Un inédito despliegue policial para la Copa Libertadores en Madrid

Más de 3.000 policías velarán por la seguridad durante el River-Boca en el Santiago Bernabéu


«Un despliegue sin precedentes». Y esta vez no es la típica frase manida. «Nos enfrentamos al partido de mayor riesgo de la historia de España y además nos jugamos el prestigio internacional». Las palabras son de uno de los máximos responsables del operativo de seguridad para el encuentro de la final de la Copa Libertadores que el domingo enfrentará en el Bernabéu al River Plate y al Boca Juniors. Después de las últimas reuniones de coordinación, el Ministerio del Interior ha decidido elevar a más de 3.000 policías el despliegue de seguridad. Se trata de un millar de agentes más que en los partidos de «altísimo voltaje» de los últimos años en la capital de España, como los clásicos entre el Real Madrid y Barça o la última final de la Copa del Rey.

El grueso del operativo va a correr a cargo de las Unidades de Intervención de la Policía (UIP, antidisturbios). Van a ser 30 grupos (unos 1.500 agentes), a los que se van a sumar centenares de funcionarios de Seguridad Ciudadana, Guías Caninos, Subsuelo, Tédax y medios aéreos.

Pero lo más novedoso de este despliegue va a ser la «fuerte movilización» de los Servicios de Información (antiterroristas), tanto de la Brigada Provincial de Madrid como de la Comisaría General, al margen de expertos de Extranjería. Y es que uno de los puntos neurálgicos del operativo va a ser el aeropuerto de Barajas. La Policía ha diseñado un plan para la devolución inmediata en frontera de los barras (hinchas violentos) de ambos clubes. Según las últimas informaciones proporcionadas por las fuerzas de seguridad argentinas, al menos 10.000 aficionados tienen intención de desplazarse a Madrid. De acuerdo con los datos facilitados por Buenos Aires, en ese contingente no habría barras. Sin embargo, según mandos del operativo, «con toda probabilidad» entre esos diez millares de hinchas sí que habrá «radicales».

Preocupa también -y mucho- en el Ministerio del Interior la presencia en España, como residentes, de varios centenares de ultras violentos de ambos equipos. Además, los hinchas del River están hermanados con los radicales del Rayo Vallecano (los Bucaneros), una peña con 300 simpatizantes que ya han protagonizado en el pasado incidentes graves.

En Barajas, pero también en las calles desde este mismo viernes, Interior espera contar con la ayuda de decenas de agentes argentinos especialistas en grupos violentos. El pasado 1 de diciembre, la Policía Nacional pidió al Director Nacional de Seguridad de Fútbol de Argentina, Guillermo Madero, que se desplace a Madrid «una delegación de especialistas en seguridad deportiva y del Sistema del Programa Tribuna Segura», dada «la magnitud del evento a desarrollar y al control de los hinchas de ambos equipos». «Todo ello, con la finalidad de integrarse en el dispositivo de seguridad que la Policía Nacional pondrá en marcha».

Un estadio blindado y dos mil miembros de la Policía Local 

Muy avanzado está el despliegue a pie de campo para el día del encuentro, que se celebrará a las 20.30 horas y en el que, además de los 3.000 miembros de la Policía Nacional, se esperan otros 2.000 integrantes de la Policía Local, servicios de emergencias de distinta índole y bomberos.

Desde primera hora del domingo, la Delegación del Gobierno va a cortar el Paseo de la Castellana, la principal arteria de la ciudad de Madrid y donde se ubica el Santiago Bernabéu, que estará completamente blindado. La premisa es, ante todo, mantener totalmente separadas a las aficiones de ambos equipos. Al norte del estadio, en la plaza de Cuzco, se instalará la fan zone de los aficionados del River Plate; a dos kilómetros al sur, los hinchas del Boca Juniors se concentrarán en la explanada de Nuevos Ministerios.

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