Manuel Mosquera: «Es un reto dificilísimo para nosotros mantenernos y para el Dépor subir»

El exfutbolista cree igual de complicados el desafío que ha asumido en Almendralejo y la meta de ascender


La adrenalina de Manuel (A Coruña, 1968) se cuela por el hilo del teléfono y rezuma en cada una de las respuestas. Desde su llegada el Extremadura, donde hizo historia como inolvidable delantero de raza, ha sumado cuatro de seis puntos. «Desde el momento en que en 1992 me vengo como jugador, tengo la sensación de que cada cierto tiempo Almendralejo y el Extremadura me llaman por algo: por recibir un premio, por ser pregonero de las fiestas… El universo me junta con esta ciudad, con este equipo y con esta gente», dice feliz en su estreno como entrenador en la élite del fútbol español.

-¿Está más cerca el sueño de entrenar al Deportivo?

-No tengo ese sueño. Yo lo que quiero es estar aquí muchísimos años como entrenador, igual que estuve muchísimos como jugador y me encantó. Estoy aquí por un objetivo muy claro, y ni se me ocurre pensar en otra cosa que no sea el Extremadura, porque entonces mi 100% ya no sería mi 100%, ya sería derivar energía y mi energía solo está aquí.

-Llega a un vestuario con Reyes y Capel, futbolistas de Primera...

-...Y estoy encantado con los jugadores que tengo, es un equipazo, lo digo de verdad. Y Reyes y Capel son dos jugadores que han estado en mil sitios y con un currículo impresionante. En el caso de Reyes, además, está a un nivel excelente, entrena con una ilusión que da gusto. Y cuando un jugador así entrena como él, a sus compañeros solo les puede hacer bien. Estoy encantado con los dos.

-No entrena al Dépor, pero le puede hacer grandes favores en las próximas jornadas contra el Albacete, el Osasuna, o el Málaga.

-Mi pensamiento único son los tres puntos de Albacete y, obviamente, todo lo que sea restarle va a beneficiar al Dépor. Pero con todo lo que tenemos nosotros bastante será afrontar cada miura de esos y que nos vaya muy bien. Ahora es el Albacete, un equipo muy bueno, que está haciendo una gran temporada, y un campo que conocemos los del Extremadura porque ahí ascendimos. Creo sinceramente que esto es partido a partido. Si usamos todas las energías en el partido siguiente, nos va a ir muy bien, porque hace que el jugador se centre en las condiciones del Albacete y en nuestras energías propias.

-¿Qué es más fácil: la permanencia del Extremadura o el ascenso del Dépor?

-Todo tiene su complicación. No podría medir una con la otra. Me pongo un supuesto caso del Dépor y lo veo también muy difícil. Con equipos muy importantes a su alrededor y una circunstancia, que es que vaya al campo que vaya siempre es el rival a batir. Eso es un peso que va con el escudo y los jugadores saben afrontarlo, porque son grandes jugadores. Después está el que yo ya he estado como futbolista jugando por una permanencia y es muy complicado también. Para nosotros es un reto dificilísimo mantenernos y para el Dépor es un reto dificilísimo subir.

-El Dépor se encuentra a siete puntos del ascenso directo y muchos dudan de que pueda subir.

-Cuando hay una derrota, al día siguiente todo parece negativo y se ve más negro. Es lo normal cuando se pierde o cuando no se logran los resultados que quieres. Me parece dentro de la naturalidad del fútbol, lo mismo que se ve todo perfecto cuando llegan victorias. El Dépor evaluará su situación y en qué momento está, pero en una temporada tan larga hay momentos para altos y bajos. El que mejor va a salir de ahí es el que los afronte con regularidad. Es la única fórmula. Venirse arriba porque ganes, o abajo porque pierdes, no tiene sentido. E, insisto, como mires al futuro antes de lo primero que tienes, pierdes energías.

-¿Qué ha dejado en el Deportivo?

-Yo lo que he hecho es trabajar con profesionalidad. No puedo valorar lo que he hecho. Lo que sí puedo decir es que en los cinco años que he estado no se me ha podido tratar con más cariño. Distinguiría entre mi labor en el Fabril y luego en la secretaría técnica. A mí lo que más me gusta es entrenar y estoy muy feliz de los dos años con el Fabril, más allá de que no consiguiésemos la guinda que buscábamos. Pero las dos plantillas fueron fantásticas, y ¡cómo nos cuidaron Ernesto Bello y Albert Gil! Ahora Carmelo, lo mismo, todo el cariño que me ha dado y la profesionalidad con que he podido trabajar. Y, por supuesto, el presidente. Es que yo soy una persona muy agradecida y en el Dépor me han tratado con tal cariño... He dejado mi profesionalidad. Y, desde luego, el querer hacer las cosas muy bien. Solo puedo estar agradecido al Deportivo.

-¿Hablaba con Natxo González sobre el equipo o la categoría?

-No, nosotros estábamos en la Plaza de Pontevedra con nuestro trabajo, que es nuestro scouting y nuestros equipos, los míos son los filiales más los cedidos. Y no, a Natxo lo habré saludado un par de veces, pero no teníamos contacto como para hablar del equipo ni mucho menos.

-¿En el plano personal qué supone para usted volver a entrenar?

-Profesionalmente es una oportunidad tremenda. Si para mí en el Laracha y luego en el Fabril mi pasión era entrenar y me encantaba, y mi idea en el Fabril ya era ascender categorías, llegar ahora al Extremadura y a Segunda, solo puedo estar agradecido por haber tenido esta oportunidad a todas las personas, y al universo por haberme puesto aquí. Lo que tengo que hacer es dar mi 100% con mi alegría, mi pasión y todas las cosas que pongo cuando me dedico a algo.

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