Un drama de ocho horas en tres actos

El análisis de Eneko Llanos, subcampeón en Kona en el 2008. Con 12 ironmans en Hawái de bagaje, el vitoriano desgrana el reto del sábado de Raña y Gómez Noya


Debutó en el ironman de Kona en el 2005, se colgó la plata del 2008 y pedaleó por sus fantasmagóricas rectas rodeadas de lava durante 12 ediciones seguidas. Esta vez falta al ironman de Hawái uno de los triatletas que mejor conoce el santuario del triatlón de larga distancia, Eneko Llanos (Vitoria, 1976). Ve a Javi Gómez Noya capaz de todo en la prueba del sábado (18.30) sobre 3,8 kilómetros a nado, 180 en bici y 42 a pie, y valora el papel que puede desempeñar Iván Raña.

UN RETO DIFERENTE

«Las condiciones extremas hacen la prueba brutal». «Disputé mi primer ironman y fui quinto, pero con solo estar allí ya cumplía un sueño. Lo mismo le pasa a todos los que debutan, porque Hawái es una referencia desde que empiezas y adonde han ido a competir los mejores, con batallas míticas entre los triatletas más grandes de la historia», indica Llanos. Las condiciones tan duras y diferentes al resto de pruebas le dan un misticismo especial. «Todo el mundo llega allí en su pico de forma, lo que unido a las condiciones extremas de calor y humedad hacen la prueba durísima, brutal».

NATACIÓN

Prioridad, no descolgarse. «El mar suele estar bastante calmo, aunque puede haber mar de fondo o alguna corriente. El nivel de la natación ha subido en los últimos años. Se trata de salir en el grupo de cabeza, para luego tener una referencia sobre la bicicleta [no se puede ir a rueda, sino con un mínimo de 10 metros de distancia respecto al participante que va delante]», explica Llanos. Raña ha bajado de 49 minutos en este sector en Kona, y Gómez Noya hizo 46:41 en su único ironman, en Cairns (Australia). Tiempos más que solventes para a continuación subir a la bici, «porque si la inicias rezagado ya empiezas a desgastarte».

ciclismo

Una agonía sin referencias. «No se permite ir a rueda, y los jueces controlan mucho que se respete la distancia de 10 metros. Si la incumples durante más de cinco segundos y te sacan una tarjeta, luego debes pararte en el penalti box durante cinco minutos. Pero ver delante una referencia te ayuda a regularte. Los primeros 40 o 50 kilómetros, el pequeño bucle por Kona y el inicio del camino en línea recta por la Queen K, suelen ser bastante caóticos y con un ritmo alto. Los adelantamientos, para respetar las normas, implican rebasar a un grupo amplio de rivales. Detalles que desgastan para un esfuerzo que va a ser de 180 kilómetros. Así que lo ideal es mantener un ritmo constante durante todo el ciclismo», indica Llanos, que apunta al entorno como otro factor que puede descolocar al triatleta. «Vas pedaleando por campos de lava solidificada, en un paisaje negruzco, abierto, sin vegetación, abrasado por el calor, expuesto al viento... En ese paisaje, si no lo conoces bien, pierdes las referencias y no sabes cuándo vas a llegar. Con el tiempo, vas fijando referencias, pero no si eres un debutante no las tienes y el camino se hace más largo. La carretera pica algo para arriba por primera vez en el kilómetro 60 o 70, y allí pega el viento. Se empiezan a hacer algunas diferencias. Sobre todo, después de la mitad del sector de ciclismo. Ahí está el punto de giro. En el descenso, habitualmente con viento a favor, algunos intentan sacar ya ventajas. Y desde los kilómetros 120 o 130 ya te parece que no llegas nunca a Kona por la fatiga que acumulas», recuerda. «Los mejores pueden llegar a bajar de 4 horas y 20 minutos en bici; hablamos de especialistas como Starykowicz, que no cuentan para el triunfo final porque en el maratón se pueden ir a las tres horas. Entre los favoritos, pueden sacar cierto margen en bici Sebastian Kienle -excampeón en Hawái-, Lionel Sanders -llegando desde atrás por su natación más justita- y Jos Amberger -muy fuerte en los dos primeros sectores-. Los tres pueden estar cerca de esas 4 horas y 20 minutos. Javi va bien en todas las partes y puede tener un final a pie estratosférico. Del mismo modo le sucede al actual defensor del título y del récord en Kona, Patrick Lange, que va bien en todos los sectores, sin que vaya a destacarse en bici. Ambos pueden moverse cerca de las 4 horas y 30 minutos», añade Llanos. El subcampeón del 2008 reflexiona sobre los condicionantes de un debutante. «Javi compite por primera vez en Hawái. Habrá trabajado como el que más, pero seguro que con el tiempo va a ir mejorando en bici. Es uno de los grandes atractivos de este año, y en esta parte de la carrera está una de las claves. Ver si aguanta el nivel de los especialistas o cede terreno y lo intenta recuperar después. Raña tuvo en la bicicleta un cierto talón de Aquiles en los últimos años, dentro del buen rendimiento que ha ofrecido, pero seguro que tiene preparado ceder menos tiempo esta vez respecto al grupo de favoritos antes de empezar su habitual remontada a pie», explica Llanos.

