La falsa revolución de Zidane

La humillación ante el Atleti dispara las dudas de los tímidos retoques del Madrid

Zidane da instrucciones a Marcelo durante el partido contra el Atlético de Madrid
Zidane da instrucciones a Marcelo durante el partido contra el Atlético de Madrid

Diecinueve días después de poner rumbo a Montreal para comenzar la pretemporada, el Madrid multiplica ahora las dudas que genera la revolución pendiente de Zinedine Zidane. La humillación ante el Atlético (3-7) en el último partido de la gira norteamericana cerró su pobre papel en la International Champions Cup, que además de poblar la enfermería con cuatro convalecientes ya (el último, Luka Jovic) ha extendido oscuros nubarrones sobre el reseteo, que no revolución, acometido por la directiva a instancias del entrenador. Así que el verano se intuía crucial para un equipo viene de completar un calamitoso curso.

Zidane quiso poner paños calientes al dejar Estados Unidos -«no podemos estar contentos con esta derrota, está claro, pero estoy convencido de que tengo un equipo que va a competir muy bien»-, pero su enfado lo delataron los gestos con que recibió el cúmulo de despropósitos que facultaron el chorreo del Atlético. Un conjunto que, al dictado del Cholo Simeone, no sabe de pachangas. Todo lo contrario que los blancos, que acometieron con languidez un pulso que deja profundas cicatrices por mucho que se trate de un bolo veraniego.

EXCUSAS

Mucho más que falta de intensidad

Ramos apeló a la mayor motivación del Atlético ?«nosotros hemos jugado un partido amistoso y ellos se lo han tomado como si fuera una final»? en un análisis demasiado simplista. Los males que atenazan a los blancos van mucho más allá de la falta de «intensidad».

Lejos de dinamitar un plantel que evidenció su agotamiento competitivo tras levantar cuatro Champions en cinco años, Zidane apostó por la continuidad de gran parte de los baluartes que cimentaron el glorioso lustro. Aunque la magnitud de la hecatombe de la pasada temporada acabó con el «modo ahorro» que permanecía activado en la zona noble del Santiago Bernabéu. El club desembolsó 303 millones este verano que no alteraran la faz del bloque de confianza del marsellés, más allá de la irrupción de Eden Hazard.

PROBLEMAS deportivos

Falta de liderazgo y errores continuos de Ramos

Junto al crac belga han llegado un puñado de jóvenes destinados a engrosar el fondo de armario, pero sin horas de vuelo suficientes aún para poner en tela de juicio a los titulares. Aunque integrantes de la vieja guardia puestos en la picota la pasada campaña como Marcelo o Isco han afinado sus siluetas, siguen sin recuperar el influjo perdido en un equipo que adolece de una alarmante falta de liderazgo. Sergio Ramos acumula fallos en una defensa tremendamente permeable que ha permitido doce goles en tres partidos. Su jerarquía quedó en cuestión ante el Atlético, incapaz de impulsar a un bloque superado en todas las líneas.

El debate de la portería sigue sin cerrarse por mucho que Courtois, respaldado por el club, se reivindique como número 1 ante un Keylor Navas que permanece contra el deseo de la directiva y que recela de Zidane desde que el galo le abriese las puertas. La ausencia de Casemiro, aún de vacaciones tras participar en la Copa América, expone las debilidades de Modric y Kroos, reforzando la apuesta de Zidane por Paul Pogba, piedra angular de un proyecto que sigue sin llegar.

FICHAJES

Pulso del técnico con Florentino para apostar por Pogba

El tira y afloja con el Manchester United por el box to box francés amenaza con abrir una brecha entre técnico y presidente. La mecha de Zizou es corta, por lo que en los despachos se apresuran a satisfacer otra de sus exigencias, la salida de Gareth Bale, que ultima su marcha a China en lo que debe suponer un desahogo para el galo. Pero la marcha del galés no aliviaría demasiado la tesorería del club, precisada de fondos para reclutar a Pogba, pero que ve su margen de maniobra constreñido por la dificultad de colocar descartes y que afronta una inesperada patata caliente con James.

JAMES

Una salida ahora inoportuna

Aunque el Atlético parecía más del gusto de James que el Nápoles, armar al rival después de la afrenta sufrida en Nueva Jersey tendría difícil encaje en el maltrecho orgullo de la parroquia blanca, máxime cuando la gravísima lesión de Marco Asensio deja la banda derecha en manos de Vinicius, un diamante aún por pulir que no resuelve sus problemas con la definición en un equipo que precisa más fluidez en ataque y que carece de un esquema y una propuesta futbolística definida.

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