El campo de Miño languidece a la espera de resolución judicial

LA VOZ REDACCIÓN

DEPORTES

D. A. B.

Golf Socios y vecinos aguardan la sentencia después de que el Concello alegase a la solicitud de Martinsa-Fadesa de anular las cargas del campo para poder venderlo

18 jul 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El campo de golf de Miño languidece, en un proceso de deterioro que no se detiene. Mientras los problemas de mantenimiento y de distintos servicios en el campo se enquistan, el complejo prolonga su situación de provisionalidad, a la espera de que Martinsa-Fadesa pueda vender el campo de 18 hoyos. Ya pasaron casi tres años desde que Gealbegolf, la anterior gestora en régimen de alquiler, pidió la liquidación voluntaria. Desde entonces, la propietaria se plantea la venta del complejo, con los condicionantes que conlleva el farragoso proceso concursal en el que se encuentra. Dos meses después de que la propietaria solicitase al juzgado de lo Mercantil número 1 de A Coruña que se levantasen las cargas, el tema espera por su resolución. El ayuntamiento ya presentó sus alegaciones al requerimiento de Martinsa-Fadesa, y ahora socios del campo y vecinos del complejo de viviendas de la urbanización aguardan que la situación pueda desbloquearse.

El campo de Miño se devalúa por una gestión criticada por un amplio número de socios. Desde febrero del 2017 Manuel Basanta asumió la concesión, pero en un estado de provisionalidad que no contribuye a que se realicen las inversiones necesarias para el óptimo cuidado del complejo. Mientras el campo no salga a la venta, su deterioro hace que se devalúe progresivamente. Además, se trata de un activo que da vida a toda la urbanización que lo rodea, y cuya finalización solo parece viable con un campo en buen estado que actúe como dinamizador del entorno.

El plan de Martinsa-Fadesa pasaría por intentar vender el campo antes de acudir a una subasta. Cuando se hizo con la concesión del campo hace más de dos años, Basanta cambió a todo el personal de club, en donde el ambiente no es ahora el más agradable. De hecho, el campo llegó a tener 450 socios en el 2012, bajó a 290 en septiembre del 2016, cuando Gealbe encaró su liquidación, y hoy apenas roza los 200. La vida del club ha decaído, y de los veranos con torneos todos los fines de semana se ha pasado a apenas dos en junio y tres en julio. El mal estado del campo propició, de hecho, que la Federación Gallega de Golf cancelase el pasado mes de marzo el Campeonato Gallego masculino de tercera categoría debido a un escrito con las quejas de dos jugadores que, cuando se presentaron en Miño a entrenar, advirtieron a la organización sobre la falta de unas condiciones mínimas para celebrarse el torneo.