Silvia Aguete: «En diez años me veo en la cárcel»

Estudia para ser funcionaria de prisiones cuando ser la mejor portera ya no sea su prioridad


Silvia Aguete (Pontevedra, 1987) responde las preguntas cuando va camino de Madrid. Acaba de ganar el encuentro con el Poio Pescamar y se dirige a ganar otro partido, esta vez académico, que le dé estabilidad cuando deje el fútbol. Lleva unos años preparándose para ser funcionaria de prisiones, incluso llegó a dejar el fútbol una temporada para centrase en los estudios. Regresó con más fuerza, como si cogiera impulso. Y este año es el suyo. En lo deportivo, acaban de escogerla como la segunda mejor portera del mundo y defenderá bajo palos a la selección española en el Campeonato de Europa de Portugal.

-En el 2019 y todavía estamos hablando de que va a celebrarse el primer Campeonato de Europa oficial de fútbol sala femenino, ¿qué ha pasado hasta ahora?

-La verdad es que pensé que mis ojos nunca verían un Europeo y mucho menos que formaría parte de uno. Tengo la sensación de que todo va muy despacio, esto demuestra que algo está cambiando y ahora solo espero que el Europeo sea un paso de gigante que confirme que todo está cambiando.

-¿Quién le comunicó que iba con la selección?

-Vi la convocatoria y me llamó el presi del Poio para decírmelo.

-¿Ya lo esperaba?

-Tenía posibilidades, pero no me gusta dar las cosas por hecho para luego no llevarme desilusiones.

-Y ahora, ¿cómo se siente?

-Como no lo das por hecho, empiezas a pensar todo lo que supone, vas a tener una semana impresionante con muchas horas de entreno.

-¿Quién le dijo: «Silvia, tú a la portería»?

-Un entrenador que tuve cuando era pequeña, en el Queiroga, era un equipo de Pontevedra que ya desapareció.

-¿Cómo se ven los partidos desde la retaguardia?

-Se ven mucho mejor que desde cualquier otra posición, el entrenador y yo somos los que tenemos mejor perspectiva.

-¿Es un poco el entrenador desde dentro?

-Sí, porque casi doy tantos gritos como él.

-Acaban de escogerla como segunda mejor portera del mundo, ¿en qué cree que es aún mejor?

-No sabría decir, tengo mucho carácter y creo que eso me ayuda, soy una persona con mucha personalidad y creo que a la hora de meterme en una pista ayuda un poco.

-¿Ayuda siempre para bien?

-Espero que la mayoría de las veces sí, pero otras quizás tengo que controlarme un poco más. Soy muy exigente y cuando las cosas no salen bien, el carácter explota. Lo que me exijo a mi se lo exijo a todo el mundo. La gente que está conmigo ya me conoce.

-¿Qué cree que es imposible de parar, algo que le supera?

-No puedo con la vagancia y la dejadez, con la gente muy parada.

-¿Está en su mejor momento?

-Creo que sí, estoy en un año impresionante a nivel individual. Con el equipo están saliendo las cosas bien y con la selección estamos a un paso de hacer algo importante

-¿Cuanto tiempo lleva dando patadas a un balón?

-Desde que era una niña, empecé con apenas siete años.

-¿Se le pasa por las cabeza colgar los guantes?

-Sí que se me pasa, esto no es eterno y la competición es algo que quema mucho, pero espero que años como este se prolonguen. Sé que será difícil de repetir, pero creo que aún me queda.

-Hace un par de años se retiró para estudiar y volvió con más fuerza, como el Ave Fénix.

-En ese momento era lo que necesitaba, no me arrepiento de haber parado para estudiar. Fue la decisión correcta y por suerte pude volver a retomarlo y llegar a donde estoy hoy.

-¿Soñaba cuando estaba en el Queiroga que llegaría hasta aquí?

-No, imaginaba ir a la selección, pero nunca que llegaría hasta aquí con todo lo que se dio este año de las nominaciones y el premio de mejor portea nacional.

-¿Las oposiciones a las que se presentó eran para funcionario de prisiones, ¿dónde estará en diez años, bajo palos o en la cárcel?

-Espero estar entre rejas, en diez años ojalá esté en la cárcel.

Como buena estudiante, los apuntes completan una maleta en la que no se esconde ningún amuleto. Muy ordenada para que nada se quede atrás, la tableta y sus guantes son imprescindibles. Ella y sus compañeras de selección dedican parte de las concentraciones a estudiar, pero las series también tienen un espacio importante.

-En tantas concentraciones con la selección, ¿qué hace para pasar las horas?

-Compagino el estudiar con las series de Netflix. Todas tenemos que estudiar o trabajar.

-¿Y cuál es la última serie que ha visto?

-En la última concentración todas vimos Las chicas del cable.

-Por lo que dice, los viajes también son concentraciones de estudio.

-Aprovechamos alguna media mañana o momento de descanso para estudiar, en el autobús, no.

-Entonces en las maletas de la selección española de fútbol sala lo que no faltan son apuntes.

-Llevo los apuntes de prisiones y las botas, pero no llevo nada más. No tengo manías antes de jugar, solo en llevar la maleta muy ordenada.

-¿Y qué música escucha?

-En mi lista de Spotify hay de todo, pero últimamente escucho bastante reguetón, la que está ahora de moda. No tengo preferencia por ninguna.

-¿Cómo cambia el chip después de un mal día?

-Necesito tiempo porque le doy muchas vueltas a las cosas para no volver a caer en los errores, pero luego aunque estés jodida, la semana vuelve a empezar.

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