Víctor Fernández: «El día que me echaron del Dépor vi hombres llorando en el vestuario»

Cuatro años después de irse del Deportivo, el técnico aragonés cuenta en primera persona cómo fue su estancia en A Coruña


A Coruña

Apenas estuvo nueve meses al frente del Deportivo, pero su estancia en A Coruña resultó de lo más ajetreada. Tuvo que asumir el reto de sustituir al querido Fernando Vázquez. Se encontró con la grada de uñas, y parte de ella en pie de guerra contra el consejo de administración. Un equipo en el que su mejor futbolista apenas jugó seis partidos. Y con todo esto, Víctor Fernández (Zaragoza, 1960) fue despedido con el Dépor dos puntos por encima del descenso. Aquel equipo logró la permanencia con Sánchez del Amo como entrenador, pero empatado a puntos con el Eibar ?acabaría salvándose por el descenso administrativo del Elche?, club que marcaba la caída a Segunda. Ahora, el técnico aragonés narra en primera persona cómo fueron aquellos meses y cómo ve al Dépor cuatro años después de su salida.

La llegada

«Recuerdo que fue una llegada con mucha ilusión. No era la mejor situación porque acababan de cesar a Fernando [Vázquez], al que la gente quería mucho. Tino llevaba poco tiempo como presidente. El equipo acababa de ascender. Había limitaciones deportivas y económicas muy importantes... Pero la ilusión que tenía era máxima. Conocida es la pasión que siento por Galicia y eso me animó mucho a la hora de aceptar el reto».

«Lo que más me sorprendió en aquel momento fue la negatividad con la que me recibieron en algunos sectores. Admito que las redes sociales es un mundo que desconozco bastante, pero me dejó perplejo ver cómo se inventaron comentarios y frases mías que pusieron ahí. Comentarios que jamás en mi vida había vertido. Pero, claro, uno lo piensa y se da cuenta de que es fácil hacer eso desde el anonimato. Es posible que mi pasado celtista no gustara, pero yo nunca voy a renunciar de él. Igual que sería absurdo que ahora renunciara de mi pasado deportivista. Estoy muy orgulloso en ambos casos».

La decisión de su despido

«El presidente me había dicho que, aunque era consciente de que estábamos cumpliendo con el objetivo marcado, la permanencia, la presión que tenía a nivel personal era tal que no podía mantenerme en el puesto si perdíamos contra el Córdoba. Estábamos dos puntos por encima de la permanencia y, aunque no lo consideraba totalmente justo, le dije que lo entendía, porque realmente entendía que la presión le hiciera adoptar esa decisión. Le comenté que entendía que en caso de empate, la decisión era la misma, pero no obtuve respuesta. Así que al acabar el partido, me adelanté y anuncié en el vestuario que entendía que estaba destituido y con ese mismo discurso acudí a la sala de prensa».

«A pesar del final, he de decir que mi relación tanto con Tino como con Fernando [Vidal] y, en general, con todo el consejo fue muy buena. En mi destitución influyó un componente que iba más allá de los resultados. Pero me lo guardo».

El adiós

«El día que me echaron del Dépor vi hombres llorando en ese vestuario. Era solo una demostración más del nivel de humanidad que había en aquella plantilla. Puedo presumir de que conté con un gran grupo de trabajo, tanto a nivel de futbolistas, como de médicos y, en general, todos los que conformaban aquella plantilla».

«Pero volviendo a aquel miércoles de abril, me dejó marcado ver cómo personas que, exteriormente, pueden parecer más agrios, estaban derrumbadas. Por ejemplo, Luisinho. El cariño que me dio... Hubo más. Fabricio me dio un abrazo muy grande y me dijo algo así como que ‘‘gracias míster por ayudarme a entender lo es el respeto en esta profesión y el sentido de la justicia de un entrenador’’».

«Creo que fui un escudo permanente para el grupo. Primero, porque nunca perdí el control. Los tenía que defender permanentemente. Y lo hice. Había componentes que iban más allá de ser entrenador del Dépor»

Futbolistas con limitaciones

«Contaba con un gran vestuario pero con unas limitaciones futbolísticas tremendas. Si no aporto mi experiencia, en noviembre hubiéramos estado descendidos. Eso lo tengo clarísimo. Pero me fui dos puntos por encima de la salvación. Era un equipo para salvarnos y dar gracias. Dentro de nuestra escasez, el mejor futbolista que teníamos, que era Lucas, estuvo casi todo el tiempo lesionado. Cuatro años después sigo convencido de que aquel equipo, con rotundidad y la máxima honestidad por mi parte, con otro entrenador hubiera estado en descenso mucho antes».

«¡Víctor, vete ya!»

«Fue la temporada más difícil de mi vida. Coruña fue la única ciudad en la que me cantaron, y en dos partidos, ‘‘¡Víctor, vete ya!’’. No es una experiencia agradable. Tino y Fernando [Vidal] siempre estuvieron intentando lograr un clima de normalidad cuando era difícil».

Charla con Sidnei

«Era un jugador al que le veía un potencial enorme. Pero tenía que tener mucha concentración. Si la perdía, pues era normalito. Y tras un partido en Balaídos traté de hacérselo ver. Con más literatura, le expliqué que si hacía muchos minutos como los de la primera parte, nadie lo querría, porque había jugado sin concentración. En cambio, si ofrecía el rendimiento del segundo tiempo, que entonces los mejores clubes podrían pelearse por él. Entendió el mensaje e hizo una gran temporada»

Autodestrucción

«Era consciente de que aquella expresión iba a jugar en mi contra, pero por responsabilidad y honradez creo que había que mandar aquel mensaje. Necesitábamos poner algo de paz porque la situación era imposible de sobrellevar. Sin paz social no íbamos a ningún sitio. Lo único era empujarnos nosotros mismos hacia Segunda… Era una apuesta equivocada por parte de un sector de la grada. Habíamos vivido capítulos muy tristes como la muerte de un hincha, lo último a lo que podíamos llegar a través del deporte. Pero luego se generaron otras situaciones que...».

«Va a ser un partido disputado. Veo al Dépor muy sólido pero tendremos nuestras opciones»

Será la primera vez que se enfrentará al Deportivo desde que entrenó en A Coruña. Por eso, el de mañana será un partido especial para un Víctor Fernández que aguarda un duelo «tremendamente disputado». «Vamos a tener nuestras opciones ?prosigue? Tenemos que jugar muy bien pero vamos a tener oportunidades. Al Dépor lo vi muy sólido frente al Numancia, pero no se lo pondremos fácil», explica el técnico maño.

Víctor ha vuelto a sentarse en un banquillo cuatro años después. Lo hace en Segunda, a pesar de tener un currículo lleno de éxitos. Pero lo llamó el Zaragoza y era imposible decir que no: «Soy ultra del Zaragoza y ese sentimiento no se va».

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