El Madrid más vulgar del siglo

Acumula ya más derrotas que en toda la campaña pasada, Solari lamenta la falta de referencias en ataque e Isco sigue ampliando el culebrón


«Ha sido un partido flojo», capituló Solari en Leganés. Uno más. El Real Madrid sumó la décima derrota del curso. En toda la temporada pasada, con 62 compromisos disputados, perdió nueve. Con una treintena de partidos menos -lleva 32- este Madrid ya registra más derrotas. Es la peor racha para los blancos desde tiempos de Hiddink, Toshack y Lorenzo Sanz. Era otra década, otro siglo incluso. La temporada 1998-1999, con el fin del holandés, se registró un balance similar. Todo lo que lograría el Madrid en ese ejercicio fue la Intercontinental. «No había una peseta para fichar», lamentó tras su despido Hiddink. La campaña 1999-2000 el Madrid llegó a ser 17º al paso por la jornada 14 de liga. Terminó quinto, fuera de las plazas de Liga de Campeones. La conquista de la Champions evitó que se quedara fuera del siguiente concurso continental. 

«Lamento no haber tenido una referencia específica en ataque», deslizo el «Indio» en la sala de prensa de Butarque. No pareció un mensaje demasiado cifrado. El Madrid se ha quedado sin marcar en ocho partidos ya. Algo inaudito. Solari no quiere oir hablar de perder a Benzema por haberse roto un dedo. «Es una fractura en el meñique y espero tenerlo el fin de semana. Es nuestra referencia, tiene manos en los pies». El argentino no está para bromas tras caerse Bale. Y si el aspecto ofensivo no está a la altura, el defensivo hace aguas: 37 goles encajados

En la Castellana poco se habla de fútbol. Huérfanos de Cristiano, también de juego -la victoria ante el Betis llegó con un escuálido 26% de posesión- ni siquiera las incorporaciones parecen haber despertado la ilusión del respetable. Y, en medio, planea el culebrón Isco al que ya parecen sobrarle episodios. El malagueño fue titular por tercera vez ante el Leganés. Lo había sido frente al Melilla en la vuelta de dieciseisavos y en el bochornoso duelo de Champions en el Bernabéu ante el CSKA (0-3). De Butarque, Solari lo sentó al minuto 65. Isco se retiró al trote cochinero, con una pachorra impropia del marcador, y ni miró a su técnico. No hubo gesto,ni mirada. Solari sí saludó a Lucas Vázquez en su relevo. "Lo que debe hacer Isco es dar un golpe en la mesa cuando está en el campo", deslizó su compañero Nacho. Hasta de puertas para adentro, el Madrid fluye mal.

El Bernabéu espera al Sevilla (sábado, 16:15h) con la mosca tras la oreja. Pese a las derrotas, el equipo mantiene el pasaporte copero y europeo -dónde le espera el Ajax en febrero- y transita por el campeonato regular en la cuarta plaza a diez puntos del Barcelona. A Lopetegui lo fulminaron sus seis derrotas en 14 partidos. Solari lleva cuatro en 18. La sombra del tercer técnico sigue desfilando sobre Concha Espina. Aunque ya hay quien cree que no es solo tema de batuta. Y señalan a un vestuario resquebrajado y a un palco que menospreció el adiós de su máxima figura.

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