Cuando los 40 son solo un dato

Varios deportistas de élite estiran en Galicia los antiguos límites del rendimiento


Ser deportista es una profesión que cada vez está más regulada, sin embargo, tiene una fecha límite que solo unos pocos privilegiados son capaces de superar. Las exigencias físicas, psicológicas y el ritmo de vida que soportan durante la temporada, es algo que a medida que pasan los años va pasando factura y cada vez les es más difícil mantener el rendimiento en el más alto nivel.

El éxito en el deporte de élite se corresponde directamente con los resultados y en deporte minoritario, donde las condiciones muchas veces no permiten vivir más que el día a día, dedicarse exclusivamente a eso, durante toda la vida, está reservado para solo los más afortunados.

En cuanto a la preparación física, la mayoría no siguen un plan diferente a lo que hacían en su etapa más joven, y entrenan igual que sus compañeros, alguno de la mitad de años. Suso Soliño, de 43 años, y jugador del Cangas de Balonmano, intenta no parar en cuanto acaba la temporada. «Sabes que si paras, cuesta más arrancar» y cuenta que la temporada se puede hacer larga: «Cuando eres joven aguantas todo lo que te echen, pero cuando te vas haciendo mayor, incluso en los entrenamientos tienes que reservarte un poco para llegar bien a los partidos. Ya no recuperas como antes y lo importante es llegar bien al partido». Su rival del Teucro de Pontevedra, Davor Cutura, de 39 años, recuerda que la preparación no se limita solo a los entrenamientos y recalca la importancia del entrenamiento invisible: descansar lo necesario, cuidarse y llevar una dieta equilibrada.

La alimentación, como apunta Cutura, es otro punto importante en la preparación de un deportista y los más veteranos afirman que en los últimos años se van cuidando más de lo habitual pero que no van a ningún especialista más de lo que ofrecen los servicios médicos del club. La suplementación, además, no parece un tema determinante para estos superdeportistas, ya que no suelen tomar nada para mejorar el rendimiento y reforzar la dieta.

El físico de los deportistas siempre va determinado por las lesiones y pueden ser un factor determinante a la hora de tener una carrera deportiva exitosa o tener que retirarse antes de lo deseado. Bea Seijas, a sus 44 años, veterana del Ourense Envialia Fútbol Sala asegura que se siente una privilegiada por tener la suerte o genética de no haber tenido ninguna lesión importante a lo largo de su carrera. «Eso es lo que me permite a estas alturas seguir compitiendo». No es el caso del portero del Pescados Rubén Burela, Eduardo Saavedra, que con 39 años, lleva más de veinte años en el mismo deporte y ha tenido que pasar varias veces por el quirófano por problemas en las rodillas. Sin embargo considera que su posición no es tan exigente físicamente como la de un jugador y eso es una ventaja a la hora de seguir en la élite.

Los deportistas más experimentados coinciden en que hay que marcarse metas a corto plazo y una vez que termine la temporada, valorar la situación para continuar o no. Aunque Seijas lo tiene claro: «Es ley de vida, llegará un momento en el que no pueda dar el nivel». Por el momento, ninguno tiene decidido retirarse esta temporada. Martín Payero, de 41 años, sin embargo, sí tiene una fecha en mente aunque no tiene claro qué pasará después. En su calendario tiene marcado el mundial de hockey patines de este año y que disputará, si consigue la clasificación, con la selección de Angola. El argentino, que lleva más de diez años jugando en el hockey gallego, tiene nacionalidad angoleña y eso le permite jugar las competiciones de allí y la OK Liga, por lo que al final de temporada acumula muchos partidos.

Para el futuro, algunos de ellos piensan quedarse en sus clubs y pasar a formar parte del cuerpo técnico, como Saavedra en el Burela o Cutura en el Teucro. Otros han ido forjando a lo largo de los años otro futuro alternativo al deporte, como Soliño, que recientemente ha abierto una tienda de deportes. Payero estudió el Grado de Ciencias Empresariales en la UDC y aprovecha su tiempo libre para ayudar en la empresa familiar para que una vez acabe su vida deportiva dedicarse exclusivamente a eso. Seijas ya compagina el deporte con su profesión en la empresa de logística Envialia patrocinadora del club, y reivindica que la situación del fútbol sala femenino a nivel profesional es muy complicada y que muy pocos clubs en Galicia tienen contratadas a sus jugadoras: «Mi club nos da alguna ayuda y nos echa una mano a encontrar empleo».

El denominador común de estos deportistas está claro y en eso todos coinciden. La ilusión y la pasión por el deporte que practican no ha notado el paso de los años y es igual de grande que cuando empezaron.

Lo que empezó como una afición se convirtió en su profesión y se sienten unos afortunados por poder alargar su carrera más de lo que habrían imaginado nunca.

Estar a gusto jugando, disfrutar del deporte y estar bien físicamente son los puntos que Soliño valora cada fin de temporada para continuar o jugando «mientras el cuerpo aguante hay que disfrutar».

Luisa Ibáñez: «Sin disfrutar es imposible mantener el nivel»

Luisa Ibáñez, traumatóloga especialista en Medicina Deportiva del Hospital Polusa de Lugo, matiza que hay disciplinas que son más propicias para los veteranos que otros. «En los deportes de fondo y de equipo es más fácil que aparezcan estos casos que en deportes individuales, o de velocidad y explosividad, que dependes solo de tu físico».

En cuanto a la cuestión de qué influye más en estos deportistas, si la genética o el entrenamiento y el estilo de vida, Ibáñez ve al deportista como un conjunto en el que todas las variables cuentan: «Para llegar a la élite tienes que tener una genética privilegiada, mantener una alimentación adecuada, tener una cabeza excepcional y que toda tu vida gire en torno a manterte en la élite». Destaca la importancia de seguir disfrutando del ejercicio: «Estos deportistas suelen ser los que mejor trabajan y los que más disfrutan entrenando y compitiendo». Además añade que los que suelen llegar a estas edades son los que normalmente no han sufrido lesiones importantes a lo largo de su carrera.

José Barcia: «Más que unas cualidades, lo importante es el estilo de vida»

José Barcia Tuccelli licenciado en Psicología y en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, asegura que la longevidad es debida a la reciente profesionalización y la evolución del deporte. «Es algo nuevo, ahora los atletas cuentan con más apoyos, como preparadores físicos fisioterapeutas o psicólogos».

Esto ha provocado que los deportistas lleguen en mejor estado de salud a edades maduras, se puedan tratar y evitar más lesiones y que en consecuencia algunos puedan alargar su retirada. A la pregunta de si es más importante lo psicológico o lo físico, responde que todo influye, pero que a medida que el rendimiento físico va decreciendo, se gana perspectiva, y destaca cualidades como una personalidad persistente, una mayor capacidad ante el estrés y una buena percepción de la salud. «Lo importante de estos deportistas es su estilo de vida y el cuidado que tienen en su salud» relata el psicólogo.

Barcia asegura que, además, tener el apoyo de la familia y el entorno, como en cualquier profesión, es muy importante.

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