España gana la batalla de la media pista ante Argentina

Moncho Fernández

DEPORTES

Juan Carlos Hidalgo | EFE

16 sep 2019 . Actualizado a las 15:01 h.

España y Argentina plantearon en la final del Campeonato del Mundo un sistema de contención similar desde el punto de vista táctico, muy atentos a las defensa del «pick and roll» teniendo en cuenta que había que controlar dribladores anotadores en ambos bandos: en uno Campazzo, Laprovittola y Vildoza, y en el otro Llull, Ricky Rubio y en menor medida Rudy. Y con cincos muy polivalentes, capaces de anotar cerca o abriéndose, como Marc Gasol y Scola. El inicio de partido, con el parcial 11-2 para España, marcó el devenir.

El ritmo ofensivo era diferente. Argentina, con posesiones muy cortas, intentando correr desde los robos, lanzando a canasta en la primera oportunidad. España, con un ataque más elaborado. Cuando se imponía el juego de media pista y el baloncesto iba al cinco contra cinco, se vio claramente vencedora.

El tercer cuarto fue el homenaje a lo que ha sido España en esta final, con una defensa fantástica en la media pista, maniatando a dos puntales como Scola y, en menor medida, Campazzo, que en ningún momento pudo campar a sus anchas. Dinamitar ese frente fue clave para el triunfo. En el otro lado del juego, Ricky y Marc, con las esquinas ocupadas por los tiradores, dieron un clínic de cómo jugar el bloqueo directo central contra la defensa argentina, bien con las bandejas o tiros de media distancia del base, las asistencias para la continuación de Marc y de Willy cuando lo sustituyó, o los lanzamientos de Pau y Juancho desde las esquinas.