Mónica Puig confiesa su calvario tras el oro en Río 2016: «La depresión fue inevitable»

La tenista puertorriqueña dijo que «hay un trauma después de ganar algo tan grande que te da una 'cachetada' y te empuja al suelo»


La tenista puertorriqueña Mónica Puig ha confesado que sufrió depresión tras ganar, contra pronóstico, la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. «Claramente, he tenido dificultadas los pasados tres años, lidiando con toda la presión y expectativa que vino con ganar la medalla de oro en las Olimpiadas del 2016. Probablemente han sido los tres años más difíciles que enfrentando en toda mi vida», señaló Puig este miércoles en su cuenta de la red social de Instagram.

La tenista puertorriqueña dijo que «hay un trauma después de ganar algo tan grande que te da una 'cachetada' y te empuja al suelo», en las declaraciones en Instagram concedidas al portal especializado en el mundo de la raqueta behindtheracket.com. «Tuve a un país entero mirándome, que fue grandioso, pero no vieron el lado oscuro. Vi que la depresión fue inevitable cuando se me hizo difícil salir de la cama. En un punto, estás en el tope del mundo y, de repente, termina todo y no sabes qué sucedió. Fue como un latigazo», señaló la campeona olímpica. «De repente termina y simplemente no sabes lo que acaba de pasar. No pude encontrar formas de motivarme para jugar. Simplemente no sabía qué hacer conmigo mismao», indicó la tenista.

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“I have been clearly struggling for the past three years, dealing with all that pressure and expectation that came after winning gold in the 2016 Olympics. It's probably been the hardest three years that I've ever faced in my entire life. There is a trauma after winning something that major that pushes you flat on your butt. I had an entire country watching me, which was extraordinary, but they didn’t see the darker side. As I became more upset I saw that depression was inevitable when it was tough to get out of bed. At one point you're on the top of the world and all of a sudden it ends and you just don't know what just happened. It's like whiplash. I couldn’t find ways to motivate myself to play. I just didn’t know what to do with myself. There were many times when all I wanted to do was cry every day, in bed, in a dark room. You just continue to question where all your motivation and drive went. That's when I started realizing that something was wrong and needed to be dealt with. I'm usually, when it comes to my feelings, an introvert, but it’s tough because people normally see me as a social butterfly, very much an extroverted person. When it came to talking about my feelings it wasn’t easy. It was only when I was able to accept it for what it was, that I was able to deal with it. I had to tell myself, ‘Hey I have a little bit of an issue and I need to take care of myself.’ It took a lot of soul searching for me to finally realize that there was something going on and to not think it was just a figment of my imagination. It has taken me until this point now, October 2019, to get my feet back on the ground and find myself back on the right track. All of these moments come with a tremendous amount of self-shame and self-criticism. Social media is also something that has affected me since I’ve received so much backlash and negativity. Everybody's just always waiting for you to screw up. During these tough times, I've really had to rely on my family and my team, that I now have re-established these past five weeks...” —— For the full story, click the link in my bio. Thank you @behindtheracquet for allowing me to share my story. Check it out! 🎾💛

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Confesó que hubo muchas ocasiones en que lo único que quería hacer era llorar todos los días en la cama. «Me ha llevado hasta este momento, octubre del 2019, volver a poner los pies en el suelo y encontrarme de nuevo en el camino correcto», dijo sobre su situación. Puig sostuvo que tampoco ayudaron las redes sociales, cargadas en algunos casos de la negatividad de quienes esperaban sus derrotas, razón por la que tuvo que confiar en su familia y equipo.

La puertorriqueña sostuvo que alguna vez llegó a pensar que era la única persona que estaba pasando por una situación parecida, pero que se sorprendió al saber que otros deportistas olímpicos sufrieron lo mismo. «Muchas personas se avergüenzan por tener ansiedad, depresión o cualquier otra cosa. Simplemente poner las cosas un poco más en perspectiva al saber que hay otras personas que están pasando por las mismas dificultades ayuda a superarlo», indicó. «Empecé a disfrutar el tenis un poco más en estas últimas cinco semanas. Disfruté trabajando duro y no han sido solo horas de reloj, sino que realmente quiero estar ahí afuera. Las prácticas de dos horas y media parecían sesiones de 15 minutos y solo quería estar allí y más y más», destacó sobre su renovado entusiasmo.

Puig, ahora bajo la supervisión de su nuevo entrenador, el belga Philippe DeHaes, bajó en esta última temporada hasta el puesto 81 de la clasificación de la WTA. La tenista cambió en los últimos años en cuatro ocasiones de entrenador, por vez última al dejar de colaborar el pasado agosto con Kamau Murray una semana antes del inicio del Abierto de Estados Unidos. 

Valverde, Iniesta o Abrines, campeones que entraron en las garras de la depresión

La Voz

Son deportistas que han alcanzado la gloria del éxito, pero que a pesar de triunfar en sus disciplinas han caído en le lado débil de la mente hasta llegar a la depresión

Alejandro Valverde, campeón del Mundo de ciclismo, Andrés Iniesta, héroe del mundial de fútbol en 2010 y leyenda del Barca, y Álex Abrines, exjugador de la NBA, son algunos deportistas ilustres que a pesar de triunfar en sus disciplinas han caído en el lado débil de la mente hasta llegar a la depresión.

Cuando el cuerpo se aleja de la mente, se pierde la motivación y no se encuentra explicación. El deportista de élite, por muy famoso y triunfador que sea, entra en las garras de la depresión. De ahí a una locura a veces solo hay un paso, pero el paso que hay que dar es lanzar la señal de S.O.S y pedir ayuda. No se reconoce fácil, muchos deportistas esperan a su biografía o a un programa especial sobre su persona para contar su experiencia.

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