El Obradoiro sudó para atar el derbi

Cvetkovic marró el triple que le hubiese dado la victoria al Breogán


 El Multiusos de Sar recuperó con el derbi una energía y una pasión que habían decaído algo este curso. No fue un partido bonito, pero sí noble, peleado, que pudo caer para cualquier lado porque Cvetkovic marró el triple que le hubiese dado la victoria al Breogán. Al final, 75-73. Y el deseo de unos y otros de que este encuentro se siga repitiendo en la ACB.

De alguna manera, cada equipo impidió que el rival sacase brillo a sus cualidades. El de Moncho Fernández no tiró tanto de tres como acostumbra. El de Lezkano no reboteó en ataque como suele hacerlo. Y el juego se movió a tirones, con los de casa mandando y los visitantes respondiendo a cada arreón.

La primera parte dejó un cuarto para cada equipo. En el primero, el Monbus Obradoiro consiguió llevar el partido a su terreno. Firmó diez minutos de un baloncesto da alta precisión ante un rival que tuvo la virtud de apretar los dientes para no descolgarse, a pesar de que casi todo le salía al revés y no encontraba auxilio en su gran arma, el rebote ofensivo.

El colectivo de Moncho Fernández trabajó bien en los dos lados de la cancha. Atrás, sin dejar que el Breogán encontrase posiciones cómodas de tiro. Delante, sabiendo buscar las ventajas dentro o fuera. Solo desentonó Singler, negado de cara al aro.

Hacia el final del primer cuarto, con 18-6 en el marcador, los locales dilapidaron tres ataques para abrir una brecha considerable. Contestó el Breogán con un triple y a dos segundos Kostas Vasileiadis dispuso de tres tiros libres que dejaron el parcial en 21-9.

En el segundo cuarto el Breogán se reenganchó al partido desde la defensa y con una notable mejoría en el rebote ofensivo. Fueron también los minutos de arbitraje más protestados por la grada.

El Obradoiro entró en bonus con 6.46 todavía por delante hasta el descanso sin que al adversario le hubiesen pitado ninguna. Pero la jugada que más encendió los ánimos llegó poco después, cuando Pepe Pozas recibió un manotazo, se fue al suelo, perdió el balón y los árbitros dieron banda para el Breogán. Uriz clavó un triple que puso el 26-21 en el marcador y a partir de ahí el derbi entró en una fase sin ningún dominador. Los santiagueses se atascaron, los lucenses no dejaron de picar piedra en busca de la remontada y al descanso se llegó con todo por decidir, 33-29, con un triple de Alec Brown sobre la bocina.

La segunda mitad tuvo un desarrollo parecido en cuanto a la gráfica de diferencias en el marcador para uno y otro lado. Pero el contexto fue distinto.

Kostas Vasileiadis cogió una de esas rachas demoledoras y lideró el ataque santiagués en la reanudación con ocho puntos en un visto y no visto. Pero el Breogán ya le había tomado el pulso al partido y aceptó el intercambio de canastas, con Uriz al volante.

Tras el frenesí se fue pausando y atascando el partido. Los exteriores cedieron protagonismo a los pívots. Gerun empezó a tomar protagonismo en un lado y Brodziansky en el otro. El eslovaco buscó el uno contra uno cada vez que pudo con Alec Brown, y sacó réditos. Lezkano acabó sentando al americano para buscar más defensa con Sulejmanovic. El tercer cuarto se cerró con un 59-50. 

Último cuarto

Y el último comenzó otra vez con el Obradoiro encontrando velocidad de crucero. Tan es así que pudo empezar a pensar en recuperar el basketaverage, que estaba en 13 puntos para el Breogán en la primera vuelta. Fue un cuarto otra vez con polémica arbitral, esta vez para los dos lados. Incluso con reparto de técnicas.

 El colectivo de Moncho Fernández llegó a tomar 16 puntos de renta. Y de repente se atascó. Moncho Fernández buscó un cinco más defensivo. Pero no consiguió frenar al Breogán. Pozas no tuvo su mejor día en el manejo de los hilos. Y los lucenses, que nunca dejaron de creer, empataron a falta de treinta segundos, con una gran acción de Brown. Contestó Obst a falta de ocho con una bandeja excepcional. Y en la última posesión, a Cvetkovic se le escapó el balón, lo recuperó y tiró muy forzado. La victoria se quedó en casa, entre el delirio de la afición local y la decepción visitante.

 Obradoiro 75: Sàbat (6), Vasileiadis (16), Singler (2), Llovet (16) y Brodziansky (17) -cinco inicial-. Simons, Obst (14), Navarro, Spires, Hlinason (4) y Pozas.

Breogán 73: Christian Díaz, Millsap (5), Vidal (5), Gerun (14) y Alec Brown (15) -cinco inicial-. Cvetkovic (1), Uriz (7), Lofberg (10), Arco (5), Belemene, Sulejmanovic (15) y Redivo (7).

Marcador cada cinco minutos: 12-4, 21-9, 26-18, 33-29, 49-38, 59-50, 71-58 y 75-73.

Árbitros: Hierrezuelo, Araña y Sánchez Mohedas. Eliminado por personales Singler.

Incidencias: Multiusos de Sar. La mejor entrada de la temporada, con más de seis millares de espectadores.

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