La rebeldía frente a la negativa

Neymar y Griezmann retan a sus clubes faltando a los entrenamientos para forzar sus traspasos y podrían desencadenar consecuencias en el mercado

P.C.

El mercado de fichajes sigue su marcha y muchas son las incógnitas por resolver. Los grandes equipos y las estrellas más codiciadas aún no han decidido su futuro y se mantienen en constantes negociaciones.

No es ninguna novedad que los mejores jugadores del mundo quieran cambiar de aires, pero el problema llega en el momento en el que el club no quiere dejar marchar a su jugador franquicia. Este es el caso del brasileño Neymar Jr. o del francés Antoine Griezmann.

El jugador de la canarinha, con un valor de 180 millones de euros, parece que está más cerca de la rampa de salida que de volver a los entrenamientos con el PSG. Tras pasar lesionado media temporada, el astro brasileño ha decidido no seguir jugando en el equipo de París, por lo que no se ha presentado en el inicio de la pretemporada con el pretexto de un evento de su fundación.

Negarse a entrenar o no viajar con el equipo son algunos de los trucos que los futbolistas usan cada vez más. Al igual que Neymar, otro mediático caso es el de Griezmann. El campeón del mundo con Francia anunció el pasado 14 de mayo que no continuaría jugando para el Atlético de Madrid. Tras el culebrón del anterior verano con el famoso documental La Decisión, Griezmann amplió su vinculación con el Atlético de Madrid hasta el 2023. Esta nueva firma de contrato incorporaba una cláusula de 200 millones que se rebajaría a 120 millones a partir del 1 de julio.

Pasada esta fecha, sigue esperando salir traspasado y todo hace indicar que será con destino a Barcelona. Y para meter presión, no se ha dejado ver el primer día de pretemporada por el Cerro del Espino.

Esta moda de declararse en rebeldía la han utilizado en los últimos años muchos futbolistas. El jugador del Manchester City Kun Agüero anunció en su día el adiós al club colchonero. Tras no presentarse al primer entrenamiento de la pretemporada en julio del 2011, el delantero argentino anunció que su destino sería el Manchester City.

Otro ejemplo lo podemos encontrar en dos jugadores del Real Madrid, como son Bale y Modric.

Ambos dejaron el Tottenham de una forma polémica después de ausentarse a varios entrenamientos. Y es el galés el que ha decidido esta vez mostrar su negativa al club blanco, que busca un equipo que quiera hacerse con sus servicios. Bale ha asumido al final de la temporada tres suplencias seguidas y no ha contado con apenas minutos desde que Zidane volvió a capitanear al barco blanco. De esta manera, la pasividad de Bale ha provocado que el entrenador francés no cuente, a priori, con él para esta próxima temporada.

Y otro caso que puede afectar al Real Madrid es el del francés, el centrocampista Paul Pogba. El jugador del Manchester United, con precio cercano a los 100 millones, no ha seguido el ejemplo de su compatriota Griezmann y sí ha viajado con el equipo a Australia contra su voluntad. Pogba ya le ha mostrado al club inglés su intención de salir, pero en lugar de optar por la rebeldía, parece aplicar la ley del mínimo esfuerzo.

En caso de que estos traspasos se llevasen a cabo, desencadenarían una cadena de fichajes que revolucionarían el mundo del fútbol. Con el adiós de Neymar, el club parisino podría reactivar la «operación De Ligt» y traer al sustituto del brasileño dando un golpe en el mercado. El Atlético de Madrid ya ha movido ficha y ha pagado 126 millones por el talento portugués João Féliz y en Manchester ya estarían pensando en el recambio de Pogba tratando de cerrar el fichaje del gabonés del Southampton, Mario Lemina.

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