Están locos estos romanos


En un mundo en el que reina la envidia, los rencores y en el que el Tour se decide en una etapa de 60 kilómetros hay que aferrarse a los actos de amor verdaderos para encontrar algo de esperanza.

La vida laboral de un futbolista es corta y la premisa suele ser tratar de agarrar un mejor contrato cada año que garantice agua en la piscina y gasolina en el deportivo hasta la jubilación.

Antes, tras la retirada, muchos futbolistas sin paciencia, talento o ganas para ser entrenadores se convertían rápidamente en comentaristas deportivos y se aseguraban unos buenos sueldos hasta que, o bien los devorase su personaje mediático, o bien cayesen en el olvido del público y ya no interesase seguir abonándoles la nómina. Que el fútbol es cruel, pero la tele es peor.

Pero ahora no. Ahora existen Japón, China, Estados Unidos y jeques caprichosos en mitad de desiertos con estadios de fútbol para hacer más chiclosas las carreras. Así se fue Torres a Japón, a defender los colores de una de las camisetas más feas jamás vistas. O Xavi a Catar a mostrar su enorme talento individual y a frustrarse -no me creo que pudiese disfrutar- con sus diez compañeros sobre el verde.

Pero siempre hay algún tarado. Daniele de Rossi, leyenda del Roma y campeón del mundo con Italia en el 2006, deja el fútbol europeo para jugar en Boca Juniors antes de colgar las botas.

La cosa en el fútbol sudamericano está bastante regular desde hace tiempo. Es el Afganistán del balón. Corruptelas, violencia y esa pobreza a la que el fútbol no es impermeable. Por no hablar de chapuzas del calendario que hace que se juegue los octavos de final de la Libertadores antes que el primer partido de Liga.

Al parecer a De Rossi siempre le llamó la atención La Bombonera, por su historia -Maradona, básicamente- y su grada «apasionada». Luego llegó Burdisso -hoy directivo de los Xeneize- al Roma y le siguió taladrando la cabeza con poemas épicos de la Doce a petición del propio De Rossi.

Pues allá se va. Ahora bien, mejor que vaya ganando partidos porque esa hinchada épica tiene un carácter que igual le hace desear haber elegido Dubái.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Están locos estos romanos