La descomposición de un grande

El Prone, que llegó a ganar la Recopa de Europa hace apenas una década, acaba de ser expulsado de Segunda B por impagos en el arbitraje


LUGO / LA VOZ

El Prone toca fondo en su caída. El equipo lucense, que llegó a granjearse el reconocimiento del fútbol sala europeo hace no demasiado tiempo, ha sido expulsado de la Segunda B por impagos en los arbitrajes. El Secretario del Comité Nacional, Paco Sedano, hizo llegar una carta con la decisión a los presidentes de los clubes de la categoría, las Federaciones de Fútbol de Asturias, Castilla y León y Galicia y al presidente del Comité Técnico de Árbitros.

Triste final para la lenta agonía del club, que empezó a descomponerse en el 2014 por unos graves problemas de gestión que derivaron en el portazo de Transportes Azkar, su patrocinador principal durante más de una década. Desde entonces todo fue hacia abajo. Esa temporada perdieron la categoría y empezaron a penar por Segunda División, se desvincularon de la Escuela Terra y el año pasado terminaron descendiendo a la liga de bronce.

Años de esplendor

Lejos quedan ahora los años de esplendor de los lucenses, que iniciaron su trayectoria en lo más alto tras comprar la plaza al CLM Talavera en 2000-2001. El equipo descendió ese mismo año, pero supo reflotar su situación la campaña siguiente con José María Pazos Pulpis sentado en el banquillo. De nuevo en Primera y con ganas de quedarse, el club trabajó a conciencia en su estructura y llegó Transportes Azkar como principal patrocinador.

Apenas dos años después el equipo llegó a clasificarse para los playoffs por el título por primera vez en su historia. El entonces Azkar Lugo se instaló en los puestos cómodos de la tabla y a sus filas llegaron jugadores internacionales como Fernandinho o Marcelo, este último campeón del Mundo años más tarde con la selección española gracias a su doble nacionalidad. En el 2005 el equipo lucense quedó subcampeón de la Copa de España Navarra 2005, perdió en la final contra el Boomerang Interviú por 4-3. Un año después ganó la Recopa de Europa, que organizó en Lugo, contra el Boavista.

Fundado a mediados de los 80 como una institución amateur, sus éxitos deportivos le llevaron a profesionalizarse y cambiar de nombre, entrando en la década de los 90 como Prone Lugo AD. En el año 95, los lucenses se inscriben en torneos nacionales y se desarrolló como institución profesional. En 1998, con el apoyo económico de Airtel, llegó su primer título: la Copa Xunta.

El Comité Nacional resuelve que los lucenses computarán como descendidos

La carta emitida por el Secretario del Comité Nacional de Fútbol Sala resuelve que el Prone está «expulsado» de Segunda B y que sus encuentros «no se celebrarán, descansando en la jornada que les correspondiera y dándole por vencedor por el resultado de 7 goles a 0». El comunicado recuerda además que «las puntuaciones obtenidas hasta ese momento» por el resto de los equipos se mantendrán y que el Prone «computará como uno de los equipos descendidos».

Tampoco es que las cosas les estuvieran yendo demasiado bien a los lucenses en el arranque de la liga de bronce del fútbol sala. Colistas destacados tras nueve partidos disputados, habían cosechado una única victoria por ocho derrotas. Hace apenas unas semanas el Albense le doblegó en su casa de forma aplastante (16-1), aunque la semana pasada fueron capaces de conquistar su primer resultado positivo contra Puertas Deyma (6-8). Cuando llegó la decisión del Comité Nacional, todavía quedaban por delante otras 20 jornadas antes de cerrar el curso, aunque la posibilidad de que el Prone pudiese realzar el vuelo parecía ya muy remota.

Pendientes del futuro

Tocará esperar ahora para conocer qué camino tomará la directiva del club respecto al futuro de la entidad deportiva lucense que, por los pasos que ha dado en los últimos años, parece condenada a extinguirse. 

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