Aleksander Ceferin, reelegido presidente de la UEFA

Eric Bernaudeau / Colpisa LAUSANA

DEPORTES

FABIO FRUSTACI | EFE

El esloveno, sin rivales, seguirá en el cargo hasta el año 2023

08 feb 2019 . Actualizado a las 11:44 h.

Lejos de los personajes exuberantes como Sepp Blatter o su predecesor Michel Platini, Aleksander Ceferin, abogado penalista esloveno de 51 años y a quien pocos conocían, ha impuesto su estilo seco y eficaz, al punto de ser reelegido sin oposición como presidente de la UEFA. «Frío, práctico intransigente, pero abierto a discutir»: así define a Ceferin un actor del fútbol europeo que le conoce bien. Ceferin «tiene una visión muy clara de lo que quiere, pero al mismo tiempo da confianza a su equipo», añade este fuente anónima.

Elegido en 2016 frente al holandés Michael van Praag, el esloveno, entonces presidente de la federación de su país, llegó por sorpresa al frente de la potente confederación europea. «La situación era ideal: el mayor escándalo había dañado mucho la imagen del fútbol», explicó recientemente ante una asamblea de estudiantes en Liubliana, en referencia al escándalo de corrupción que afectó a la FIFA y a varias confederaciones. «Me presenté. Me subestimaron y cuando (los rivales) se dieron cuenta de la situación, era demasiado tarde», añadió. Desde entonces, este amante de los deportes del motor, que ha atravesado en coche el Sáhara en cuatro ocasiones y una en moto, trata de imponer su estilo, sin florituras, lejos de los proyectores que tanto le gustaban a su predecesor Platini, que sigue suspendido.

Estilo sin florituras Padre de tres hijos, Ceferin gobierna el fútbol europeo con el apoyo de un equipo que en gran parte ya estaba a su llegada. Su mano derecha, el secretario general de la UEFA, es el griego Theodore Theodoridis, hijo del polémico vicepresidente del Olympiakos, Savvas Theodoridis. Theodoridis, cuya marcha muchos preveían, presidió de manera interina el organismo en 2016, cuando Gianni Infantino, exsecretario general de la UEFA, fue elegido a la presidencia de la FIFA. Ceferin le confirmó en su puesto nada más llegar a la presidencia.