Hlinason: «A mi primer partido fui en moto de nieve»

DEPORTES

Al techo del Obradoiro no le importaría volver a su vida en la granja después del baloncesto

11 feb 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Se imagina el lector viviendo en una granja en mitad de la naturaleza, a menudo entre nevadas copiosas, sin ningún vecino en un radio de nueve kilómetros, con el supermercado más cercano a hora y cuarto de camino en coche? Así era la vida de Tryggvi Hlinason en su Islandia natal. Y así seguiría, muy probablemente, de no ser porque sus 216 centímetros de estatura lo llevaron al universo del baloncesto profesional. El Valencia lo reclutó y esta temporada juega en calidad de cedido en Sar. Cuando se acabe para él el deporte de la canasta, no le importaría recuperar la vida de su niñez y su adolescencia.

-¿Tiene estudios de electricidad porque escogió esa especialidad entendiendo que era lo más útil para la granja?

-Sí, así es. En nuestra casa en Islandia necesitamos producir nuestra propia electricidad. Es algo muy importante para nosotros. Mi padre es un manitas, pero en ese campo no tenía tanto control.

-¿Iba en moto de nieve a los entrenamientos?

-Normalmente no, pero alguna vez no había otra alternativa. En mi primer partido, no podían llegar para recogerme y tuve que hacer quince kilómetros en moto de nieve.