El fútbol gallego se rebela contra la imposición de horarios de Rubiales

álex centeno

DEPORTES

Deportivo, Celta y Lugo se alinean con la mayoría de los clubes de Primera y Segunda para evitar «un daño al fútbol español que podría ser irreparable»

07 ago 2019 . Actualizado a las 15:36 h.

El fútbol gallego está unido. A pesar de la rivalidad que pueda haber entre Celta, Deportivo y Lugo, los tres representantes de la comunidad en el balompié profesional han levantado la voz contra la imposición de los horarios de Luis Rubiales.

Sin fisuras, los tres defienden que debe ser la Liga, como organizadora de la competición, la que escoja las fechas y las franjas en las que se disputen los encuentros, puesto que hay unos contratos de televisión que respetar y estos están supeditados a los citados horarios.

De esta manera, las entidades que presiden Carlos Mouriño, Paco Zas y Tino Saqués tienen clara su posición y así la defendieron en la reunión mantenida el pasado miércoles en Madrid.

«Esto es un alineamiento total de los clubes profesionales y el Deportivo se une a esta posición, porque estos horarios que quiere imponer la federación nos abocan a una inseguridad jurídica y económica muy peligrosa», reflexiona el máximo responsable del Deportivo.

Su homólogo del Lugo va más allá: «La batalla generada por la Real Federación Española de Fútbol en torno a la legitimidad de jugar los lunes y los viernes puede desembocar en una crisis de la Liga española de consecuencias impredecibles.

Es un ataque frontal a la línea de flotación económica de as entidades de fútbol en España.

La principal fuente de ingresos de los clubes de Primera y Segunda División son los derechos de televisión, y estos están en serio peligro, si se incumplen las franjas horarias establecidas en los contratos suscritos por La Liga con las operadoras de TV (60 operadoras por todo el mundo)», insiste Saqués.

Zas no entiende por qué Rubiales ha dado ahora marcha atrás a un pacto establecido entre Liga y Federación hace algunas semanas: «Representantes de ambos organismos habían alcanzado un acuerdo que ahora se ha roto no sé por qué. Creo que la federación debería reflexionar porque el daño puede ser irreparable. Nosotros tenemos claro que debemos defender los intereses del Deportivo y esos pasan por tratar de evitar que dejen de pagarnos el dinero de la televisión», enfatiza el dirigente blanquiazul.

Para Saques, hay que mantener la firmeza para evitar una intromisión del órgano de Rubiales: «La Liga y los clubes asociados a la misma no pueden permitir semejante intromisión en las competencias que la liga tiene de pleno derecho. Este conflicto puedo hacer tambalear los cimientos de los clubes de la mejor liga del mundo».