Luis Casais, de Ribeira a dar la vuelta al globo con un balón

DEPORTES

El ribeirense Luis Casais en el Rostov Arena, inaugurado hace un año para albergar partidos del Mundial
El ribeirense Luis Casais en el Rostov Arena, inaugurado hace un año para albergar partidos del Mundial

Es la mano derecha de Valery Karpin en el Rostov ruso y antes ya trabajó en América, Asia y África

19 mar 2019 . Actualizado a las 13:46 h.

Luis Casais (Ribeira, 1972) está considerado como una de las grandes referencias de la preparación física, al menos en el fútbol gallego. Licenciado en Psicología, doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, autor de cuatro libros y más de una veintena de artículos en revistas internacionales, aúna su actividad docente y formadora (profesor de alto rendimiento en fútbol y metodología del entrenamiento en la facultad de Ciencias del Deporte de Pontevedra) con una actividad profesional que le ha llevado ya a trabajar en cuatro continentes diferentes. En la actualidad, es el preparador físico del Rostov, equipo de la Premier rusa que está luchando por clasificarse para la Champions con potencias como el Rubin Kazan, el Spartak de Moscú, el Krasnodar, el Lokomotiv de Moscú y el CSKA de Moscú (el líder Zenit parece ya inalcanzable).

«En el Rostov afrontamos la segunda temporada. Digo llevamos porque trabajo con Valery Karpin, con el que ya había estado dos años en el Spartak de Moscú. Es una experiencia distinta, con un club más modesto y una ciudad más pequeña, pero con sus ventajas. Tiene mejor clima, menos duro que el de Moscú, una ciudad más habitable, cómoda y abierta, en contraposición a la urbe pesada y mastodóntica que es Moscú, y un club mas familiar y mucho mas ágil en el día a día», explica.

«Todos los contextos nuevos conllevan una carga y un estrés de adaptación. Recuerdo mis primeros años en Moscú que se me hicieron difíciles: clima muy duro, idioma completamente diferente e idiosincrasia muy alejada a la cultura latina o europea. Visto ahora con perspectiva, y después de haber pasado por otros contextos muy muy distintos como China, África o México, se puede decir que en realidad está mucho más cerca de lo que se piensa, en lo geográfico y en lo psicosocial. Aunque la filosofía de vida y deportiva siguen siendo bastante diferentes a la española», agrega.