La Federación Gallega se harta de los futbolistas que dejan los vestuarios como un estercolero

Aprueba una medida por la que los equipos estarán obligados a dejar las instalaciones tal y como las encontraron o serán sancionados por ello

Imagen de archivo de un vestuario gallego durante un partido
Imagen de archivo de un vestuario gallego durante un partido

Botellas de agua tiradas por el suelo del vestuario. Restos de comida. Esparadrapos, vendas y demás basura... Se acabó. La Federación Gallega de Fútbol (RFGF) ha decidido poner punto y final a las malas prácticas de muchos equipos con una nueva medida reglamentaria que obliga a dejar los vestuarios igual de limpios y ordenados que como se los encontraron o se verán expuestos a una sanción.

Los clubes gallegos aplauden la nueva normativa y se muestran totalmente favorables a implantarla en sus vestuarios. Sin embargo, la mayoría de los equipos alegan que es algo que en casi todos los clubes lleva tiempo realizando.

«Me parece una gran iniciativa de la federación. Es un tema de educación y ya no solo deportiva, sino general», afirma Pablo Barallobre, presidente del Ural. «No cuesta nada echar botellas, vendas o papeles a la papelera sin que queden tirados por el suelo. Nosotros ya teníamos como norma la temporada pasada tratar de dejar el vestuario lo más limpio posible», añade Manuel Castiñeiras, director deportivo del Compostela.

«Es algo de sentido común. ¿Te imaginas que me invitas a tu casa y tiro la monda de plátano al suelo?», explicó el entrenador del Puebla CF, Anxo Casalderrey, que cuando tomó las riendas del banquillo una de las primeras medidas que tomó fue la de respetar al máximo las normas de convivencia e higiene, entre ellas las de dejar el vestuario del mismo modo en el que los jugadores se lo habían encontrado. Casalderrey también aludió a la responsabilidad que tiene el fútbol como agente de socialización: «Es algo que no se tenía mucho en cuenta en el pasado, pero tenemos que educar a nuestros hijos para que se comporte y este medio social, el fútbol, es excelente para ello».

Una práctica actual

El presidente del Galicia de Mugardos, Domingo Martínez, coincide con Casalderrey en que la práctica de dejar los vestuarios limpios es algo actual y que hasta hace poco no era así. «Hace años sí que te dejaban los vestuarios hechos un asco, pero hoy en día creo que casi todos los equipos lo dejan como lo reciben. Se genera basura, pero recoger entre veinte es cosa de un minuto», afirma Martínez.

«Es cultura deportiva. No llevamos fregona, pero tratamos de que quede lo más recogido posible», coincide el técnico del Somozas, Manolo García.

«Marabillosa» fue el calificativo con el que Luis Cendán, secretario del Bergantiños, aprobaba ayer la nueva medida. Una práctica que, asegura, «levan a cabo todos os equipos de terceira», pero que no es tan habitual en categorías superiores. «Ao ser profesionais, como que pasan un pouco dese tema», dice Cendán, que explica que vendajes y botellas de agua usadas suelen ser los elementos más comunes que quedan tirados en el suelo.

«Es un gran acierto por parte de la RFGF reglamentarlo, porque ayudará a normalizar muchas situaciones. Hay veces que los vestuarios quedan como en una guerra, y otras donde queda todo recogido», cuenta Óscar Martínez, vicepresidente del Silva SD.

Obligación, no voluntad

A partir de ahora todos los clubes tendrán la «obligación» de dejar los vestuarios en el mismo estado en el que se encontraron. ¿La alternativa? Una sanción que constará en el reglamento disciplinario y que recaerá en el equipo responsable. Desconocer la magnitud que alcanzarán las multas es algo genera dudas en algunos clubes. «Todo lo que sea educar es positivo pero lo de la sanción me ofrece dudas al no saber los criterios. ¿Cuándo queda un vestuario limpio y cuándo no?», opina el entrenador del Porriño Industrial, Julio Álvarez.

El delegado de cada club será el encargado de velar por el cumplimiento de una norma que busca concienciar tanto a los futbolistas como a los responsables de los equipos en la necesidad de hacer un uso responsable de las instalaciones deportivas, que no siempre quedan en buenas condiciones, y de las que siempre tienen que hacerse cargo los delegados o utilleros de los equipos locales y, en ocasiones, personal de limpieza de los ayuntamientos.

La federación aprobó la propuesta, planteada por el presidente Rafael Louzán, en la última Asamblea General y su intención es convocar a los delegados de los equipos gallegos a una reunión en la que explicará con detalle los pormenores de la nueva norma, con la que busca «dar un nuevo impulso a las buenas prácticas, a la educación y a la concienciación sobre el buen uso de las instalaciones públicas por parte de los futbolistas y en aras de fomentar las buenas relaciones entre los equipos». Ahora solo falta que los equipos que ya lo ponían en prática lo sigan haciendo. Y los que no, se sumen a ello.

 * Información elaborada con la colaboración de Antón Parada, Carla Elías, Melissa Rodríguez, Manuel G. Reigosa, Xosé Ramón Castro y Pablo Gómez Cundíns.

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