El Liceo y su reto del 20-S verdiblanco

El Deportivo Liceo, único club no catalán de la OK Liga, busca un lleno simbólico el viernes en el Palacio como mensaje de resistencia


La temporada será larga. La plantilla es nueva. Y joven. Muy joven. Falta conjunción. Y el Barça es el Barça. Con sus más de 2,5 millones de euros de presupuesto, cinco veces más que el Liceo. Pero el club verdiblanco quiere dar un puñetazo encima de la mesa. Desea dejarse ver. Recuperar la identidad. Hacerse oír tan fuerte como cuando los títulos nuevos pedían sitio en unas pobladas vitrinas. Para ello, la directiva se ha marcado un objetivo: comenzar la temporada con un lleno en el Palacio de los Deportes de Riazor. Y lo ha dado en llamar El reto del 20-S verdiblanco. La cita, el viernes a las ocho y media de la noche con motivo del partido de la primera jornada de la OK Liga. Enfrente, el más temido: el Barça.

Tras superar los 7.000 abonados, de los cuales una séptima parte, aproximadamente, son socios, el club verdiblanco inicia una temporada llena de incógnitas e ilusión. Dudas generadas porque Juan Copa tendrá la difícil misión de conseguir que un bloque de jugadores que apenas superan los veinte años y unas semanas de preparación tuteen a plantillas veteranas y que llevan años compartiendo vestuario.

El patrocinio del Deportivo y la apuesta por conseguir abonados a un precio reducido ha convertido al club más laureado del deporte gallego en el tercero con más seguidores de pago de la comunidad. Solo superado por los dos grandes del fútbol galaico.

Una temporada que para cualquier equipo sería de transición, tras haber cambiado el 80 % de la plantilla, pero que el Liceo encara como la de los retos. El primero, llenar el viernes el Palacio. El segundo, plantar cara a un Barcelona que llegará dolido tras no haber conseguido conquistar la Supercopa. El tercero, conseguir que la llama que pueda prenderse esta semana no se apague por un mal resultado. «Necesitamos recuperar la ilusión por el hockey. Sabemos que hay mucha más afición de la que acude al Palacio con frecuencia. Sentimos respaldo. Somos conscientes de que, cuando hemos necesitado a la hinchada esta ha estado ahí. Pero esta temporada también queremos disfrutar todos juntos en cada partido», apuntan desde la entidad verdiblanca.

Una vuelta de tuerca a un deporte que llegó a ser el número uno en la ciudad y que en los últimos años se ha visto superado por el baloncesto. «Todos tenemos cabida. Pero queremos recuperar nuestro sitio».

Para ello, el club entiende que el primer paso es disfrutar el viernes de una gran fiesta. Cuatro mil globos blancos y verdes. Un equipo dispuesto a dejarse la última gota de sudor en la pista. Un rival que es una auténtica selección mundial... Y un Palacio de los Deportes que se hará oír hasta en Cataluña. Una fiesta sin presión para un equipo en rodaje que debe dar lo máximo de sí mismo de cara al play-off que se recupera este año.

Y, dado que el club verdiblanco cuenta con más socios y abonados que localidades en el Palacio, aquellos que quieran acudir al partido deben retirar su entrada, de forma gratuita. Los primeros en la sede del club, en el colegio Liceo, de cinco a nueve. Si no han recogido aún el carné anual pueden hacerlo en Riazor, en donde se les facilitará también la entrada. En cuanto a los abonados, retirarán su papeleta para el partido en la oficina de atención al deportivista, en la avenida de La Habana.

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