MARATÓN A PIE

Remontar para ganar. «Rondar las 2 horas y 40 minutos ya es un tiempazo. El circuito a pie no es rápido, sino algo ondulado, varias cuestas bajan el ritmo y las condiciones te merman», indica Llanos. Con un tiempo de 02:41:02 en ese último parcial en Australia, ¿qué margen puede recuperar Gómez Noya en el maratón final? «Creo que a Sanders le puede remontar tres o cuatro minutos como máximo y a Kienle un minuto más. El principal peligro lo tiene en Lange», razona el vitoriano.

FAVORITOS

Lange, rival a batir, y Sanders y Kienle, a tener en cuenta. ¿Puede ganar Gómez Noya a la primera? «Tiene capacidad para hacerlo. Es difícil de conseguir en el debut. Necesita soportar bien el calor y una bici exigente. Si se alimenta e hidrata bien sin problemas de estómago, tendrá otra parte ganada. Todos estamos a la expectativa. Por mentalidad, preparación y capacidad, Javi es uno de los favoritos. Sin duda. Pero aunque lleva toda la vida en triatlón e hizo un debut espectacular en Cairns, empezó este año a prepararse para la larga distancia», matiza Llanos, que da por seguro que Raña, un año más, rebasará rival tras rival en los últimos 42 kilómetros, su punto fuerte, con 2:44.38 en Kona.

Llanos considera a Patrick Lange, campeón y defensor del récord en Hawái, como el favorito a batir por los gallegos. En menor medida, Sanders, y a continuación Kienle, porque puede ceder algo más de tiempo que ellos en el sector ciclista. «Es una buena referencia ir con Lange [porque corrió el maratón final en 2:39.59]. Otro triatleta a tener en cuenta es Bradon Currie, el campeón de Cairns, porque lleva poco tiempo en la distancia e hizo una prueba espectacular», apunta Llanos. Pero advierte que las diferentes características del triatleta añaden matices inesperados. «McNamee fue tercero el año pasado y tampoco se le puede descartar. Y un súper ciclista como Cameron Wurf intentará romper ahí la carrera. En esas circunstancias, Javi e Iván tienen que diseñar su estrategia, si aguantan más en bici para rematar a pie o arriesgan», añade el subcampeón del mundo de ironman del 2008.

alimentación e hidratación

Aporte clave contra el golpe de calor. «Nadie gana la carrera en este aspecto, pero sí la puedes perder por quedarte corto al tomar hidratos con bebidas isotónicas, geles energéticos y barritas. En estas condiciones de calor y humedad, la ingesta tiene que ser constante o, si no, se bloquea el estómago y no asimilas», indica Llanos.

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