¿Por qué los futbolistas ya no prefieren jugar en España?

La Liga ha pasado de disfrutar de la permisividad tributaria a ver cómo los países rivales disponen de mayores beneficios que los hacen más atrayentes. Te contamos las diferencias que existen en la tributación del fútbol español y sus rivales


Hubo un tiempo en el que había un país en Europa en el que el fútbol tenía carta blanca con Hacienda. Los clubes acumulaban deudas astronómicas, sin que el fisco interviniera; los futbolistas cotizaban menos que sus conciudadanos y eran muchos los que veían en España un destino atrayente. Años después, esas leyes se endurecieron al tiempo que los gobiernos de las competiciones rivales ablandaban su legislación. Así España pasó de ser un perfecto paraíso fiscal a un implacable recaudador.

La Premier con sus astronómicas ventas de derechos televisivos. La Bundesliga con su seriedad y rigor alemán. Y, ahora, el Calcio con una permisividad insospechada. A la Liga española le han salido duros competidores. El último, el fútbol italiano.

La Serie A se ha convertido en un no parar de llegadas. Godín al Inter de Milán, Rabiot al Juventus o Theo Hernández al Milán han sido algunos de los últimos fichajes. Todo esto tiene su razón de ser. El pasado 30 de abril, Italia aprobó una ley que contempla un beneficio fiscal aplicable sobre las rentas obtenidas a los extranjeros que no hayan residido en el país en los últimos años pero que planeen mantener allí su residencia fiscal.

España ya vivió algo parecido entre el 2005 y el 2015 con la llamada Ley Beckham. Con el objetivo de atraer grandes rentas, donde los principales protagonistas eran los futbolistas, el Gobierno aprobó una reducción fiscal que coincidió con el fichaje del inglés por el Real Madrid. Con dicha norma, los desplazados que cambiasen su residencia fiscal a España tendrían una reducción fiscal del IRPF, tributando solo por las rentas obtenidas en nuestro país y al tipo impositivo previsto para no residentes -el 24 % en el 2015-, en lugar del tipo marginal máximo del IPRF -47 % en aquel año-. A partir del 2010, esta excepción se haría solo en los primeros seiscientos mil euros.

En el caso del nuevo régimen italiano, las ventajas fiscales para los futbolistas serán todavía mayores. Se establece que, durante los cinco primeros años de residencia el futbolista solo tribute por el 30% del total de sus ingresos. Esta ventaja todavía es mayor si nos vamos al sur del país. En el caso de Nápoles, el futbolista solo está obligado a tributar por el 10 % de sus ingresos, quedando exento del 90% restante.

Atraer a los futbolistas por el bolsillo en lugar del verde es lo que busca esta ley, que tiene previsto entrar en vigor el próximo 1 de enero. Este hecho provocaría una clara amenaza para la Liga que, una vez derogada la Ley Beckham, mantiene una de las  situaciones más complicada a nivel impositivo del fútbol europeo.

A efectos prácticos: «Un futbolista que cobre 100 millones de euros brutos acabaría ganando 50 millones netos en España, mientras que en Italia ingresaría 80 millones», afirma Íñigo Landa, abogado de Laffer Abogados, experto en derecho deportivo, y buen conocedor de la fiscalidad deportiva.

En muchos casos, principalmente en el de grandes figuras, como los acuerdos son en neto, es el club el que sufre la diferencia impositiva. Esto es que a un club español siempre le costará más pagar a una estrella que a un italiano o un turco, por ejemplo.

Además, en España los tipos marginales del IRPF varían en función de la comunidad donde se percibe el ingreso. En Cataluña el tipo impositivo sobre el impuesto sobre las personas físicas en rentas altas es del 48 %, por lo que un futbolista que ingrese diez millón de euros, ganará netos 5,2. En Galicia, dicho porcentaje es del 45 % por lo que el ingreso neto será de 5,5 millones y en Madrid, con el porcentaje más bajo -43,5%-, ganará 150.000 euros más.

Portugal, Inglaterra o Francia cuentan con mayores ventajas

El coste de contratación de un jugador varía mucho en función del lugar de Europa donde se produzca. «Si se compite en igualdad de condiciones a nivel deportivo, al final el dinero es importante», afirma Landa. En Portugal, el futbolista solo tributa por los ingresos obtenidos en el país luso. Sin embargo, si el jugador si tiene contratos de imagen fuera del país no está obligado a pagar por ellos.

En el caso de Francia, están exentos durante los seis primeros años del 30 % de sus ingresos. En Inglaterra, a pesar de tener un tipo impositivo del 47 %, está permitido cobrar a través de sociedades de imagen con un tipo efectivo real de entre el 20 y el 25 %. Por otro lado, las comisiones percibidas por el agente del jugador solo tributan por el 50 %.

¿De dónde son los ingresos?

Si la contratación se produce en España, la cosa cambia. Es importante aclarar de dónde proceden los ingresos y cómo les han afectado los cambios de los últimos años a los futbolistas. Las grandes estrellas de la Liga perciben dinero de dos fuentes: de los clubes que los contratan y de los patrocinadores. Por el primero pagan el IRPF como el resto de los mortales con una excepción: la Ley les permite que un 15 % de esos ingresos se abonen como derechos de imagen, con menor tributación. En cuanto a los patrocinadores, muchos futbolistas cobran a través sociedades.

Según numerosos expertos, en las contrataciones, la interpretación que está haciendo Hacienda sobre las comisiones que percibe el agente del futbolista es que tributan al 100% y dos veces. Por un lado el jugador paga a la Agencia Tributaria por el porcentaje que destina a su representante y a la vez, el agente, abona al fisco por lo que ingresa por dicho traspaso.

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