POLÉMICA: ¿Hay un problema de identidad con las camisetas de fútbol?

La camiseta del Barcelona para la próxima temporada reabre el debate sobre hasta dónde deben llegar las aportaciones creativas de las marcas


La casa de ropa deportiva Nike y el FC Barcelona han mostrado al mundo la nueva camiseta que el equipo blaugrana lucirá la próxima temporada y la realidad es que la prenda ha generado un rechazo casi unánime.

Probablemente era una reacción prevista por ambas partes. Un daño calculado que tiene al Barça en boca de todo el mundo con un simple trozo de tela. Pero el debate va más allá. El club catalán ha coqueteado con la polémica en los últimos años con sus equipaciones y, si continúa haciéndolo, es de suponer que las ventas no deben de ir mal. El problema surge en aquellos que ven cómo el negocio comienza a amenazar la identidad de una entidad centenaria. Ya sucedió en el curso 2015-2016 cuando Nike le dio una vuelta a la camiseta del Barcelona... literalmente. Las rayas, por primera vez en la historia del club, pasaban de ser verticales a horizontales. Y hubo controversia.

Hubo otras polémicas en cuanto a cómo debería vestir el Barça. En 1998 (Nike ya era la marca que vestía al equipo del Camp Nou) llamó la atención el diseño del año del centenario, que reducía las históricas rayas a dos. Una azul y otra roja.

Pero las polémicas en los últimos años se han sucedido y dadas las dimensiones del Barça los debates se solapan. La firma de Oregón preparaba una camiseta suplente para el próximo curso con la cruz de San Jorge. Sant Jordi es el patrón de Cataluña y les pareció un buen reclamo. Lo que no calcularon fue que la cruz roja se estampaba sobre un enorme fondo blanco, color del Real Madrid. Su buena intención acabó en follón y la camiseta nunca verá la luz.

Y este mismo año, la tercera equipación del Barcelona rendía un homenaje al urbanismo de la ciudad con un estampado en el que se intuían las diagonales de la ciudad. El color podía ser controvertido, pero las críticas llegaron por otro lado. Se trataba del escudo. Por una cuestión de diseño, los encargados de realizar la camiseta eliminaban sus colores para fundirlo con los de la camiseta. La enseña culé era la misma, pero no era igual. La desaparición de los colores de la bandera catalana y de la cruz de San Jorge fue otro frente abierto.

La de alterar los colores del escudo en aras del diseño es una costumbre de lo más extendida en el mercado textil deportivo. El Deportivo de La Coruña, en una de sus camisetas más populares como es la de la bandera gallega, también renuncia a los colores originales del escudo. 

Quizás sea ir al detalle. Hay casos más flagrantes. El Espanyol recibió todo tipo de críticas cuando hace dos temporadas decidió que su camiseta no iba a tener franjas. La hinchada 'perica' montó en cólera pero sus protestas no fueron atentidas. Aquella temporada pasará la historia como el curso en el que el Espanyol no tuvo sus clásicas rayas en la camiseta.

Otro club abonado a este tipo de polémicas es el Atlético de Madrid. Los problemas coincidieron con la llegada de Enrique Cerezo. Su vinculación con la industria audiovisual produjo aquella serie de elásticas en las que los colchoneros anunciaban los estrenos cinematográficos de turno. Mención especial para la camiseta del Atlético con la telaraña de Spiderman en el frente. Hubo polvareda, pero el gran incendio llegó cuando hace dos temporadas la directiva decidió hacer pasar por un proceso estético a su escudo. Parte de la afición atlética sigue hoy en pie ante este cambio que gustó a muy pocos. Vino además acompañada de una camiseta poco afortunada que incluía el azul en la parte superior y con las rayas cortadas. Fue el inicio de una batalla que aún continúa.

La pregunta es si es necesario rediseñar un escudo. No es algo nuevo y ha habido cientos de cambios a lo largo de la historia. No es un fenómeno circunscrito a eso que llaman 'fútbol moderno'. Los últimos en hacerlo han sido clubes como el Manchester City, que le dio un giro de 180 grados a su emblema. Desde 1997 lucía un águila tras su clásico navío y el lema «Superbia In Praelia». El ave y la inscripción fueron eliminadas en 2016.

Sí dieron marcha atrás al cambio de escudo en el Leeds inglés cuando la propuesta triunfadora se llevó las burlas de medio mundo. 

La Juventus, que en el final de la presente temporada ya vistió la camiseta del próximo curso, vive un proceso similar. Y por supuesto hay polémica después de que los aficionados viesen que las tradicionales rayas se ven sustituidas por una franja rosa que separa la elástica en un bloque negro y otro blanco.

O cómo no recordar el debate de Estado que hubo en España tras la camiseta del Mundial de Rusia. Adidas coló una franja entre el azul y el morado para hacer un homenaje a la equipación que la Selección vistió en Estados Unidos 1994. El morado no era un color cualquiera. Cientos de republicanos confesos se lanzaron a obtener una camiseta de la selección.Lo que pasó en el Mundial ya es harina de otro costal.

Incluso cambios puntuales pueden estar sometidos a la mayor de las presiones. El ejemplo de la camiseta del Athletic del  artista vizcaíno Darío Urzay para la Copa de la UEFA del 2003-2004 es ineludible. Y más en un club de tradiciones tan férreas como el Athletic de Bilbao. Fue tildada de «horrorosa» y comparada con manchas de kétchup. Hoy se ve como una apuesta revolucionaria para la época.

Este problema, el de la identidad en las camisetas de fútbol, no lo tienen en Estados Unidos. La selección de ese país acostumbra a presentarse a cada cita con una equipación totalmente diferente a la anterior. No tendrán identidad, pero problemas que se ahorran. Lo comido por lo servido.

PARTIDO ENTRE LA SELECCION DE ESPAÑA Y LA SELECCION DE ESTADOS UNIDOS EN EL CAMPEONATO DEL MUNDO DE FUTBOL SUB-17 DEL 2003
PARTIDO ENTRE LA SELECCION DE ESPAÑA Y LA SELECCION DE ESTADOS UNIDOS EN EL CAMPEONATO DEL MUNDO DE FUTBOL SUB-17 DEL 2003
Shawn Wright-Phillips (d) de la selección inglesa lucha por el balón con Clint Dempsey (i) de Estados Unidos durante el partido del grupo C del Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010 entre las selecciones de Estados Unidos e Inglaterra que se juega en el estadio Royal Bafokeng de Rustenburgo, Sudáfrica, sábado 12 de junio de 2010.
Shawn Wright-Phillips (d) de la selección inglesa lucha por el balón con Clint Dempsey (i) de Estados Unidos durante el partido del grupo C del Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010 entre las selecciones de Estados Unidos e Inglaterra que se juega en el estadio Royal Bafokeng de Rustenburgo, Sudáfrica, sábado 12 de junio de 2010.
Fotografía tomada el 29 de mayo de 2013 que muestra a los jugadores de la selección de Estados Unidos
Fotografía tomada el 29 de mayo de 2013 que muestra a los jugadores de la selección de Estados Unidos

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