No será necesario llevar el peso, pero sí hacer daño cuando haya ocasión

José Luis Oltra expone las claves que debe tener en cuenta el Deportivo para llevarse los tres puntos de El Alcoraz


a coruña / la voz

Después de salvar el complicado encuentro frente al Oviedo, el Deportivo afronta ahora uno de mayor exigencia todavía. Lejos de Riazor y frente a un adversario con un plantel muy fuerte que ambiciona el regreso a la máxima categoría.

Perspectiva emocional

El Dépor afronta su primer partido como visitante con el respaldo de la victoria conseguida en el estreno de la competición, lo que aumentará seguro su estado de ánimo. Enfrente, un rival que también viene de vencer en su debut y que, como ocurre con todos los recién descendidos, ostenta el cartel de favorito.

Un cartel que otorgan las mayores posibilidades económicas procedentes, entre otros factores, del seguro del descenso. Junto a ello, este Huesca conserva algunos jugadores importantes del bloque del año pasado en Primera. Esta mejor dotación va sin embargo de la mano de una mayor presión. Y lo sabe el Dépor, que viene de vivirlo, por mucho que el conjunto aragonés no tenga la misma obligación de los coruñeses en cuanto a retorno inmediato. El peso de la historia no es tanto.

La presentación oficial ante la hinchada oscense sí puede ser una fuente de tensión, así como podría jugar una baza emocional el hecho de que en el equipo de Míchel jueguen hasta cuatro futbolistas con pasado blanquiazul. Esto último suele funcionar como elemento de motivación, de ganas, pero a veces traiciona; sobre todo si hay ganas de revancha. Es un factor que suele estar más presente en la preparación que en el momento del partido.

Intención de dominar

Míchel apuesta por un 4-2-3-1 y por dominar los encuentros a través de la posesión de la pelota. Quiere que su equipo sea protagonista. Salir desde atrás asociándose. El club ha realizado muchas incorporaciones de muy buen nivel y ha apostado por un entrenador que viene de lograr el ascenso con el Rayo hace dos temporadas. El equipo es muy agresivo e intenso en la presión, busca trasladar la acción al campo rival. 

Para dominar el juego cuenta en su medular con Pedro Mosquera y Mikel Rico, dos jugadores experimentados, muy buenos futbolistas. A ellos se suma por delante Juan Carlos, quien como Mosquera conoce bien al Dépor. Un futbolista interesante, que tiene llegada y aporta calidad.

La baja de Gallar

Por delante, el Huesca ha perdido recientemente a Gallar, autor del único tanto del primer duelo de temporada, en Las Palmas. Su baja es sensible, pero Míchel dispone de argumentos para solventar la situación. En punta, Escriche es un futbolista de mucha movilidad y hay recursos complementarios, aunque se trate de una posición que todavía deban reforzar. Cristo, Raba y Ferreiro son muy interesantes y a ellos se suman en ataque los laterales, acostumbrados a incorporarse.

Se trata en definitiva de un plantel completo, bien organizado. Un conjunto equilibrado y que domina todas las facetas del juego.

El centro de la defensa

Pese a todo lo expuesto y la innegable calidad de la plantilla y la propuesta del Huesca, el Dépor tiene argumentos suficientes para plantarle cara en El Alcoraz. Si hubiera que buscarle un punto débil al primer adversario a domicilio, este se encontraría en el eje de su defensa, donde no ha conseguido cerrar todavía el hueco dejado por las múltiples salidas. En Las Palmas, los centrales estuvieron seguros, pero les falta reemplazo y el estreno en casa puede pesar, sobre todo al más joven del dúo. Pulido es un futbolista de mucha experiencia, pero su compañero, aunque venga de dejar la portería a cero puede tener presión. Por eso quizá sería interesante focalizar los ataques en el centro de la zaga oscense. No es necesario llevar el peso, pero sí hacer daño cada vez que haya ocasión.

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No será necesario llevar el peso, pero sí hacer daño cuando haya ocasión