El Real Madrid pelea contra la desorientación en Butarque

Los blancos disputan un partido en lunes por primera vez esta temporada ante el Leganés, que le hizo a Zidane su mayor cardenal como entrenador


COLPISA

El Real Madrid se adentra en terreno ignoto. Por primera vez esta temporada, los blancos disputarán un partido de Liga en lunes, día reservado a quienes no juegan competiciones europeas y que no probaba con ánimo competitivo desde hace cuatro años y medio. Esa es la gris realidad del equipo que dominó el continente con puño de hierro tras estrellase ante el Ajax en octavos de la Champions, lo que transformó la recta final de curso en un suplicio. Lo hará para medirse al Leganés, la escuadra que propinó a Zinedine Zidane el mayor mazazo de su anterior estadía en el banquillo al negarle la oportunidad de conquistar el único título que falta en su palmarés con aquella eliminación en cuartos de final de la Copa del Rey que dejó tocado al marsellés y ejerció una poderosa influencia en su decisión de abandonar el cargo después de conquistar la 'decimotercera' en Kiev. Fue el peor recuerdo de un trienio glorioso, según reconoció cuando anunció su dimisión un técnico que afronta a aquel verdugo aún dolido, como admitió este domingo en una rueda de prensa en la que deslizó que habrá salidas de futbolistas notables en verano. «Lo pasé muy mal. Fue un fracaso. Para mí fue una derrota muy dolorosa porque después de ganar en la ida, no me gustó cómo perdimos ese día», indicó Zidane sobre aquel asalto del cuadro pepinero al Santiago Bernabéu con goles de Eraso y Gabriel Pires para voltear una eliminatoria que los blancos habían puesto en franquía con el triunfo que obtuvieron una semana antes en Butarque. La derrota dejó en la cuerda floja a Zizou, cuestionado por una directiva que poco más de un año después le recibió como al Mesías cuando aceptó retomar el mando de un equipo que en su ausencia pasó del cielo al infierno.

Ahora Zidane se siente más fuerte que nunca, depositario de las esperanzas de una entidad obligada a compatibilizar la galáctica remodelación de su estadio con la reconstrucción de la plantilla. «Aquí hay muchos jugadores por los que se puede hacer caja porque todos son muy buenos», indicó el francés este domingo. Varios tienen colgado el cartel de transferibles en Valdebebas, aunque Zidane mantiene que no se lo ha hecho saber. «Nos quedan siete partidos. Habrá tiempo para hablar», apuntó el galo, que insistió en que «cambios habrá» pero «se sabrán al final de la temporada».

Los días transcurridos desde la sufrida victoria ante el Eibar le han servido a Zidane para recuperar efectivos. Por primera vez desde su vuelta al banquillo, podrá contar con Carvajal, que retornará previsiblemente al once ante el equipo de su localidad natal. Regresará también Marcelo al costado izquierdo, lo que le permitirá modificar los dos laterales respecto al duelo con el conjunto armero para remodelar una zaga en la que todo apunta a que se mantendrán Varane y Nacho, toda vez que Sergio Ramos, que descansó la semana anterior, sufre una lesión en el sóleo de la pierna izquierda que le tendrá en la enfermería entre dos y tres semanas. Tampoco está disponible Thibaut Courtois, quien no evoluciona como se esperaba de su tendinosis en el recto femoral derecho y que, según reveló el preparador, no tiene «sólo una molestia» sino «dos o tres distintas». Sus bajas se unen a las de Vinicius, que apura los plazos con vistas a estar disponible a finales de mes, y la de Kroos, que no participó en la última sesión por una gastroenteritis. Isco y Ceballos se disputan la vacante del alemán en la medular, donde Casemiro y Marcos Llorente pugnan por el puesto de pivote defensivo. Al madrileño podría convenirle un cambio de aires, según dejó entrever Zidane cuando dijo que «necesita jugar más porque eso le va a venir bien».

Racha pepinera Con la salvación amarrada y el desafío de vencer por primera vez a un Real Madrid que le ha doblegado en sus cinco enfrentamientos anteriores en Liga pero que hincó la rodilla el año pasado en Copa y volvió a caer derrotado esta temporada en Butarque en el torneo del KO, el Leganés afronta el envite con tranquilidad y en racha, ya que ha sumado siete de los últimos nueve puntos. «A principio de año hemos jugado con Lopetegui, después con Solari en la Copa del Rey y ahora vamos a jugar con el equipo de Zidane. Al final es el Real Madrid, que ha cambiado de entrenadores pero la calidad de su equipo no ha variado», resaltó Mauricio Pellegrino, único técnico que habrá podido calibrar a los tres inquilinos que ha tenido este curso el banquillo merengue cuando el lunes acabe el cuarto pulso de la temporada entre ambas escuadras. El argentino, que sólo tiene las bajas por lesión de Alexander Szymanowski y Jose Arnaiz, no podrá contar tampoco con Oscar Rodríguez y Andriy Lunin, a los que el Real Madrid impuso la llamada 'cláusula del miedo' cuando les cedió al conjunto pepinero. Tarín y Omeruo se juegan un puesto en el centro de la zaga, lo mismo que En Nesyri y Guido Carrillo en la delantera.

Alineaciones probables:

Leganés: Cuéllar, Juanfran, Bustinza, Tarín, Siovas, Jonathan Silva, Rubén Pérez, Vesga, Eraso, Braithwaite y Carrillo.

Real Madrid: Keylor Navas, Carvajal, Varane, Nacho, Marcelo, Casemiro, Modric, Isco, Bale, Marco Asensio y Benzema.

Árbitro: David Medié Jiménez (Comité catalán).

Estadio: Butarque.

Hora: 21:00 h.

TV: beIN LaLiga 04/14/17-44/19

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