Lorenzo y Márquez ya son compañeros, ¿sabrán hacer equipo?

Borja González | Colpisa

DEPORTES

REPSOL MEDIA

Dos días después de terminar una intensa temporada empiezan en Valencia las primeras pruebas de cara al próximo año

20 nov 2018 . Actualizado a las 11:43 h.

El curso 2018 de MotoGP ha sido magnífico, con carreras muy disputadas, cinco ganadores diferentes (Márquez, Dovizioso, Viñales, Crutchlow y Lorenzo), once pilotos distintos en el podio (Márquez, Dovizioso, Viñales, Crutchlow, Lorenzo, Rossi, Rins, Zarco, Petrucci, Iannone y Pol Espargaró) y espectáculo dentro y fuera de la pista, pero con un título decidido con tres pruebas por disputar. El dominio en la general por parte del campeón, el más fuerte pero, sobre todo, el más consistente, ha hecho que muchos pilotos disputasen el final del curso con un ojo puesto en lo que quedaba y con otro en lo que está por venir. Y lo que está por venir, 2019, comienza ya esta semana, este martes, con los primeros entrenamientos de pretemporada, que tendrán una segunda parte antes del descanso invernal la próxima semana en Jerez, los días 28 y 29. Unas pruebas con mucha miga y muchos puntos de interés.

El primero, sin lugar a dudas, el de ver a Lorenzo como nuevo piloto del Repsol Honda, un reto para el mallorquín, que desembarcará en el box del número 1 de la categoría con la aspiración de derrotarle con las mismas armas. Un movimiento muy interesante, por otra parte, para la marca japonesa, que busca demostrar que lo logrado en estos años no es sólo por tener en su garaje a Márquez. «No es fácil que un piloto pueda correr en los tres mejores equipos en tan pocos años. El martes no estaré al cien por cien, pero sí para entender cosas importantes», dijo Lorenzo el domingo tras una gris carrera (y gris fin de semana, muy condicionado por su estado físico y por querer evitar males mayores tras un tramo final de temporada en el que se ha perdido cuatro carreras). Historia pasada, la suya con Ducati, una vez que este mismo lunes por la mañana pisó por primera vez el que va a ser su nuevo box, donde compartió las primeras horas con su nuevo cuerpo técnico dirigido por el experimentado Ramón Aurín, que en esta temporada ha trabajado para Honda al lado del japonés Nakagami.

El piloto español tendrá que centrar su trabajo en conocer su nueva moto, lo que dejará en manos del 'tocado' Márquez (se operará del hombro izquierdo en diciembre e intentará dosificarse en estos entrenamientos invernales para no empeorar su estado físico) el de probar el nuevo material, una vez que Crutchlow no volverá a pista hasta febrero.