siendo investigado por el juez Pedraz, en el marco de la operación Soule, por supuestamente haber consentido y quizás haberse beneficiado de desvíos de dinero procedentes de la construcción de campos de fútbol, subvencionados por el Consejo Superior de Deportes con el 1 por ciento de las quinielas. Según estas informaciones, ambos vicepresidentes de Rubiales podrían, en breve, acabar siendo imputados por estos hechos.

Durante la presidencia de Ángel María Villar, se calcula que podrían haberse desviado más de 20 millones de euros de la mutualidad de futbolistas. Un hecho delictivo que ahora mismo está siendo investigado por el juez Pedraz en la Audiencia Nacional, Según ha revelado el diario ABC, un informe del actual director general de la aseguradora, José Elías Gallegos, incorporado a la Soule, revela que las cuentas de la mutualidad de futbolistas eran llevadas por una empresa externa (DGN) que luego, con otro nombre (Gescontrol), se auditaba a sí misma: «Fraudulenta operativa» con «el conocimiento y aprobación, cuando menos tácita, del anterior director gerente de la mutualidad, José María Castillón», explica Elías, que apenas lleva unos meses en el cargo tras ser nombrado por el propio Rubiales. Maximino como presidente de la mutualidad no tuvo en cuenta que el auditor había sido sancionado por infracciones muy graves por sus auditorías a la Federación y de hecho firmó el contrato de su renovación lo que hubiera contribuido a impedir que el fraude fuera descubierto.

El presidente de la Federación Asturiana de Fútbol, Maximino Martínez, vicepresidente de la RFEF y uno de los grandes hombres de confianza de Rubiales, fue nombrado presidente de la mutualidad de futbolistas en el 2018 y, según este informe revelado por ABC, pudo haber intentado perpetuar este fraudulento sistema de auditoría de cuentas: «Un lucrativo negocio que intentaron alargar incluso después de que la Dirección General de Seguros decidiera intervenir la aseguradora en diciembre del 2017 tras la evidencia de falta de controles internos tanto de los ingresos que recibe la mutualidad a través de las federaciones territoriales como de los flujos de dinero entre ambas instituciones».

Antonio Suárez

Pero el de Maximino no es el único posible escándalo por el que debe responder Rubiales, que ya tuvo que ver cómo su vicepresidente primero, Andreu Subíes, renunciaba al cargo acorralado por la justicia. Su actual número dos, el canario Antonio Suárez, es sospechoso de desviar fondos procedentes de la federación y del CSD para su propio interés. El diario El Mundo publica que el juez Pedraz «ha solicitado una batería de diligencias» para decidir si lo imputa, tal y como cree conveniente la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Según la UCO, Suárez era «conocedor» del desvío de fondos procedentes del CSD para la construcción de campos de fútbol e incluso considera «plausible que él mismo hubiera sido destinatario de algún beneficio relacionado».

Está bajo investigación la construcción del campo del colegio Heidelberg, con un desvío en la contabilidad de 44.592 euros. Se cree que se pudo haber cobrado y ocultado una subvención otorgada por el propio centro.

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