Irene Blanco, campeona del mundo juvenil de halterofilia en Las Vegas

DEPORTES

MARCOS MÍGUEZ

Logró tres oros al levantar 91 kilos en arrancada, 112 en dos tiempos y 203 en el total olímpico y es la primera española que lo consigue en un campeonato mundial sub-17

16 mar 2019 . Actualizado a las 19:15 h.

Portentosa, enorme, genial, pundonorosa, implacable, bestial... Irene Blanco sigue quemando etapas en su intento por alcanzar algún día la élite de la halterofilia mundial y demostró que va por muy buen camino tras exhibirse en Las Vegas. La deportista coruñesa se proclamó triple campeona del mundo juvenil, de la categoría de +81 kilos de peso corporal, en una cita que se celebró en Estados Unidos. La gallega levantó 91 kilos en arrancada, 112 en dos tiempos y 203 en el total olímpico, unas marcas nunca vistas en una joven española menor de 17 años. Irene Blanco Tarela (A Coruña, 2002) mejora de esta forma la exitosa a plata europea sub-17 lograda el pasado año en Milán en arrancada (84 kilos), siendo sexta por entonces en dos tiempos (90) y cuarta en el total olímpico (174). Solo un año después, ha conseguido levantar casi 30 kilos más entre las dos modalidades de la halterofilia (7 kilos más en arrancada y 22 en dos tiempos).

Blanco, que había logrado hace un mes en la Copa Federación batir su mejor marca, además del récord de España sub-17 (92-110-202), comenzó con problemas la competición. Falló su primer intento en arrancada (86), su punto fuerte, pero al final consiguió reponerse (lo logró en el segundo) y superó en el mano a mano final a la norteamericana Yun (91 por 90) para asegurar su primer oro, en medio de la algarabía de la expedición española. El resto de contrincantes quedaban ya bastante retrasadas de cara a la lucha por la victoria final en el total olímpico, puesto que la tercera, la norteamericana Walker, apenas había conseguido levantar 86.

La puntilla

Irene fue una roca. No se dejó llevar por la euforia del primer éxito y en dos tiempos firmó un concurso impecable. Como si de una partida de póker se tratase, dejó que sus contrincantes levantasen primero, renunciando hasta que llegó su momento en los 108 kilos. La gallega triunfó en sus dos primeros intentos (108 y 112), suficientes como para asegurar el oro tanto en esta especialidad como en el total olímpico (203), Marcas estratosféricas que le valieron para batir dos nuevos récords de España sub-17 (en dos tiempos y en el total olímpico). Pero no conforme con eso, el tercer intento, en 115, le faltó muy poco para llevarlo a cabo, dejando claro el enorme porvenir que le aguarda.

Al final del concurso, Irene Blanco aventajó en 4 kilos a la norteamericana Yun y en 7 tanto a la turca Yalcin como a la también estadounidense Walker.