Un «acto aleatorio de violencia» puso fin al sueño de Celia

Adriana Rey

DEPORTES

«A pesar de todo lo que ha pasado, si tuviéramos que decidir de nuevo, la volveríamos a enviar a Iowa», le transmitió la madre a su entrenadora en EE.UU

20 sep 2018 . Actualizado a las 13:15 h.

La conmoción sigue instalada en Ames (Iowa). «Estamos devastados. Celia era una persona bella que fue amada por todos sus compañeros de equipo y amigos», dijo ayer entre lágrimas Christie Martens. Ella es la entrenadora principal del equipo de golf del estado de Iowa y una de las personas más cercanas a la joven promesa del golf española de tan solo 22 años Celia Barquín, cuyo futuro quedó aniquilado el pasado lunes.

Fue un horrible «acto aleatorio de violencia», tal y como lo definió la fiscal del condado de Story, Jessica Reynolds, tras confirmar que la mala suerte colocó a Celia en el camino de su asesino. No hubo premeditación, tampoco vínculo alguno entre víctima y verdugo, solo maldad, mucha maldad. «Los padres de Celia confiaron en mi», lamentó Martens en una alocución llena de verdad, pero también de culpa. Tuvo que ser la madre de la joven cántabra, María Ángeles Arozamena, la encargada de aplacar la rabia generalizada para recordar que Celia Barquín era «feliz todos los días que estaba allí», en referencia a su estancia en Iowa. «A pesar de todo lo que ha pasado, si tuviéramos que decidir de nuevo, la volveríamos a enviar a Iowa State», dijo su madre en una inmensa muestra de amor. «Era su sueño», añadió.

La noticia del asesinato de la golfista y universitaria española ha provocado un tremendo shock en la prensa estadounidense, cuyos medios han destacado la generosidad y la «esencia española» de la joven. Los mismos valores fueron ensalzados ayer en el primero de los actos oficiales que la Universidad Estatal de Iowa prepara en honor de Celia Barquín. Decenas de estudiantes se reunieron junto al campanario del campus universitario para transmitir mensajes de apoyo a la familia de la golfista nacida en Puente de San Miguel (Cantabria). El segundo homenaje tendrá lugar el próximo sábado, precisamente cuando la Universidad tenía planeado otorgar a Celia el título de Deportista Femenina del Año por haberse proclamado vencedora de la última edición del torneo femenino de golf Big 12. «La honraremos con un vídeo tributo y un momento de silencio antes de que la banda toque el himno nacional», confirmó Jamie Polland, director del Departamento de Deportes del centro universitario donde la joven cursaba el quinto y último curso de Ingeniería Civil.