Una novela sin fin

Alberto Blanco

DEPORTES

EZRA SHAW

29 ene 2019 . Actualizado a las 09:21 h.

Debate casi infinito. Jóvenes y no tanto enzarzan discusiones para encontrar al mejor cinco de la historia en la NBA. En la eterna comparación entre generaciones y décadas, ruge este quinteto dorado de los Warriors: Curry, Thompson, Green, Durant y Cousins. ¿Son mejores que los Bulls de Jordan? ¿Lucen más que los púrpura de Magic? ¿Quién sabe de los Celtics de los 60?

La recuperación de Cousins ofrece un carrusel de oportunidades a Steve Kerr. La propia opinión del técnico de los Warriors podría darnos una lectura diferente. Porque el rubio tirador de aquellos Bulls de Jordan en los noventa está inmerso en esas dos plantillas. Los Warriors han recuperado números de mucho tiempo pasado. Alcanzan los 140 puntos por partido. Y la barrera de los 100 es acto chupado.

Sus capacidades de anotación son infinitas. Y esos días de total inspiración de Thompson y Curry producen alergia en los rivales. En capacidad ofensiva, estos Warriors son una máquina de producción de máximo rendimiento. Es decir, si basáramos elegir el mejor quinteto de la historia en números frente al aro rival, ellos son una oda al objetivo básico del baloncesto, que no es otro que meter canasta.