El Madrid resucita con una manita

El cuadro de Solari asalta con una goleada la ciudad con nombre de cerveza y acaricia ya el pase a octavos


En la ciudad con nombre de cerveza, el Real Madrid optó por regarse el gaznate con unas cuantas jarras de optimismo. Cinco, en realidad, del elixir más sabroso del fútbol, el gol. El que todo lo cura, el que hace olvidar cualquier pena, el que da vigor hasta al enfermo más paliducho y que tanto había echado en falta el trece veces rey de Europa, que acaricia ya los octavos al abrir una brecha de cinco puntos con el CSKA de Moscú. Cuarenta minutos le bastaron al cuadro de Solari para arrollar al Viktoria Pilsen, al que goleó sin piedad en una primera parte en la que exhibió un músculo que permanecía adormecido hasta la pasada semana: el de su proverbial pegada.

Dos tantos de Benzema, excelso en el encuentro en el que rebasó la dos centenas de dianas defendiendo los intereses de la escuadra de Chamartín, otro de Casemiro, uno más de Bale, resucitado tras ocho partidos de sequía, y un quinto de Kroos ya en el segundo periodo llenaron la panza de un equipo que padeció mes y medio de insólita anemia. Efectividad Quince remates venía precisando el Real Madrid para abrir la lata cuando se apagaba la música de la Champions. Ocho disparos en la primera parte, cinco de ellos entre los tres palos, le bastaron para hacerle cuatro muescas al Viktoria Pilsen ante una parroquia que se aprestó a vivir el 'partido del siglo' para el club fundado en 1911 y se marchó a por el bocadillo luciendo las heridas de cuatro dentelladas propinadas por un adversario que por fin volvió a afilar los colmillos.

Un relato tantas veces visto en otros tiempos de esplendor que se empezó a escribir con líneas temblorosas por parte del equipo de Solari, al que le costó enlazar tres pases de inicio por el vigor del conjunto de Pavel Vrba. Coraje que hizo especial mella en Casemiro, cuyos fallos comprometieron al campeón de Europa, como también un despeje fallido de Nacho que acabó repeliendo el larguero de Courtois. El belga, que dejó un par de buenas intervenciones en la segunda parte, fue el elegido por Solari para defender el arco en detrimento de Keylor Navas, al que Julen Lopetegui mantuvo en las tres primeras jornadas de una competición que le tuvo como fijo durante el triplete de 'orejonas' consecutivas. Guiño del técnico interino a la directiva, que nunca ha visto con buenos ojos esa bicefalia. El costarricense queda en mala situación si el rosarino sigue en el banquillo.

Andaba nuevamente destemplado el cuadro visitante, en el que Sergio Ramos pudo ganarse un disgusto por un codazo a Havel que no sancionó Aytekin pese a que la sangre en la nariz del checo no dejaba espacio para la duda y que acabó teniendo que dejar su puesto 20 minutos después a Petrzela, incapaz de superar las secuelas. Pero el Viktoria, incapaz de penalizar esa abulia, acabó perdiendo fuelle. La efectividad es uno de los rasgos que separa a los equipos grandes de los pequeños. No la tuvo el conjunto checo, que había puesto todas sus armas para marcar; le sobró al Real Madrid, que se sacó un tanto de la nada cuando casi ni había pisado el área de Hruska. Le llegó una bola a Benzema, que hizo eslalon entre tres defensores locales para certificar su diana número 200 con la elástica merengue.

Sin tiempo para la digestión, otro mazazo para los checos, esta vez a balón parado, con un servicio perfecto de Kroos para que Casemiro pusiese el segundo con la testa. En un visto y no visto la escuadra de Solari enmendó con pólvora su tibieza en los 15 primeros minutos. Quiso sumarse Bale a la fiesta con un zurriagazo en el que Hruska casi emuló a Karius. La ventaja aumentó la confianza del Real Madrid, que concedía sin embargo atrás. Tuvo fortuna de que Kopic no cazase una bola suelta en el punto de penalti. Los errores defensivos eran la única boya a la que podía agarrarse el Viktoria Pilsen. Pero Benzema y Bale abortaron cualquier conato de salvación checa. Rubricó el galo el tercero tras servicio con la cabeza de Bale y luego se la devolvió el lionés al galés peinando un fantástico centro de Reguilón, de nuevo brillante, para que el '11' cerrase su sequía de ocho partidos sin ver puerta.

Tramitado el triunfo, la segunda parte quedó para que Solari dosificase esfuerzos, hiciese debutar a Javi Sánchez también en la Champions y presentase ante el continente a Vinícius, que a los cuatro minutos de esta sobre el césped condujo una contra y asistió para que Kroos completase la 'manita' con un sedoso globo. El rosarino, con tres victorias en otros tantos partidos, once goles a favor y ninguno en contra, urde un expediente que abona su continuidad.

- Ficha técnica.

0 - Viktoria Pilsen: Hruska; Rezník, Hejda, Hubník, Limberský; Procházka, Hrosovský; Havel (Petrzela, m.38), Cermak (Horava, m.61), Kopic; y Chory (Reznicek, m.80).

5 - Real Madrid: Courtois; Odriozola, Nacho, Sergio Ramos (Javi Sánchez, m.59), Reguilón; Casemiro, Kroos (Isco, m.72); Lucas Vázquez, Ceballos, Bale; y Benzema (Vinicius, m.62).

Goles: 0-1, m.20: Benzema. 0-2, m.23: Casemiro. 0-3, m.37: Benzema. 0-4, m.39: Bale. 0-5, m.67: Kroos.

Árbitro: Deniz Aytekin (Alemania). Amonestó a Nacho (53) por el Real Madrid.

Incidencias: encuentro correspondiente a la cuarta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Doosan Arena, lleno, ante la presencia de 11.483 espectadores.

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